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Luego de cincuenta años de su muerte y el posible hallazgo de sus restos, Camilo
Torres Restrepo, sigue siendo recordado por la marca que dejó en la educación
pública, la lucha revolucionaria y una nueva ola de pensamiento cristiano.
Durante sus 36 años de vida, Camilo Torres logró convocar
masas y promover en muchos jóvenes de su generación, un
espíritu crítico desde las aulas, así como en sus movilizaciones sociales.
/FOTO SUMINISTRADA POR ÁLVARO FRÍAS CRUZ
Medicina Legal realizó la exhumación de los restos del que se cree fue Camilo
Torres Restrepo, conocido como “el cura guerrillero”. Carlos Eduardo Valdés,
director de la institución; el sacerdote Javier Giraldo, en representación de
la Iglesia Católica, y un grupo de militares de la Quinta Brigada del Ejército
Nacional estuvieron en el momento de la exhumación, que se adelantó en el cementerio
contiguo a Medicina Legal, también conocido como el Cementerio Municipal, en el
sector de Campo Hermoso.
fue dada por el presidente Juan Manuel Santos Calderón, luego de que el
Ejército de Liberación Nacional (Eln), el arzobispo de Cali Darío de Jesús
Monsalve, en representación de la Iglesia, y la Universidad Nacional de Colombia,
lo pidieran como muestra de reconciliación con miras a iniciar los diálogos de
paz entre el Gobierno y ese grupo guerrillero.
cubierto por una lápida marcada con el nombre del Cabo Segundo, Mario B. Cáceres
D.; octubre 14 de 1965, fueron trasladados a Bogotá con el fin de realizar los
estudios que determinarán si pertenecen o no a Torres Restrepo.
opiniones que genera este hecho, la recuperación de sus restos promete ser un gesto
de perdón para las víctimas y victimarios del grupo guerrillero. Su legado fue,
como lo aseguró Jaime Arenas Reyes, integrante del Eln (quien renunció a su
militancia en el grupo, y fue asesinado por traición el 28 de marzo de 1971, de
siete tiros en la espalda) en su libro “La guerrilla por dentro”, “por la
contribución política que dio a la lucha revolucionaria”.
a Camilo Torres Restrepo, “América Latina no cree sino en héroes muertos (…)
por favor, no esperen a que el líder se muera para creer en él. Tenemos que
creer en los vivos”.
cambios estructurales que definirían su curso de allí en adelante. Una Iglesia
Católica renovada decidía que era el momento de alejarse de las elites y
preocuparse por los pobres. Por eso, con la llegada del Concilio Vaticano II, convocado por el
papa Juan XXIII, esta renovó sus ideales hacia un mundo cambiante que demandaba
nuevas estructuras, proceso que se llevó a cabo en Colombia con gran dificultad
y proporcionó las bases para la Teología de la Liberación, que tanto se
promulgó luego Torres.
guerrillas se expandían por todo el continente y los hombres victoriosos de la
Sierra Maestra promovían la tesis del “foquismo”, cuyo fin de asentarse en un
punto central y estratégico, para así expandirse a otros lugares, había dado
resultado en aquel país. Iniciaba la Guerra Fría y el mundo se dividía en dos
bloques, capitalista o comunista. La tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética,
hacía que el miedo de otra guerra mundial se expandiera por todos los
continentes; mientras que América Latina recibía al marxismo con los brazos
abiertos.
1929 en una familia de clase alta. Hijo de Isabel Restrepo Gaviria y Calixto Torres
Umaña fue criado con ideales liberales que posteriormente lo impulsaron a entrar
a la facultad de Derecho de la Universidad Nacional. Sin embargo, rápidamente cambió
de idea y decidió convertirse en sacerdote.
sociología en la Universidad Católica de Lovaina, donde tuvo contacto con
muchos religiosos que desde esos días ya empezaban a gestar ideas
revolucionarias y participaban activamente en movimientos sociales.
iglesia de la Universidad Nacional de Colombia. La creación del Frente Nacional
en 1958, cuyo fin era distribuir “equitativamente” el poder entre liberales y
conservadores, borró por completo la posibilidad de ejercer una participación
política activa entre aquellos que se sintieran de izquierda o que simplemente
no estuvieran identificados con alguno de los dos partidos. Por esta razón, se
vio impulsado a crear el Frente Unido del Pueblo, el cual tuvo éxito en los
sectores populares de Bogotá. No obstante, se vinculó al Partido Comunista
Colombiano e inició conversaciones con el entonces grupo emergente Eln.
