Inicio Región Cerca de 30 mil habitantes de Barbosa se encuentran sin hospital

Cerca de 30 mil habitantes de Barbosa se encuentran sin hospital

Los residentes de este municipio santandereano sostienen que el centro hospitalario se encuentra en condiciones precarias. En casos de emergencia, prefieren acudir a Vélez, Puente Nacional, Socorro y Moniquirá.

La salida de emergencia a la calle 15ª permanece obstaculizada por una ambulancia en estado de abandono y algunos equipos deteriorados. / Foto LUIS ÁLVARO RODRÍGUEZ BARRERA

El 28 de diciembre de 2015 fue inaugurado el Hospital Integrado San Bernardo -empresa social del Estado-, con la promesa de mejorar la prestación del servicio de salud.  La construcción del de la obra tuvo un costo de tres mil cuatrocientos millones de pesos. Sin embargo, en menos de tres años, el estado del centro de salud es deplorable. Los usuarios manifiestan inconformidad con el servicio y las instalaciones del hospital. “Es inaudito que tengamos un servicio tan malo. Da tristeza ver ese lugar”, sostiene Germán Güiza, quien vive desde hace 40 años en el municipio. Según las autoridades, la obra se encuentra en un proceso jurídico que impide realizar mantenimiento a las instalaciones.

En 2005, el censo del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, estableció que Barbosa cuenta con 25.768 habitantes. No obstante, el archivo de proyección de la misma entidad calcula que para este año la población será de 29.352 personas.

El descontento de los ciudadanos es generalizado. “La situación que vive el hospital es crítica. Todos los barboseños estamos prefiriendo la atención médica en otros pueblos”, comenta Milton Quiñones, líder comunitario del municipio. El destino más cercano es Moniquirá, Boyacá; gran parte de los usuarios del San Bernardo acuden a este municipio, ubicado a 12 minutos. Además, Vélez, Socorro y Puente Nacional engrosan la lista de ‘salvavidas’.

La gerente del Hospital, Alejandra María Montealegre Montero, sostiene que no puede intervenir en la planta física debido al proceso jurídico que permanece en la Fiscalía General de la Nación. “No puedo clavar ni una puntilla”, explica Montealegre Montero. Actualmente, hay una demanda en curso contra el contratista de la obra por incumplimiento del acuerdo. El representante legal del Consorcio Sinco es Juan Carlos Bernal Mateus.

Las goteras hacen parte del panorama del San Bernardo. Dos tinas de 25 litros, cada una recoge la filtración de agua. / Foto LUIS ÁLVARO RODRÍGUEZ BARRERA

Infraestructura

Las instalaciones del hospital están deterioradas. Pisos con hongos, paredes con humedad y techos destrozados dan cuenta del detrimento. Al interior, es común encontrar puertas sin chapa y recibir una que otra gota de agua que se filtra por el techo. En algunos sectores, la red de tubos que transportan gas y oxígeno están completamente descubiertos, pues es habitual que las láminas de drywall estén rotas o, simplemente, no estén.

El servicio de rayos X no está habilitado. Las máquinas especializadas permanecen empacadas y no pueden ser instaladas debido a que los salones no cumplen con las especificaciones técnicas estipuladas en la resolución N.º 9031 de 1990 (12 de julio de 1990) del Ministerio de Salud y Protección Social.

El acceso al área de urgencias es un laberinto para las ambulancias. Dichos vehículos deben ingresar en reversa puesto que la salida de emergencia se encuentra bloqueada por una ambulancia en estado de abandono y dos lavadoras industriales que se pudren a la intemperie.

Sin neonatos

Durante el transcurso de este año, tan solo seis niños han nacido en el Hospital San Bernardo. La razón principal es que la sala de ginecobstetricia, lugar donde se realizan procesos de parto, únicamente puede atender nacimientos naturales.  En este recinto, no se pueden realizar cesáreas debido a las condiciones insalubres del centro médico. “Generalmente debemos remitir a las embarazadas porque se pueden complicar. Desde que esté a tiempo y se pueda remitir, las mandamos a Vélez”, afirma la gerente Montealegre Montero.

En 2010, un año antes de la demolición y construcción del San Bernardo, nacieron 148 barboseños. En contraste, durante los últimos siete años, la cifra de natalicios ha disminuido progresivamente.

La contratación

En 2011 se suscribió el acuerdo para la construcción del hospital por un valor de tres mil 406 millones de pesos. El contrato fue firmado por el exalcalde de Barbosa (2007-2011), electo por el partido Cambio Radical, Jorge Humberto Ardila Velandia, y el representante legal del Consorcio Sinco, Juan Carlos Bernal Mateus, ganador de la licitación LI-AMB-005-2011.

En el proceso de concurso público, se presentaron tres consorcios de los cuales fueron descartados dos: Progreso y Construyendo Futuro 562. Según el documento LI-AMB-005-2011, las propuestas de estos dos consorcios fueron declaradas como “no hábiles”. Lo anterior, facilitó la victoria de Sinco, único proponente habilitado para la adjudicación del contrato.

