Profesor de cocina internacional, Juan Pablo López, en el salón de culinaria de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. /FOTO MICHELL REYES

Se ajustan el delantal, se lavan las manos y encienden los fogones, los ojos y los oídos atentos a las instrucciones del maestro de cocina Juan Pablo López.

Periódico 15 asistió a una clase de cocina internacional que dirige el cheff Juan en la UNAB. A las 6 de la noche inició la clase. Los estudiantes con edades entre 19 y 41 años no perdieron de vista ni una explicación de la preparación de sus platos, en esa ocasión la receta de un pequeño bocado francés: mini-pissaladière.

Bocadito francés: mini-pissaladière, preparado en clase del martes de cocina internacional. /FOTO MICHELL REYES
Bocadito francés: mini-pissaladière, preparado en clase del martes de cocina internacional. /FOTO MICHELL REYES

Cinco estudiantes preparaban la masa, mientras los demás se encargaban de hacer el pissal con las anchoas, las especies y el aceite de oliva. Al otro lado de la cocina Pablo encendía el horno a 180 grados para los 35 bocaditos franceses.

Al pasar las dos horas de clase, cada uno se encarga de dejar reluciente los mesones y el piso. La recompensa es degustar el plato que ellos mismos prepararon bajo la dirección de Juan Pablo, el comentario que más susurraban era: “¡qué delicia!”.

Alexandra Maldonado, de 19 años, estudiante de cuarto semestre de la tecnología en gestión gastronómica, comentaba que “como docente es excelente, siempre que se te olvida algo, él está ahí fortaleciendo esos conocimientos, lo respeto porque creo en sus saberes y en lo que nos enseña”.

Por otra parte está Arnulfo Díaz, un alumno de 40 años que afirma que “los jóvenes saben mucho, lo importante no es la edad, si no el conocimiento que se tenga”.

El arte de cocinar

En este caso si aplica el dicho: “la experiencia hace al maestro”, y no exactamente con 50 años de práctica, restaurantes y concursos de televisión gastronómicos, se logra también con ganas y esfuerzo.

Para este cheff la inspiración llegó desde temprana edad. A los ocho años su padre Pablo Josué López ya hacía este arte, le enseñaba con detalles las recetas tradicionales y esos trucos que pocos saben y que deleitan paladares. Juan lleva cocinando desde que es un niño, su especialidad siempre fue la pastelería. A los 14 años vendía muffins para fechas especiales y fue ahí donde encontró su vocación por la cocina, cuando cumplió 17 años decide jugar su suerte en Bogotá estudiando en una escuela de gastronomía, su desempeño lo llevó a trabajar en el hotel Hilton, en Marriot y el hotel 101 Park House, además Neuquen Tower en Argentina, estas y algunas experiencias más se han cruzado por el camino de este joven.

Hoy no solo es profesor de la Unab, también es maestro gastronómico en Asip Escuela de Cocina y en Comfenalco. Juan tiene la meta de recorrer el mundo ilustrando la gastronomía de su tierra a diferentes culturas. Anhela ser un reconocido cheff que ponga en alto la comida santandereana.

La Coordinadora de la Tecnología en Gestión Gastronómica de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Yudi Mariana Alfaro,  aseguró que López “es una persona con ideas nuevas que está dispuesto a aprender, le va aportar mucho a nuestro programa”.

Juan Pablo López invitó a todos los jóvenes a que “se formen con la mentalidad de servirle a los demás, aprender cosas no solo es para quien las adquiere es para compartirlas. Afirmó que “nunca pensé en ser docente pero me motivó el hecho de que puedo fortalecer la riqueza que tenemos en nuestro departamento”.

Dos estudiantes de la tecnología en gestión gastronómica con el docente Juan Pablo López, hablando sobre la preparación de un plato. /FOTO MICHELL REYES

Por Michell Reyes
Mreyes803@unab.edu.co

 

 

 

 

Universidad Autónoma de Bucaramanga

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