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El círculo vicioso de Metrolínea

El Sistema Integrado de Transporte Masivo de Bucaramanga (Sitm), se encuentra en una lamentable situación. La formulación del proyecto y el desequilibrio económico, son las principales causas.

Metrolínea es un caós. Mal servicio, demora de los buses, sobrecupo, falta de rutas y precio elevado del pasaje son las quejas más frecuentes de los usuarios. /FOTO ADRIÁN JOSÉ JAIMES TORRADO
Un servicio inútil y el pago más costoso de los sistemas masivos de Colombia, son algunos de los obstáculos por los cuales los ciudadanos no utilizan este medio para movilizarse. A pesar de que existen muchas propuestas de las autoridades para mejorar el servicio, aún no se han visto soluciones visibles por parte de los directivos de la entidad y de la administración de Rodolfo Hernández Suarez.
Para un proyecto que ha tenido una inversión aproximada a los 500 mil millones de pesos, muchos afirman que el problema radica en la formulación del proyecto realizado por la Universidad Industrial de Santander (UIS), cuando en el año 2004 se necesitaba tener los estudios pero el gobierno de Álvaro Uribe Vélez no tenía los recursos para pagárselos a un ente encargado en el tema. Es así que por medio de un contrato interadministrativo entre la UIS y la administración de Honorio Galvis Aguilar, se concluyó la realización de los estudios necesarios para una futura implementación del Sitm en el área metropolitana de Bucaramanga. El 7 de diciembre de 2004 se firmó dicho contrato y se comenzó la formulación del proyecto en el año 2005. La UIS recibe unos términos de referencia, los cuales daban directrices a efectuar en todos los transportes masivos del país, donde se ordenaba adaptar el sistema Transmilenio que era exitoso en ese momento en Bogotá a todas las demás capitales donde estaría el sistema. Dichas ciudades eran Cali, Pereira, Barranquilla, Cartagena y Bucaramanga.
Basado en estos antecedentes, el sistema bumangués era una copia del de Bogotá y este a su vez una fiel duplicado del de Curitiba – Brasil, razones suficientes para demostrar que por órdenes nacionales todos los sistemas se adaptaron, siendo faltos de diagnósticos propios.
Según Luis David Arévalo Durán, presidente de la Sociedad Santandereana de Ingenieros (SSI) y docente de la UIS, otro de los problemas de Metrolínea radica en los costos de operación de un alimentador que por kilómetro debería estar costando $2.600 pesos y no $3.450 pesos como está valiendo actualmente, “Si cada usuario paga $2.100 pesos frente a un índice de pasajeros tan bajo de 0,50, transportarlo está costando $6.900 pesos”, aclaró Arévalo, a la hora de hacer un análisis de rentabilidad del sistema, mostrando de esta manera su fracaso monetario.
Arévalo Durán afirmó que el documento de Conpes (Consejo Nacional de Política Económica y Social) número 3370 de agosto 1 de 2005, donde radican las especificaciones técnicas de quienes diseñaron los proyectos de transporte masivo, dice: “que los índices de pasajeros por kilómetro para que haya equilibrio tiene que ser superior a 4”, siendo esta cifra lejana a la que actualmente se está teniendo. Alrededor de 480 millones de pesos fueron las pérdidas que tuvo Metrolínea solamente en los alimentadores desde el inicio de su funcionamiento en el año 2009 hasta enero de 2015. Es por eso que: “no lo usamos porque no funciona y no funciona porque no lo usamos”, indicó el docente. Formando de esta manera un círculo vicioso que necesita ser tratado urgentemente.
Para Jorge Edgar Florez Herrera, concejal de Bucaramanga por el Polo Democrático, una de las posibles soluciones a la baja demanda de pasajeros, sería implementar tarifas diferenciales para adultos mayores y estudiantes. El análisis realizado por Florez Herrera en el marco del foro sobre ‘¿Cómo salvar a Metrolínea?’, realizado el pasado sábado 5 de marzo en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay, concluyó que el 79,2 % de la población que utiliza el sistema pertenece a los estratos 1, 2 y 3 del área metropolitana, demostrando que para una persona que trabaja, gasta el 40% del salario mínimo solamente en movilizarse desde su casa al lugar en donde labora.
