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El 6 de julio de 1986 el papa Juan Pablo II estuvo en Bucaramanga

El Papa Francisco será el tercer máximo jerarca de la Iglesia católica en pisar suelo colombiano, el 6 de septiembre. Estará en Bogotá, Medellín, Villavicencio y Cartagena. El primero fue Pablo VI el 22 de agosto de 1968 y luego Juan Pablo II, el 1 de julio de 1986.

A las imagenes dentro de la nota se le puede agregar pie de foto.

El 6 de septiembre, Colombia recibirá la visita del papa Francisco, quien estará durante cuatro días en las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena. A propósito de la llegada del pontífice, Periódico 15 recuerda cómo fue la visita en 1986 del también papa, Juan Pablo II.

Cuando el papa Juan Pablo II llegó a Bucaramanga

Al Templete, en la ciudadela Real de Minas, llegaron cerca de 500 mil personas, quienes venían en el recorrido con el Papa desde el Seminario Mayor de Floridablanca. /Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Foto: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.
Al Templete, en la ciudadela Real de Minas, llegaron cerca de 500 mil personas, quienes venían en el recorrido con el Papa desde el Seminario Mayor de Floridablanca. /Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Foto: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.

El Papa Juan Pablo II salió del avión, se bajó y besó el suelo santandereano. Saludó y bendijo a los feligreses con una sonrisa en los labios. Desde el 4 de julio de 1986, el lugar tuvo acceso restringido y solo podían ingresar personas con tiquete.

El avión presidencial FAC-01 arribó en el Aeropuerto Palonegro de Bucaramanga, a las 11:45 de la mañana, junto a 10 helicópteros de las Fuerzas Armadas.

Durante dos días, el sumo pontífice estuvo en la capital santandereana para disertar sobre la Virgen, la familia, la fidelidad a la vocación sacerdotal, el servicio a los pobres desde el Evangelio y 500 años de la evangelización de América Latina.

En los preparativos estuvieron a cargo el gobierno, el sector privado y la comunidad. / Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Fotomontaje: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.
En los preparativos estuvieron a cargo el gobierno, el sector privado y la comunidad. Actualmente, en el lugar se encuentra el Parque de Las Cigarras, en la Ciudadela Real de Minas. / Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Fotomontaje: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.

Al aeropuerto solo podían ingresar 600 personas para presenciar su llegada. Luego de que el Papa bajara del avión, salieron las 31 personas que hacían parte de la comitiva papal, entre ellos el cardenal Agostino Casaroli, el secretario de estado Monseñor Emery Kabongo, el director de Servicios de Salud del Estado del Vaticano, el secretario de la redacción de L’osservatore Romano, el jefe de seguridad y Angelo Gugel su camarero.

El hecho tuvo cobertura de medios durante todo el recorrido del Papa. En la parte trasera del avión viajaban 71 periodistas de todo el mundo: 23 italianos, 18 estadounidenses, 7 colombianos, 6 españoles, 7 franceses, 5 alemanes, 2 de gran Bretaña, 1 polaco y 1 mexicano.

El Papa tuvo relación directa con los feligreses desde el momento en que inició el recorrido. Apareció el papamóvil y la gente estaba emocionada, solo querían verlo, tocarlo y grabar el momento en su memoria. Primero iba un carro libre; en otro iba Arturo Mari, fotógrafo del papa y del periódico L’Osservatore Romano; también dos motos de la Policía y después el papamóvil, un Land Rover que pesaba dos toneladas y media y costaba 6 millones de pesos.

El papamóvil se desplazó a 25 kilómetros por hora y fue conducido por Roberto Arturo Bojacá, un chofer del Ejército Nacional. /Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Fotomontaje: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.
Viaducto García Cadena, autopista a Floridablanca. El papamóvil se desplazó a 25 kilómetros por hora y fue conducido por Roberto Arturo Bojacá, un chofer del Ejército Nacional. /Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Fotomontaje: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.

Cerca de 500 mil personas del área metropolitana se desplazaron a pie, a pesar de la lluvia, por la autopista de Floridablanca para llegar a la ciudadela Real de minas. Durante el recorrido, Juan Pablo II bendijo a los feligreses sin el más mínimo asomo de cansancio.

Juan Pablo II llegó al Seminario Mayor de Floridablanca donde hizo el saludo protocolario a los 16 dirigentes, luego estuvo en el jardín para saludar al clero, los sacerdotes las religiosas y los seminaristas. En la puerta de la capilla lo esperaba Néstor Navarro, el rector del Seminario Mayor. Además, la arquidiócesis le preparó la alcoba papal en donde solo pudo descansar 15 minutos.

Se recuerda en la prensa local que la Alcaldía de Bucaramanga dio la bienvenida al Papa a través de una publicación impresa en la que se decía que además, se expresaba que “con su presencia llene de fe y alegría los corazones de los bumangueses”.

Más que una visita, las autoridades locales y nacionales esperaban que la visita papal consolidara la paz con los grupos guerrilleros. Tan trascendente fue que el Movimiento 19 de Abril, M-19; el Ejército Popular de Liberación, EPL, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, enviaron mensajes al Papa con el fin de buscar diálogos directamente, pero él ratificó que su visita era como un miembro de la Iglesia.

La estructura fue construida por el arquitecto Augusto Rojas Valenzuela. Mide 13 metros, una cruz, un globo terráqueo, un anemómetro (instrumento para medir la velocidad de los vientos) y un ringlete. / Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Fotomontaje: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.
La estructura fue construida por el arquitecto Augusto Rojas Valenzuela, en el sector de la Ciudadela Real de Minas. Mide 13 metros, una cruz, un globo terráqueo, un anemómetro (instrumento para medir la velocidad de los vientos) y un ringlete. / Foto de Archivo: Vanguardia Liberal, Fotomontaje: Fernanda Sandoval S., Fotomontaje: Vannesa Pabón L.

Con la llegada del sumo pontífice se logró unir a varias cadenas radiales, que recurrieron a alianzas informativas de siete de ellas, así como de directores de información, de tal forma que los colombianos escucharon las emisiones de la eucaristía.

Sin embargo, esto también sirvió para que las autoridades pudieran filtrar un intento de atentado por parte del M-19. La situación se dio cuando Heliodoro González Sánchez, un jardinero de 39 años, fue interceptado por un hombre del comando número 59 y este le obligó a llamar a Radio Reloj para decir que tirarían 3 mil kilos de dinamita sobre el Templete.

Por Fernanda Sandoval S. 
msandoval356@unab.edu.co

Vannesa Pabón L.
jpabon705@unab.edu.co

 

Universidad Autónoma de Bucaramanga

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