Camila Del Vecchio: cdel213@unab.edu.co, Ashley Remolina: aremolina283@unab.edu.co Y María Camila Monsalve:mmonsalve131@unab.edu.co
El ring de las elecciones por la presidencia de Estados Unidos se mantiene y el resultado con las apuestas en la mesa mantiene a los ciudadanos de Norteamérica y al gobierno colombiano, a la expectativa. El proceso de elección presidencial en EE. UU. no es de solo un round por quien más votos obtenga, como el personero del colegio que es escogido por los estudiantes por las propuestas en las que promete crear una piscina o ir en jean day todos los días.

En Estados Unidos, el Colegio Electoral es juez de la ‘pelea’ por la Casa Blanca, ya que si el candidato no logra suficientes votos en este, por más votos populares que haya obtenido, no puede llegar a la presidencia.
Los dos contrincantes, Kamala y Trump, se entrenan y piensan sus últimas jugadas. Ambos cuentan con una intención de voto del 48 % y ya solo faltan 3 días para saber cuál es el ganador de este duelo reñido. Y en Latinoamérica se vive por streaming cada minuto, pues para Colombia el candidato electo puede traer tanto aportes positivos como negativos.
Los contrincantes
En una esquina se encuentra la poderosa e indomable vicepresidenta Kamala Devi Harris, de 58 años, con una postura más afín con el presidente Gustavo Petro, aunque respaldada por Joe Biden, con su táctica principal en temas sociales y ambientales. Harris pelea con la intención de abordar las causas de migración, en una mano, y en la otra disminuir la violencia en países de América Latina, con una propuesta que puede alinearse con el deseo de Petro de buscar esas soluciones que beneficien a las poblaciones más vulnerables. Dentro de su equipo técnico se apoya en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), el aborto libre y la gratuidad de la universidad pública para estudiantes de bajos ingresos.

Tomado de: The Economist
En la ultraderecha del ring, el expresidente de 78 años, Donald John Trump, con sus posiciones más conservadoras y menos inclinadas a cooperar con asuntos ambientales, plantea un desafío para la relación con el gobierno colombiano. Con un cinturón ya ganado, regresa con una movida más agresiva, pues busca “hacer la mayor deportación de la historia”, limitar las leyes de aborto y negar la crisis ambiental. El candidato republicano propone reducir los impuestos a las grandes empresas y aumentará las tarifas de todas las importaciones, una paliza que afectaría sectores comerciales que son claves para Colombia: maquinaría, productos químicos y vehículos. Actualmente, Estados Unidos recibe el 37,9 % de exportaciones colombianas de productos como el petróleo, café y flores que podrían verse afectadas por posibles restricciones comerciales, poniendo en riesgo la estabilidad de estos sectores económicos en Colombia.
Las porristas
Estados Unidos no solo es el señor y patrón del capitalismo, sino que cuenta con el epicentro social del mundo: Hollywood. Y en las distintas mansiones de Beverly Hills ya tienen los pompones en las manos para apoyar a cada candidato.
En el rincón del magnate republicano, los apoyos son de pesos pesados como el ex campeón de boxeo Mike Tyson y el musculoso Hulk Hogan, junto a figuras polémicas y poderosas como Elon Musk y Mel Gibson. Se suman también voces del rap y el country como Kid Rock, 50 Cent, y Billy Ray Cyrus. Además del respaldo corporativo de American Airlines y Walmart.

Por su parte, Kamala Harris llega con una alineación igual de imponente, con íconos del pop como Taylor Swift, Beyoncé y Ariana Grande, junto a leyendas del rock como Bruce Springsteen y Foo Fighters. También se escucha el respaldo político y emocional de figuras influyentes como Oprah y Obama, que gritan con entusiasmo desde las tribunas, junto a estrellas como Bad Bunny y JLo.
Patrocinadores y movidas internacionales
En el banco están todos los ojos internacionales que le apuestan según su inclinación política a cada contrincante. Pero ojo, en este ring de batalla, Petro no apoya ninguna esquina al 100%, puesto que tanto Kamala como Trump promueven lógicas capitalistas para gobernar.
Ahora, como dirían los americanos “let’s address the elephant in the room”, el mundo está inmerso en guerras en Oriente, Europa, conflictos armados en África y en América; hay tensiones en Asia entre Corea del Norte y Corea del Sur, China y Hong Kong; en los cuales Estados Unidos siempre está metiendo su cuchara. La postura que más aleja al próximo gobierno de Estados Unidos de ser amigo del gobierno Petro, es que ambos candidatos pretenden seguir ayudando a Israel a “defenderse” de Hamás, el Líbano e Irán.
El otro conflicto que ha generado que el ring esté reñido es la vista de ambos candidatos sobre la invasión en Ucrania. Kamala seguirá cuidando las espaldas del país, pero Trump opina que es un conflicto en el que no se debe meter y que representa una pérdida económica. A su vez, hay preocupación, para algunos, de que Trump se salga de organizaciones y acuerdos, como hizo en su mandato anterior al romper el tratado que tenía con Irán para que este país no produjera armas nucleares. Ya en esta campaña ha amenazado a los miembros de la OTAN, estableciendo que: “¿No pagaste? ¿Eres moroso?’… No, no te protegería, de hecho los alentaría (a los rusos) a hacer lo que quisieran. Tienes que pagar”, haciendo alusión que él ayuda si hay una retribución económica de por medio
El 5 de noviembre se le entrega el cinturón al campeón que llevará las riendas del país, para muchos, más importante del mundo, el que vende el sueño americano, el pacificador más hipócrita, el más capitalista, egocéntrico, o como dirían los teens a la propia mean girl del mundo. ¿Quién decidirá? Está en manos de los indecisos decidir quién noquea y logra la presidencia de los United States.