El valor de la propuesta de Sinco fue de tres mil 374 millones de pesos, no obstante, el presupuesto oficial fue superior a la proposición de seleccionada, dicha cifra aumentó en treinta y dos millones de pesos.

La intención del proyecto era demoler la antigua estructura, ubicada en la carrera 9 # 15-54, y construir una edificación moderna. La ejecución de la obra afronta una investigación en la Fiscalía General por incumplimiento del contratista en la adecuación final del centro hospitalario.

Tres días antes de entregar la administración local, Máryuri Rocío Galeano Jiménez, exalcaldesa de Barbosa (2012-2015), inauguró el Hospital Integrado San Bernardo en compañía del entonces gobernador del departamento, Richard Alfonso Aguilar Villa. Galeano Jiménez, electa por el partido de La U y esposa del exsenador Marco Alirio Cortés Torres, fue inhabilitada por 12 años para el ejercicio de cargos públicos.

Las mujeres en estado de embarazo asisten a controles en el Hospital San Bernardo, no obstante, la mayoría da a luz en otros municipios como Vélez y Moniquirá. / Foto LUIS ÁLVARO RODRÍGUEZ BARRERA

En apuros

La Contraloría General de Santander realizó una auditoría al Hospital Integrado San Bernardo con el fin de investigar la situación del centro médico. El informe definitivo señala la malversación de mil 710 millones de pesos en el periodo 2011-2017. Además, el ente de control establece en el documento 15 observaciones de tipo administrativo, 12 disciplinarias, siete fiscales y cuatro penales.

Uno de los hallazgos de la Contraloría menciona la modificación de las cláusulas y las formas de pago del contrato de construcción del San Bernardo. El ente regulador estableció que hay notables diferencias entre los pagos efectuados y las cifras consignadas en las actas parciales. Por dicho concepto, la Contraloría evaluó un detrimento fiscal por setecientos ochenta y cinco millones de pesos.

La oposición

Hernando Cortés Torres, exconcejal de Barbosa por el partido Cambio Radical (2016-2018) y exdirector del Hospital Integrado San Bernardo (1998), asegura, desde su experiencia en el cargo, que en este periodo será difícil encontrar solución al problema. “Esta administración no va a resolver el problema porque el plan de gobierno no habla mayor cosa en beneficio del hospital”, sostiene Cortés Torres, quien, hasta hace unos meses, lideró la oposición en el Concejo Municipal a la administración de la alcaldesa Deyanira Ardila González, perteneciente al partido Conservador.

En el plan de desarrollo (2016-2019) presentado por Ardila González, y aprobado por el Concejo de Barbosa, aparecen dos propuestas que vinculan al centro hospitalario. La primera de ellas: “Gestionar recursos para fortalecer la atención de urgencias del hospital”. Otra de las propuestas reza: “Habilitar las instalaciones para el funcionamiento de la parte administrativa y el archivo del hospital”. Frente al tema, Cortés Torres manifiesta que es un plan endeble y que pasados dos años y ocho meses se nota, según él, la falta de experiencia en el manejo administrativo del hospital. “Para esos cargos se deben nombrar a personas que tengan el conocimiento en el tema de la salud y que sepan de administración pública”, expresa Cortés Torres.

La sala de ginecobstetricia no cuenta con las condiciones mínimas para realizar procesos de cesárea. Hasta la fecha, solo seis partos naturales se han realizado en este recinto. (Foto LUIS ÁLVARO RODRÍGUEZ BARRERA)

‘Choque de trenes’

La disputa más reciente se da entre la gerente María Alejandra Montealegre Montero y la junta evaluadora del servicio. En la reciente evaluación, la calificación para la gerente fue de 2,4 sobre 5 posibles (puntaje catalogado como insuficiente). En primera instancia Montealegre Montero apeló la calificación, tiempo después la junta confirmó la decisión inicial. En últimas, la Superintendencia Nacional de Salud tendrá la decisión final sobre la validez de la evaluación.

Nexos

En octubre de 2016, Montealegre Montero fue nombrada como gerente del San Bernardo por la junta del hospital, encabezada por la alcaldesa municipal, Deyanira Ardila González. A pesar del nombramiento, hay choques entre la gerencia y la administración municipal.

Montealegre Montero, gerente del San Bernardo, es hija del odontólogo Carlos Alberto Montealegre Tovar, gerente de Monsalud Ltda., IPS privada con tres sedes. Una de ellas ubicada en la calle 8 # 8-53 en Barbosa. Esta entidad atiende a los usuarios de Coomeva Ltda., prestándoles servicios de primer nivel, es decir, citas médicas. Adicionalmente, brinda algunos servicios de exámenes médicos para pacientes de la Nueva Eps. Asimismo, las otras dos sedes de Monsalud Ltda. se encuentran en municipios limítrofes: Vélez y Puente Nacional.

Por Luis Álvaro Rodríguez Barrera

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Universidad Autónoma de Bucaramanga