Candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga durante su participación en el Debate Necesario organizado por la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab), el 11 de octubre: Ariel García, Jaime Andrés Beltrán, Sergio Isnardo Muñoz, Carlos Toledo y Juan Carlos Cárdenas, quien ganó las elecciones del 27 de octubre. / FOTO JHON ÁLVAREZ

Por Ysabel Briceño Romero* / [email protected] y Jonathan Arley Méndez E. /[email protected]

A principios de este año, el Consejo Nacional Electoral (CNE) publicó la Resolución 0253 en la cual se fijaron los gastos máximos de campaña electoral, permitidos por cada candidato a las alcaldías. Por la población, los candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga estuvieron autorizados a invertir hasta $ 1.956.868.383 millones, una cifra que a todas luces se tornaría como inversión lejana para los ciudadanos comunes, pues se requerirían 2.363 salarios mínimos para alcanzar esta cuota.

Aunque ningún candidato alcanzó tal tope, de acuerdo con una revisión adelantada el 6 de noviembre a la plataforma Cuentas Claras, mecanismo oficial y obligatorio para las campañas políticas, la contienda electoral a la Alcaldía de 2020-2023 en la capital santandereana implicó gastos por 3 mil 414 millones de pesos, si se suman los egresos de todos los candidatos.

Claudia Lucero López, tía del gobernador Didier Tavera Amado, aspiró a la Alcaldía de Bucaramanga. / FOTO TOMADA DE FACEBOOK

El monto reportada es sustancialmente desigual entre los excandidatos. Solamente la candidata Claudia Lucero López Rodríguez, del movimiento ‘Hagamos Ciudadanía’, registra haber gastado 41 por ciento de este monto; es decir, mil 411 millones de pesos.

En segundo lugar se encuentra el exaspirante Fredy Antonio Anaya Martínez (partido Conservador), con 785 millones 773 pesos. El tercer y cuarto lugar lo ocupan Jaime Andrés Beltrán, del partido Colombia Justas Libres, con $ 355 millones, y Juan Carlos Cárdenas Rey, del movimiento Ciudadanos Libres, con $ 548 millones, respectivamente.

En quinto lugar se ubica Sergio Isnardo Muñoz Villarreal, del Movimiento Alternativo Indígena y Social, Mais, con un monto de $ 190 millones, y lejanos en la carrera están Carlos Francisco Toledo Flórez (Coalición Unidad Alternativa), con una inversión de $ 79 millones, y Ariel Gerardo García Gómez, (Autoridades Indígenas de Colombia, Aico), con $ 46 millones.

Las condiciones desiguales de los candidatos para obtener un capital apropiado en las campañas electorales termina siendo un problema para el funcionamiento de la democracia, toda vez que, a menor músculo económico, la visibilidad de estos podría verse afectada y terminaría llegando al poder el que más tiene (o consigue ingresos) y no necesariamente, quien potencialmente gobernaría mejor.

Fredy Anaya Martínez. Una semana antes de las elecciones de 27 de octubre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) le revocó la candidatura. Pero, faltando tres días para los comicios, Tribunal Superior de Santander dejó sin efecto dicha decisión. / FOTO TOMADA DE FACEBOOK

Aunque Bucaramanga ha dado lecciones sorpresivas en el proceso de votaciones regionales de 2015, en el que resultó electo Rodolfo Hernández Suárez, un candidato prácticamente invisible en las vallas de la ciudad, derrotando así la llamada maquinaria tradicional.

Ya que la obligatoriedad de transparencia lo permite, se puede hacer un balance del dinero que han obtenido hasta ahora los candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga: López Rodríguez es la única candidata que ha superado los mil millones de pesos en ingresos para su campaña; Beltrán, Cárdenas y Anaya, reportan entre 300 y 600 millones; Muñoz alcanza los 200 millones de pesos, y por último, Toledo y García, quienes reportan 17 y 46 millones de pesos, respectivamente.

¿De dónde provienen los ingresos?

Al 6 de noviembre, una semana y media después de que la ciudad escogiera a Juan Carlos Cárdenas Rey como su nuevo mandatario, los excandidatos habían rendido cuentas mayoritariamente por ingreso de campaña en dos de los ítem establecidos en el formulario: créditos o aportes provenientes del patrimonio de los candidatos, de sus cónyuges o de sus compañeros permanentes o de sus parientes, y contribuciones, donaciones y créditos, en dinero o especie, que han realizado particulares, por otro lado. De esto se destaca: Anaya Martínez: ha declarado un monto total de ingreso proveniente por particulares, de $546.500.000 millones aportados por personas naturales y la Empresa Sistema de alcantarillado, aseo y agua natural -SAS ESP Sayan, cuyo representante legal es su hermano William Javier Anaya Martínez.

Esta empresa ha sido contratista en ocasiones pasadas de grandes obras de construcción en la ciudad; como el caso del sistema de alcantarillado del intercambiador vial Mesón Los Búcaros, en el año 2010. El portal La Silla Vacía y la Revista Semana han dado a conocer casos de contratación vinculados con esta empresa de interés cercano a Anaya. Este candidato también reporta un ingreso por recursos propios de 100 millones de pesos. Jaime Beltrán: ha declarado un ingreso proveniente por particulares por un total de $ 96 millones, en calidad de contribución realizada por cuatro personas. Este es el único candidato que reportó entradas por crédito con una entidad financiera, cuyo monto llegó a los $ 198 millones. Cárdenas Rey reportó un monto de inversión personal en la campaña por $ 387 millones; es decir, 70 por ciento del total de sus ingresos vinieron de su bolsillo, y Muñoz, un total $ 75 millones en recursos propios; es decir, más de la mitad del total de sus ingresos.

De la candidata López se cuenta con un reporte de $ 1.308 millones provenientes de familiares, en su mayoría de apellido Tavera, con vinculación cercana al actual gobernador Didier Tavera, sobrino de la excandidata.

De acuerdo con los registros contables del candidato García, casi la mitad de la financiación de su campaña estuvo soportada en aportes propios, lo que equivale a 20 millones de pesos. Finalmente, Toledo fue el único candidato que hasta el momento ha reportado un monto en los gastos de campaña, mayor a sus ingresos. Tiene obligaciones de pago por $ 65 millones.

Marco legal

Desde el año 2013, por principio obligatorio de transparencia, Colombia estableció un mecanismo oficial para la rendición de informes de ingresos y gastos en las campañas electorales (Resolución 3097), dado el alto riesgo que implica la apuesta de capital de instancias o personas que luego requerirían ventajas, principalmente en contrataciones, cuando los candidatos financiados alcanzan el poder. Así, los candidatos requieren reportar avances de informes de ingreso en la página oficial del CNE, Cuentas Claras.

La Ley 130 establece el estatuto básico de los partidos y movimientos políticos, entre los que incluye el marco general para la realización de las campañas electorales. En esta Ley se designa al Consejo Nacional Electoral como organismo encargado de regular los términos de realización de las campañas electorales, desde el uso de medios de comunicación y espacio público.

*Trabajo realizado como parte del curso de Comunicación y Ciudadanía, del programa de Comunicación Social de la Unab.

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