El periodismo sí es para débiles de corazón

Por Catalina Gómez / mgomez781@unab.edu.co

Un 7 de octubre de 1992, Gabriel García Márquez dijo: “la mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor”. En un mundo donde la información circula a la velocidad de un clic, los periodistas enfrentan la presión constante de entregar la noticia de inmediato, sin margen para dudas ni peros. El verdadero periodismo no solo busca rapidez, sino profundidad y verdad. 

El 9 de febrero en Colombia no es solo una fecha conmemorativa; es un recordatorio de la lucha incansable por la verdad y del precio que muchos han pagado por ejercer su oficio con valentía. Se celebra este día en honor a la primera publicación del papel periódico de la ciudad de Santafé de Bogotá en 1791, fundado por Manuel del Socorro Rodriguez, un pionero que desde entonces marcó el camino de quienes, años después, asumirían el riesgo de informar sin miedos. 

Jesús Abad Colorado es uno de esos periodistas que ha cambiado la comodidad de un escritorio por unas botas y un camino lleno de polvo, de maleza y sangre. Ha respirado y vivido el miedo en las comunidades y ha sentido en su propia carne el peso de cada historia que retrata. Con su ojo externo ha capturado el dolor de la guerra, los rostros del desplazamiento y las huellas de una violencia que muchos prefieren ignorar. 

Emilia Pardo Umaña fue la primera mujer en ejercerlo en Colombia en una época en la que la profesión era exclusiva para hombres. Abrió camino a aquellas que también querían preguntar, contar, escribir, buscar fuentes, investigar, ser escuchadas. Demostró que la voz femenina no solo tenía espacio en la cocina, sino que era fundamental en «espacios reservados sólo para los hombres», como eran consideradas las salas de redacción. 

Fue cofundadora y miembro de la junta directiva de medios destacados como El Tiempo, El Espectador y El Siglo. Foto: Archivo El Tiempo.

Jaime Garzón transformó la sátira en un arma poderosa contra el abuso de poder. Con sus personajes, su humor, logró que un país entero se riera de sus tiranos mientras los señalaba sin miedo. Su legado es una prueba de que los medios no sólo se ejercen en un computador o en la cámara, sino también con la capacidad de hacer que la verdad incomode a quienes no la quieren dejar salir. 

Antes de su asesinato, llevaba meses denunciando las amenazas en su contra y su miedo se convirtió en realidad el 13 de agosto de 1999. Foto: El Diario.

Yolanda Ruiz ha sido una voz firme en la radio, con un compromiso por la ética y la transparencia. Enfrentándose a situaciones como su entrevista a Pablo Escobar y su censura o sus inicios en los 80 ‘s  cuando el país estaba en la punta de la guerra. Su convicción de que el periodismo debe ser un servicio público la ha mantenido en pie, defendiendo la verdad en un país donde muchas veces informar es un acto de valentía. 

Estudió con el propósito de convertirse en escritora. En 2019 publicó “En el filo de la navaja”. Foto: La República.

El periodismo en Colombia es una trinchera sin balas, pero con palabras que pesan, que incomodan y que despiertan conciencias. En este día, más que celebrar, es momento de recordar y reivindicar a quienes han hecho de la verdad su bandera, aunque el camino esté lleno de sombras y silencios impuestos. Porque, como dijo Gabo, “el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”.