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Entre dos realidades: la ganadería y agricultura

/ FOTO PASTOR VIRVIESCAS

Por Laura Nathalia Quintero Ariza

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Si se habla de ganadería y agricultura en Santurbán hay dos versiones que se contraponen: las consecuencias ambientales y la necesidad de trabajo en el páramo para las comunidades campesinas.

Las principales actividades productivas de los treinta municipios que abarca Santurbán son la agricultura (papa, cebolla, mora) y la ganadería con un 49.5 %, esto registrado en un estudio de aproximación desarrollado por Fedesarrollo (2013) basado en 250 encuestas realizadas en los municipios de Cácota, Arboledas, California, Cáchira, Charta, Mutiscua, Silos, Suratá, Cucutilla, Tona y Vetas.

Debajo de estas actividades, se reportaron las labores del hogar y la minería, esta última registrada solo en los municipios de Vetas y California quienes presentan la minería de oro como su principal ocupación. Según el Instituto Alexander von Humboldt, cerca del 26 % del complejo del páramo de Santurbán está afectado o transformado por la proliferación de cultivos de papa y cebolla, ganadería extensiva de vacas y ovejas, y la minería.

Carlos Sotomonte, ambientalista y exalto consejero de la Alcaldía de Bucaramanga para la defensa del páramo de Santurbán, explica que los páramos son ecosistemas frágiles de alta montaña, con una temperatura particular, altura, humedad específica que “condiciona la supervivencia de las especies que viven ahí, es un ecosistema que no tienen la capacidad de resiliencia porque ante múltiple presión no es capaz de recuperarse. Entonces cuando se alteran estas características el páramo no resiste”. La ganadería y la agricultura son consideradas como tensionantes ecológicos que alteran el ecosistema. 

En la evaluación de impacto ambiental y ganadería extensiva en Colombia de la Universidad Externado en 2019, se recopilan algunas consecuencias ambientales de estas actividades a un alto nivel: deterioro de los hábitats naturales y la diversidad ecológica, disminución de la fertilidad de los suelos, así como erosión, deforestación y contaminación de fuentes naturales de agua y aire. De hecho, la ganadería extensiva en Colombia es una de las causas principales de la deforestación en el país, representando cerca del 60 % de la deforestación.

Sotomonte aclara que en Santurbán no hay zonas de agricultura o ganadería extensiva y los impactos no son comparables: “Cuando hablamos de Santurbán nos referimos fundamentalmente al tema de la megaminería como el principal elemento grave. El tema de la agricultura y la ganadería tiene muchos impactos a nivel a nivel nacional, han transformado el páramo muchas zonas del país, se han visto alteradas en sus condiciones naturales y en algunas se paraliza, pero en Santurbán son pocas hectáreas que se dedican a esto, no arrasa con los ecosistemas”.

El ingeniero ambiental, Andrés Ardila, comenta que toda transformación que realicen los humanos sobre un medio va a tener un impacto, por mínima que se considere. No podrá verse reflejada directa o inmediata, sino a largo plazo. “El quitar plantas endémicas, compactar el suelo, poner otro tipo de semillas no nativas, el uso de fertilizantes, etc. son factores que afectan, no a corto plazo como lo es la minería. 

Sin embargo, “hay que tener en cuenta que en el páramo no hay una ganadería de alta envergadura con altas cantidades de terreno, por eso se tiene en cuenta la parte social, es una de sus principales fuentes de sustento”, y agrega que debería ser necesario crear proyectos que ayuden a disminuir la contaminación, realizando una ganadería o agricultura “sostenible”.

Proyecto guardianes del páramo.

Para ayudar a la recuperación, restauración y reforestación de los ecosistemas en zonas que han sido afectadas por este tipo de actividades, se crean proyectos tanto públicos como privados. Los Guardianes del Páramo de Santurbán son una de estas alternativas. 

Se trata de un proyecto del Ejército Nacional y Minambiente “Es un convenio que lleva 6 meses trabajando. Tiene como objetivo propagar 10.000 frailejones y 30.000 plantas del bosque Alto Andino”, cuenta Edwin Agredo Parra, miembro del Ejército Nacional y responsable del proyecto. 

El proyecto se dio el 2021 y ya se están haciendo las adecuaciones de los terrenos donde se hará la siembra, hasta ahora solo ocupa el Norte de Santander, en la vereda García, entre los municipios de Pamplona y Mutuisca.

Universidad Autónoma de Bucaramanga