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“Busco su rostro como si pudiera hallarlo”: Lo que no borró el desierto

Diana López Zuleta habló sobre cómo el asesinato de su padre desencadenó una búsqueda que estuvo llena de incertidumbres, amenazas y descubrimientos que hasta el día de hoy la acompañan como periodista y escritora.

Encuentro con autor: “Lo que no borró el desierto” / FOTO NATASHA PARRA

Por Eliette Natasha Parra Marchena / [email protected]

Hoy jueves 2 de septiembre a las 11:30 a.m., inició el encuentro con autor: “Lo que no borró el desierto”, en el Centro de Servicios Universitarios (CSU), de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB). El evento se realizó en la edición número 19 de Ulibro 2021, tuvo como invitada central fue Diana López Zuleta, escritora y periodista de la Universidad del Norte, y contó con la moderación de Érika Moreno, docente del programa de literatura en la UNAB.

En el conversatorio se trataron temas como el proceso de escritura de la autora, sus vivencias, lo que significó el libro para ella y su familia; la violencia que existe en La Guajira, por ser zona fronteriza con Venezuela, y cómo el Estado estuvo ausente en la investigación del asesinato de su padre. Así mismo, se habló del perdón de las víctimas y la forma en que los acontecimientos superan la realidad.

Letras para sanar las heridas

“Yo encontraba en las letras ese sosiego por la muerte de mi padre”, mencionó López Zuleta al referirse al proceso de escritura de un libro, que más que un texto, fue el punto de partida para una investigación que terminaría esclareciendo los acontecimientos que rodearon la muerte de su padre, Luis López Peralta. La tragedia llegó cuando él era candidato a la Alcaldía de Barrancas, La Guajira.

La escritora también mencionó que el libro fue una forma de conocer la realidad para sanar las heridas que desde pequeña ha intentado curar. Incluso, contó que se sorprendió cuando un familiar se encontró a uno de los asesinos de su padre en una fiesta y este aceptó la culpa mientras se reía porque, según él, lo había matado por “sapo”. “Matar era un trabajo y eso me impresiona mucho”, afirma López Zuleta luego de contar este hecho.

Diana López Zuleta junto a su padre/ FOTO SEMANA.COM

López Zuleta explicó que el dolor por el asesinato de su padre y la necesidad de justicia fue lo que hizo que estudiara periodismo y llevara la investigación hasta el final. Sin embargo, el camino no fue fácil, porque hasta su propia familia se oponía a que siguiera escarbando en el pasado en busca de respuestas. “Cuando decido iniciar con toda la búsqueda, lo primero que recibo es rechazo, mi familia me veía como una amenaza”, aseguró la autora.

Hay que remarcar que su vida también estuvo en peligro varias veces mientras escribía el libro y avanzaba con la investigación que esclarecería y le haría saber qué había pasado con su padre y por qué nadie había hecho nada. Diana, sin pretenderlo de entrada, se convirtió en una inspiración para muchas víctimas que encuentran en su libro una fuerza para buscar la verdad.

Contexto del asesinato

Esta obra se desarrolla en los departamentos del Cesar y La Guajira, territorios en donde la violencia se ve reflejada como una necrosis cultural. Según López Zuleta, la cultura es extremadamente machista, por eso quiso contar esta historia de una forma alejada de la idealización de su padre, pues su pretensión estaba más cercana al servicio social que tiene el periodismo.

Alrededor del asesinato pasaron acontecimientos en los que el Estado no estuvo presente, pues su padre fue el único que denunció a Kiko Gómez por corrupción ante el Concejo de Barrancas. Luego de que Gómez lo mandara a matar y Diana López Zuleta lo denunciara, el asesino seguía de fiesta en fiesta por las calles de La Guajira como si nada hubiese pasado. Lo peor es que todas las personas del pueblo sabían que él era el artífice del hecho.

Asimismo, López Zuleta asegura que su padre murió dos veces. “La primera fue cuando le dispararon y la segunda fue metafórica”, debido al sufrimiento que vivió su padre mientras moría desangrado a causa de la imposibilidad de encontrar un hospital que tuviera los insumos necesarios para tratarlo en La Guajira. A la muerte de Luis López Peralta la rodearon cosas inverosímiles que, según ella, “parecen ficción”. Hechos como la muerte de su abuelo un día después del funeral de su padre o la historia de uno de los sicarios contratados que no quiso matar a su padre porque cuando fue al pueblo donde estaba “se dio cuenta de que todos lo querían y dijo que le iban a pagar muy poco”, mencionó la escritora en el encuentro.

Diana López Zuleta con su libro “Lo que no borró el desierto” / FOTO PACIFISTA

Cierre del evento

La participación de Diana López Zuleta en Ulibro 2021 finalizó a las 12:30 p.m., con preguntas de los asistentes sobre cómo fue esa última vez en la que Diana López Zuleta vio a su padre. La respuesta fue: “Lo vi un mes antes en mi cumpleaños, fue muy cariñoso conmigo y me dijo que estudiara en Barranquilla algo que me guste”. Además, se dio un espacio para que la autora leyera un fragmento de su libro y los oyentes, presenciales y virtuales, se motivaran a leer esta historia de nuestra violenta realidad.

Universidad Autónoma de Bucaramanga