Torres ofició su última eucaristía. “Cuando me di cuenta de que en Colombia no
podíamos realizar el amor al prójimo solamente con la caridad, sino que había
que cambiar las estructuras políticas, económicas y sociales del país, entendí
que el amor al prójimo estaba muy ligado a la revolución”, mencionó Torres
Restrepo en la única entrevista grabada que dejó, días antes de ingresar al Ejército
de Liberación Nacional.
su primer y único combate, salió armado con un revólver y no logró sobrevivir a
las inclemencias de la guerra. “Hay que entender que en una guerra los
victimarios también son víctimas, Camilo es una víctima de la guerra. Hay que
entender que el Eln no es el mismo que el de los años 60”, asegura el doctor en
historia y profesor de la Universidad Industrial de Santander, William Elvis
Plata Quezada.
eclesiásticas,pero me considero sacerdote hasta la eternidad”, comentó Torres
Restrepo cuando se le preguntó por su renuncia a la Iglesia Católica.
Fabio Vásquez (izquierda), Víctor Medina Morón (centro) y Camilo Torres Restrepo (derecha). / FOTO TOMADA DEL LIBRO “LA GUERRILLA POR DENTRO” DE JAIME ARENAS
paso por la educación
director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de la Paz, de la
Universidad Nacional, Camilo Torres es más que un ícono del Eln. Es un gran
intelectual y un “patrimonio de la sociedad colombiana” y de la educación
pública.
géneris. Si analizamos su familia prácticamente desapareció, no es una víctima
a la cual los familiares reclaman. Los militares, en cabeza del coronel Álvaro
Valencia Tovar lo enterraron en un sitio desconocido, supuestamente porque consideraba
que este podía ser un problema de orden público. Hoy, cuando estamos en un
escenario de reconciliación, es apenas obvio que esa solicitud sea atendida por
el Gobierno”, comenta Vargas.
olvidar su paso por la Escuela Superior de Administración Pública (Esap), en la
cual fue profesor y directivo, la fundación del Movimiento Universitario de
Promoción Comunal (Muniproc), con el que trabajó de la mano de profesores y
estudiantes en los sectores populares de Bogotá y la creación de la primera
facultad de sociología Latina en 1959.
académicas, en lo que hoy se conoce como la extensión de la Universidad y la idea
de que la universidad no puede quedarse en las cuatro paredes sino salir a la
realidad social. No fue un cura cualquiera del pueblo. Es una figura muy grande
en este país”, comenta Vargas Velásquez.
Jaime Arenas en compañía del sacerdote revolucionario Camilo Torres Restrepo, saliendo del movimiento Frente Unido y del periódico que llevaba en mismo nombre. /FOTO TOMADA DEL LIBRO “LA GUERRILLA POR DENTRO” DE JAIME ARENAS
nueva ola
la teología y el marxismo, así como el intento de alcanzar las ideas divinas
por medio de acciones revolucionarias, que permitieran alcanzar cambios en las
estructuras sociales, fue el punto concreto en el que se basó Camilo Torres y
que posteriormente otros intelectuales como el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez
Merino, acuñaran por primera vez con el término de Teología de la Liberación.
y Relaciones Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional de Colombia, Mario
Aguilera Peña, asegura que “el ejemplo de Camilo fortaleció a la Teología de la
Liberación en tanto que su compromiso y amor por los pobres lo llevó a tomar
las armas para luchar contra un sistema que creía injusto y que creía, no se
podía derrotar por medio de las urnas”.
