El recuerdo de quienes enfrentaron el fuego con valentía en el incendio forestal sucedido en el páramo de Berlín, en enero de 2024 revivió el pasado lunes 31 de agosto con la proyección del documental “Arde Berlín, guardería en peligro”, en el marco de la Feria del Libro de Bucaramanga, Ulibro 2026.

Por Sarid Nikoll Rodríguez Mantilla

srodigurez520@unab.edu.co

El audiovisual, que tiene una duración de 20 minutos, fue dirigido por el comunicador social Mario Mantilla Barajas. Durante su emisión conmovió a los asistentes al retratar la hazaña humana de los rescatistas que salvaron la “guardería de frailejones” del devastador incendio forestal. Relata, además, el esfuerzo de los habitantes y guardabosques por apagar la quema de más de 300 hectáreas en peligro, catástrofe que fue denominada como “cementerio de frailejones” por la líder de Conservación de Agua y Gestión Ambiental del Acueducto Metropolitano De Bucaramanga (AMB), Silvia Cristina Reyes Sánchez.

Este proyecto ganó la beca de Creación de Proyectos Documentales “Cultura con Berraquera 2025”, otorgada por la Gobernación de Santander, y resalta la labor en la “Guardería”, un invernadero científico donde se cultivan las plantas de semilleros destinadas a la restauración del páramo.

Durante el conversatorio, Mario Mantilla reveló que el proyecto original estaba diseñado para ser un largometraje de entre 52 minutos y una hora con veinte minutos de duración; sin embargo, al ganar la convocatoria departamental, el equipo decidió concentrar toda su fuerza narrativa en un formato de cortometraje de 20 minutos. /FOTO SARID RODRÍGUEZ

“Desde el balcón de mi apartamento se ve hacia el páramo de Berlín y, mientras lo observaba, pensaba: ‘Esto es terrible, porque de ahí viene el agua pura que tomamos en buena parte del nororiente colombiano’. Y ahí me comenzó a dar la inquietud: ¿qué pasó? ¿Se recuperó?”, señaló Mantilla Barajas. Estas preguntas iniciales impulsaron el inicio de la investigación, que se extendió por un periodo de ocho meses con constantes visitas al territorio.

El proceso, según lo relata el director, inició enfocándose en recopilar testimonios de los cuerpos de socorro para encontrarle ese objetivo a la historia que él quería transmitir, pero fue al conversar con los guardabosques locales cuando encontró el rumbo de la narración. “El principal reto era encontrar una historia muy poderosa, emotiva y que también ayudara a contextualizar todo lo que pasó de una forma no tradicional”, comentó.

El santuario ecológico es conocido como “La Guardería de Frailejones” por la ingeniera Silvia Reyes (líder de gestión ambiental del Acueducto) al comparar la labor de los guardabosques con el cuidado de bebés humanos. /FOTO SARID RODRÍGUEZ

En ese momento, conocieron al cuidador del páramo, Elvuin Patiño Pérez, quien les enseñó cómo cuidaban el páramo del incendio y las labores que realizaban para menguar los daños de la catástrofe ambiental. “Él habla de una manera tan poética. Dijo que era como si la familia de ellos estuviera en peligro, como si esa fuera su casa y fueran sus hijos frailejones. Se presenta un incendio, lo defienden, le ganan al incendio y, fuera de eso, los pocos que se salvan, los están sembrando”, expresa Mantilla

“Cuando abrimos el grifo de las casas en nuestra región, nosotros tomamos esa agua, o sea, lo que estamos abriendo es el páramo. La conexión es tan directa que ni nos damos cuenta”, afirmó el documentalista, con el fin de subrayar el mensaje para los habitantes de Bucaramanga.

Esta emergencia natural se desató entre el 22 y el 24 de enero de 2024 en la vereda Ucatá, en el corregimiento de Berlín, del municipio de Tona. Las condiciones meteorológicas del fenómeno de El Niño fueron las que ocasionaron el incendio, el cual avanzó sin control debido a los fuertes vientos. Para contenerlo, trabajadores del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, bomberos, Defensa Civil, el Ejército y voluntarios abrieron líneas de contención utilizando picas y palas. Al no disponer de fuentes hídricas cercanas, se vieron obligados a operar motobombas y transportar agua en carrotanques y helicópteros, con todos los voluntarios corriendo el riesgo de sufrir quemaduras graves o inhalar humo tóxico. Esta situación fue registrada en los archivos visuales captados por el videógrafo Javier Valdivieso, material que el equipo de producción utilizó para su obra audiovisual.

Las llamas alcanzaron hasta siete metros de altura, lo que obligó a bomberos y rescatistas a abrir líneas con picas y palas bajo el riesgo inminente de quedar atrapados por el avance del fuego por el viento. /FOTO SARID RODRÍGUEZ

Este suceso también se hizo reconocido por la reacción y el gesto solidario de cientos de voluntarios de Bucaramanga y su área metropolitana, ya que, al darse a conocer lo que estaba pasando, decidieron subir al páramo con alimentos, agua embotellada, cobijas y demás viáticos para apoyar a los rescatistas.

La obra ha sido seleccionada para su proyección en tres encuentros: el Festival de la Montaña, realizado en Manizales, del 5 al 8 de agosto; el Festival Príncipe de los Páramos, realizado el 5 de agosto, en Bogotá, y el Festival de Cine Verde de Barichara (Festiver), que tendrá lugar del 24 al 27 de septiembre, en Barichara. Luego de esto, el cortometraje rotará por festivales y se proyectará en comunidades locales. Mario Mantilla dijo que espera que llegue a la televisión pública nacional en un año y de acceso abierto en un plazo de tres años.