Baquetazos en braille; afinando con los oídos

En el mundo de los sentidos están quienes, aunque tienen el privilegio de observar el mundo a su alrededor, siempre ven lo peor de las cosas, y quienes, aunque no pueden ver, tienen la mejor actitud ante cualquier circunstancia.

Por Mariana Parra F. / mparra326@unab.edu.co

Freddy Flores, estudiante de música de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), nació con ceguera, circunstancia que no le impidió superarse a sí mismo ni a los estereotipos, y además lo convirtió en un baterista talentoso.

En su rostro se evidencia el amor por la música. / FOTO MARIANA PARRA F.

Así es como Freddy identifica los espacios en la universidad

Aunque la percepción y reconocimiento del espacio, es una tarea que toma días en llevar a cabo, después de que se aprende, se convierte en rutina. Para Freddy, hoy en día es muy fácil identificar los salones de clase y cada planta del bloque ‘N’ (donde están los salones del programa de Música) por medio de las barandas y muros.

A pesar de su discapacidad visual, Freddy Flores ha desarrollado la capacidad de desplazarse con facilidad por las instalaciones de la UNAB. / VIDEO MARIANA PARRA F.

En su infancia, específicamente a los dos años, ya sentía un vínculo con el mundo sonoro que lo rodeaba. Freddy sabía que tenía una conexión con cada golpe, cada sonido que emitían los objetos al chocar con el suelo o las paredes. Lo que para muchos sería solo un juego pasajero, para él fue el inicio de una pasión.

Golpe de realidad

A los 13 años ya sabía que quería dedicarse a la música. La etapa universitaria no le representaba un reto; de hecho, sabía que eran cinco años y ya podría dedicarse el resto de su vida a lo que le apasionaba. Sin embargo, se estrelló con la realidad cuando matriculó la materia de solfeo. Estuvo a punto de abandonar la carrera y llegó a creer que la música no era lo suyo. Por fortuna y con el apoyo de sus padres (de quienes asegura han sido un apoyo importante en su vida) y de la universidad, pudo atravesar este obstáculo y persistir en su sueño musical.

Así se ve el cuaderno de notas de Freddy, donde por medio del tacto, identifica las notas para interpretar en sus clases de música. /FOTO MARIANA PARRA F.

En palabras de Heriberto Flores, padre de Freddy, la vida de su hijo ha sido una fuente constante de inspiración y orgullo. Desde el momento en que llegó al mundo, Heriberto se comprometió a estar a su lado en cada paso del camino. Ha sido testigo de la pasión innata de Freddy por la música y ha presenciado cómo la batería se ha convertido en su pasión. Para él, el crecimiento y desarrollo de su hijo son un testimonio de su fuerza y determinación ante la adversidad.

Sus compañeros de clase lo describen como un estudiante ejemplar. Su naturaleza sociable y su actitud proactiva lo convierten en un punto de referencia dentro del bloque ‘N’. Admiran su capacidad para afrontar los desafíos con determinación y una sonrisa.  Nunca se queja ante las dificultades; al contrario, se destaca por su actitud ‘echada pa’lante’. “Ese Freddy es una chimba, nunca se vara con nada, es más, muchas veces es el que lo ayuda  a uno”, afirman quienes lo conocen.

¿Cómo pide transporte?

La inteligencia artificial ha mejorado y facilitado la vida del mundo en general. En  este caso, Freddy muestra cómo usa su celular para ordenar un servicio de transporte para que lo recoja de la universidad, con ayuda de un sistema de comandos de voz que solo él entiende, debido a que se encuentran en la velocidad máxima, 700 Hz.

A Freddy nada le queda grande. Por curiosidad le preguntamos cómo hacía para transportarse de forma independiente. Él a todo le tiene solución. / VIDEO MARIANA PARRA F.

Su pasión, su vida

“Cuando toco la batería siento una sensación de paz, de tranquilidad”, afirma Freddy. Cada golpe de la baqueta sobre el instrumento es para él una fuente inagotable de alegría y significado. Además, asegura que la disciplina que requiere cada interpretación le brinda la oportunidad de conectarse con otros. La batería no es solo un instrumento; es la mitad misma de su vida, una fuente de inspiración y crecimiento personal.

La cara no miente, y su pasión por la batería es evidente. / VIDEO MARIANA PARRA F.

Cuando Freddy no tiene clases y ha terminado todas sus tareas, se sumerge en su mundo artístico. En su casa, en su cuarto, tiene su propio rincón creativo donde toca la batería. Para él, este espacio es su escape de la monotonía del mundo, donde puede adentrarse en una dimensión musical. A veces, se graba tocando sus canciones favoritas para compartirlas en su canal de YouTube (@musicymas1052), donde tiene 307 seguidores.

Y si de futuro hablamos, Freddy lo tiene claro. Espera graduarse como músico, claramente siendo un experto baterista. Además, quiere establecer su propio estudio para brindar apoyo a cantantes con la creación de pistas para sus temas, en especial siente una pasión por la música electrónica. En un futuro más cercano, quiere seguir tocando la batería con orquestas y continuar desarrollando su canal de YouTube.

Universidad Autónoma de Bucaramanga