el deber de todo cristiano es amar al prójimo, al amarlo se hace necesario luchar
por él y generar un cambio en las estructuras sociales, que a su vez permitan
que la riqueza sea distribuida de manera igualitaria. El
impacto que generó esta idea en toda América Latina, se propagó con movimientos
como Los Montoneros, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en
Argentina y en Brasil con las Comunidades Eclesiásticas de Base como movimiento
social.
al Eln. Tal es el caso de Gregorio Manuel Pérez Martínez, quien en 1973 asumió
el control del grupo guerrillero, y de otros diez religiosos entre los cuales
se encuentra Leonor Esguerra, “la monja guerrillera”. El grupo Golconda conformado
a finales de los años sesentas por sacerdotes y monjas, termina por dividirse e
integrarse en grupos armados como el M-19 y las Farc.
marxistas no tuvieran un trabajo común en las transformaciones de la sociedad.
Cuando entra a la vida política, plantea la necesidad de estimular la
organización de los sectores populares, lo que llamó en sus mensajes “los no
alineados”, y pone énfasis en una frase que fue una consigna: “Dejemos a un
lado lo que nos divide y pongámonos de acuerdo en lo que nos acerca”. Tenía la
idea de la unidad de acción para promover cambios en la sociedad colombiana, de
forma pragmática consideraba buscar puntos de coincidencia y no de división”, comenta
Vargas Velásquez.
Los restos exhumados del Cementerio Municipal, estaban marcados con el nombre del cabo segundo, Mario B. Cáceres D., octubre14 de 1965. /FOTO SUMINISTRADA
paso por el Eln
gobierno de Fidel Castro para ser entrenados con el fin de promover la revolución
en su país. “Al regresar de Cuba deciden instalarse en Santander, no solo por
su tradición revolucionaria, sino porque muchos son de ahí. Siguen el modelo de
estrategia militar cubano, la teoría del foco, establecerse en un punto para
irse expandiendo. Luego, con el tiempo se percatan de la riqueza petrolera de
la región y deciden recaudar dinero, cobrando “vacunas” a petroleras”, comenta
el historiador de la Universidad Nacional de Colombia, Helwar Hernando Figueroa
Salamanca.
iba a ser posible lograr una revolución social. Así lo comenta en una de las
pocas entrevistas que concedió, “hay que preguntarle a la oligarquía cómo van a
entregar el poder. Si lo van a dar de forma pacífica, creo que lo tomaremos de
forma pacífica. Pero si lo van a entregar con violencia, entonces lo tomaremos
de forma violenta”.
ubicado en San Vicente de Chucurí. Según Valencia Tovar,
la imagen de Torres Restrepo representaba un problema debido a la capacidad que
tenía de convocar masas, así que decide enterrarlo en un lugar estratégico para
regresar años después e irónicamente, dejarlo en el panteón de la Quinta
Brigada del Ejército Nacional.
encontrados sean los de Camilo Torres, conduce a una serie de elementos que pueden
jugar un papel importante en un futuro proceso de paz con el Eln. “Tenemos que
reconocer que dentro de algunos años el Eln o las Farc ya no van a ser actores armados,
sino políticos. Si no son aceptados, se van a rearmar en otras estructuras
criminales. Un proceso como estos, que no permita la reincorporación de las personas
a la sociedad y a la vida política, el perdón y reparación a las víctimas, no
va a tener un buen resultado. Creo que es algo que puede promover Camilo. Fue
un intelectual, un símbolo muy importante para nuestra sociedad”, asegura el
abogado de la Universidad Nacional de Colombia, Álvaro Frías Cruz.
y sus ganas de cambiar el mundo, pero Jaime Arenas logra resumir su papel en la
historia de Colombia: “unos lo juzgan desde el exclusivo punto de vista cristiano,
otros desde un sitial izquierdista, quienes como figura humana, algunos como
leyenda mítica y no pocos lo aceptan solo en la medida de sus propias cobardías.
Pero dígase cuanto se quiera, es indudable que Camilo Torres es la más importante
figura que ha dado la revolución colombiana”.










