Por: Valentina Castillo Ruiz
Pablo Porras nació en Bucaramanga en 1968. Es artista y diseñador plástico. Se dedica a estudiar los ecosistemas de las diferentes regiones y durante sus viajes toma fotografías que dejan en evidencia la situación ambiental de cada lugar.
También, es diseñador industrial de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y explorador apasionado por los territorios olvidados en Colombia. Su trabajo combina el diseño, el arte y la narración visual a través de expediciones a pie, en bicicleta y kayak, documentadas en libros de crónica y fotografía. Con un enfoque en la recuperación medioambiental y el bienestar de las comunidades, sus obras transmiten de forma auténtica la realidad del país profundo.
Por otro lado, Colombia está dividida en 6 regiones naturales. Entre ellas la Amazonia que se caracteriza por ser una zona en la que casi no hay intervención del hombre también conocida como el pulmón del mundo. Sin embargo, en los últimos años la contaminación ha sido una problemática ambiental que ha afectado la región en gran medida. En este contexto, el autor Pablo porras da visibilidad a la situación por medio de su libro AmaSOSnas y propone estrategias de solución.
¿Qué métodos de reciclaje son más efectivos para mitigarla contaminación?
Infortunadamente, los métodos de reciclaje no son la solución, ya que estamos consumiendo productos a una tasa muy alta. De hecho, 5 de cada 100 botellas de plástico se reciclan, es decir, el 95 restante quedan por ahí en el medio. Por lo tanto, la mejor opción de reciclaje es no producirla. En consecuencia, debemos empezar a trabajar en las políticas de consumo sobre los envases de plástico.
¿Qué estrategias recomendarías para que Bucaramanga sea una ciudad más limpia?
Primero, cambiar los sistemas de recolección de basura, ya que el objetivo es entregar a los camiones de basura la basura clasificada. Por ejemplo, en los sitios de reciclaje no podemos llevar elementos orgánicos, pues estos van directamente a las plantas de compostaje. Segundo, empezar a reemplazar el consumo de elementos en vidrio, debido a que el mercado nos ha llevado a que ahora, con un precio de apenas 50 pesos por kilo que nadie lo quiere comprar. En conclusión, debemos tener tres sitios de recolección de basura: rellenos sanitarios, elementos de proceso de reciclaje y lo que van a tratamiento.
¿Qué significa NADA DEL RIO?
Es una propuesta personal que nace cuando era pescador y empecé a ver más elementos de plástico flotando que peces nadando. Estamos usando los ríos como alcantarillas. Nada del río es una articulación que tiene que trabajar las comunidades y las entidades públicas para empezar a generar programas consistentes en evitar botar todo incluido los sistemas sanitarios a los ríos.
¿Desde nuestros hogares cómo podemos ser partícipes del cuidado del medio?
Primero, clasificación. No todos los elementos por políticas son reciclables. Segundo, el cambio de política de consumo. Por ejemplo, las personas que consumen cerveza en botellas desechables, debemos de pasar a botellas de aluminio o latas para que estas puedan ser compactadas.
¿Cómo podemos hacer un turismo más responsable?
Debemos ser turistas responsables y regenerativos. No podemos seguir llevando al Amazonas algo que en nuestras ciudades no tiene solución, es decir, todo lo que llevamos en el territorio se queda en el territorio. En conclusión, primero debemos llevar solucionar las ciudades y después llevar al territorio ideas razonables para poder hacer con los productos.
¿Cómo podemos cuidar las cuencas hídricas?
Las comunidades del territorio deben articular, en coordinación con las corporaciones autónomas regionales, las alcaldías, las gobernaciones, el sector productivo y la academia, un plan efectivo para garantizar el suministro de agua, evitar el vertimiento de agua residuales a la cuenca y hacer control absoluto sobre el manejo de los residuos sólidos. Acciones conjuntas a través de estrategias de diseño participativo para la gobernanza territorial.
¿En qué te inspiraste para escribir el libro AmaSOSnas?
Es una propuesta personal en donde no solo muestro el problema sino plantear las soluciones y dentro de estas soluciones es convocar a los organismos regionales y a las comunidades que piensen en cómo vamos a solucionar los problemas. Este libro es una herramienta de trabajo que busca entablar un medio de comunicación y un canal para poder generar todos esos procesos.
¿Cuál es el objetivo del conversatorio?
Generar sensibilización y cuestionamiento ante nuestro comportamiento con las cuencas hidrográficas que usamos o visitamos y la repercusión en las mismas con nuestros hábitos de consumo.