“Frente a las diferentes sanciones que ha recibido Metrolínea, las malas administraciones no pueden afectar el bolsillo de los ciudadanos”, afirmó el concejal. A la fecha son 43 los procesos que existen contra la entidad, sumando casi 300 mil millones de pesos en deudas por pago de los mismos. El pasado 19 de febrero un laudo arbitral multó al sistema por 169 mil millones de pesos por el caso del portal ‘Papi Quiero Piña’ (PQP), eventos que llevan a pensar en su posible liquidación, hecho que el alcalde Rodolfo Hernández Suárez, descarta.
Sobre el tema financiero, el presidente de la SSI también comentó que: “Hubo una pésima estructuración financiera del proyecto, donde se metió el portal PQP haciendo parte de la tarifa, y eso está generando un desequilibrio económico”. Según Arévalo, la construcción de los portales debe ser responsabilidad del Gobierno y no la tarifa de los usuarios, donde solo el 11,65 % se debe sacar de la tarifa.
Según el alcalde Hernández Suarez, el problema del mototaxismo en Bucaramanga se le de be atribuir al sistema de transporte masivo, ya que por la falta de rutas hacia varios sectores de la ciudad, muchos ciudadanos optaron por solucionar el problema de movilidad de manera individual apoyando la piratería y otros haciéndose a sus propios vehículos, aumentando el parque automotor, afectando notablemente la movilidad de la ciudad.
Solución para la movilidad
Es de considerar que solamente Metrolínea no es el culpable de la movilidad caótica que sufre el área metropolitana, ya que existen factores como la falta de conciencia ciudadana y el aumento de vehículos que a enero de 2015 sumaban casi los 600 mil transitando en el área metropolitana (sin contar a Piedecuesta), elementos que suman a dicho inconveniente. Según los conceptos de movilidad, el conocimiento de la autoridad de tránsito, una legislación de vigilancia y control son bases para la solución, ya que son tres tipos de soluciones que deben implementarse para que la movilidad mejore. En primer lugar existen las soluciones parciales de bajo costo, entre las que se encuentran el educar a los peatones para que crucen por las esquinas, que los carros cedan el paso a los demás, que no se pasen los semáforos y la implementación de glorietas. En segundo lugar, están las soluciones parciales de alto costo, entre las que se caracterizan la implementación de semaforización electrónica, Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS) y multar al ciudadano infractor. Como tercera y última solución existen las de carácter integral como por ejemplo la troncal Norte-Sur, los anillos viales externos metropolitanos para que el transporte pesado no entre a la ciudad y finalmente la ampliación de las grandes venidas.
En cuanto a lo realizado en lo corrido de este año por Metrolínea para mejorar el servicio, han implementado la oficina del usuario y la ‘ruta de la excelencia’ que va desde Piedecuesta hasta la UIS con tan solo 12 paradas, disminuyendo de esta forma el tiempo de recorrido. Por su parte el alcalde Rodolfo Hernández Suarez sigue en el desarrollo de su administración, aplicando medidas a favor de la movilidad, como por ejemplo la implementación del carril central solo para motos en el sector de la carrera 27. Las críticas y las protestas abundan por parte de varios gremios transportadores como los taxistas, ante su actual administración, frente al mototaxismo y el sistema Uber; temas a los cuales anunció en campaña que se haría `el Pingo´; esto lo dijo, constatando que el problema de la piratería se ha producido por el mal servicio de Metrolínea, razones por las cuales no atacará ni con tanquetas, ni con plomo a estos sectores, mientras desarrolle las soluciones pertinentes.
Por Adrián José Jaimes Torrado
ajaimes618@unab.edu.co
Universidad Autónoma de Bucaramanga

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