Inicio Conflicto ¿Esta vez sí se alcanzará la paz con el Eln?

¿Esta vez sí se alcanzará la paz con el Eln?

Periódico 15 hace un recorrido histórico por cuatro periodos que han marcado los diálogos de paz entre el Gobierno y esta guerrilla. Además, muestra la conformación del nuevo equipo negociador y la agenda de seis puntos que se esperan negociar.

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Algunos conocedores de los diálogos de paz adelantados con el Ejército de Liberación Nacional (Eln) no se equivocan al señalar que éstos han sido infructuosos, especialmente porque, como afirma Víctor de Currea-Lugo, no siempre se plantea “una negociación profunda y con aspectos sustantivos”, especialmente por parte del Gobierno.

Otros expresan que uno de los principales problemas al sentarse con esta guerrilla es que se les ha subestimado. Como señala Pedro Valenzuela Gruesso, experto en conflictos y paz, “se les considera simplemente como un ‘apendicito’ más, que ya no representa ningún peligro, y que no se toman en serio sus planteamientos”. Y finalmente, hay quienes son más optimistas y creen que los tres años de conversaciones entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc-EP) han calmado los ánimos y que a los ‘elenos’ se les ve más dispuestos a abandonar su lucha armada.

Pero lo cierto es que, como lo muestra en esta edición el Periódico 15, no se debe desconocer que históricamente el diálogo con esta guerrilla ha sido más difícil que con las Farc-EP, dados los temas estructurales y no solo sustanciales que esta guerrilla ha pretendido tocar en procesos anteriores, como es el de la economía extractivista, sumado a que en las conversaciones actuales sus negociadores plantean que el tema de abandonar el secuestro dentro de la lucha armada sea acordado entre las partes y no sea una decisión unilateral (humanitaria) como sí ocurrió con las Farc-EP.

Cronología de los procesos que se han iniciado entre el Eln y el Gobierno

Infografía Wendy Pinto y Karol Barragán
Infografía Wendy Pinto, Karol Barragán y Xiomara Montañez.

1991 – 1992: De Arauca a Venezuela, y finalmente, México

Durante el primer año de gobierno de César Gaviria Trujillo (1990-1994) se da un acercamiento significativo entre el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y otras guerrillas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias – Ejército del Pueblo (Farc-EP) y el Ejército Popular de Liberación (Epl). Conocido el antecedente de la Coordinadora Nacional Guerrillera, que integraron además de las guerrillas mencionadas los movimientos 19 de Abril (M-19) y el Armado Quintín Lame (Maql), se gesta la Coordinadora Guerrillera ‘Simón Bolívar’ (Cgsb) para adelantar las conversaciones con el gobierno de Gaviria. Es entonces cuando se define realizar la primera reunión en un sitio conocido como Cravo Norte, en Arauca, con la llegada de representantes de la Cgsb desde Venezuela, los cuales se encontraban asilados.

Los detalles del momento muestran que los guerrilleros pidieron al Gobierno que iniciara labores diplomáticas ante el país vecino para que se definiera a Caracas como la ciudad sede de las conversaciones. La embajadora de Colombia en ese país, Noemí Sanín Posada, fue la encargada de la gestión ante el presidente Carlos Andrés Pérez. Otra de las peticiones que se hizo fue la participación de una comisión de miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.

Inician en 1991 las conversaciones en la capital venezolana sobre una agenda titulada “Doce Propuestas para Construir una Estrategia de Paz”. Dichos diálogos se ven interrumpidos en 1992 por el golpe de Estado al gobierno de Pérez y es entonces cuando se trasladan a Tlaxcala, México.

Por parte del Gobierno los negociadores fueron los políticos y exconstituyentes Álvaro Leyva Durán (Partido Conservador) y Horacio Serpa Uribe (partido Liberal), así como el Consejero Presidencial para la Paz, Carlos Eduardo Jaramillo.

Por parte de la guerrilla del Eln estuvo Eliécer Erlinto Chamorro Acosta alias “Antonio García”; de las Farc-Ep Guillermo León Sáenz Vargas, alias “Alfonso Cano” (falleció en 2011 en un bombardero a un campamento guerrillero por parte del Ejército); Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, y Jorge Torres Victoria, alias “Pablo Catatumbo”, reconocidos en la actualidad por participar en el proceso de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón. Finalmente, por parte del Epl, estuvo Francisco Caraballo conocido con los alias de “Armando Ramírez” o “El Negro”.

Después de un año de conversaciones en México, los diálogos se suspenden. Algunos argumentos fueron la división que se dio al interior de la Coordinadora, especialmente porque existían posturas políticas y operativas distintas frente a temas como la llegada al poder por medio de la lucha armada, los secuestros y las extorsiones, así como las críticas del Eln al gobierno de Gaviria frente a temas como la apertura económica y la economía extractivista. Además, el secuestro y la muerte en cautiverio del exministro Argelino Durán, por parte del Epl, durante los diálogos.

1994-1998: España y Alemania, espías y filtraciones

El acercamiento entre el Eln y el gobierno de Ernesto Samper Pizano (Partido Liberal) se da luego del aumento de las acciones insurgentes por parte de esta guerrilla en contra de las Fuerzas Militares. Dichas acciones se concentraron en el secuestro, especialmente a extranjeros, y el cobro de grandes sumas de dinero.

En 1995, el gobierno alemán envía a Colombia a su agente Werner Mauss para que actúe como facilitador en un nuevo acercamiento entre el Eln y el gobierno Samper. Mauss logra reunirse con los comandantes alias “Antonio García” y Nicolás Bautista alias “Gabino”. De este encuentro se logra redactar un documento que el alemán lleva de regreso a su país con varias propuestas entre las que figuraba una gira de algunos guerrilleros por Europa con el fin de buscar aliados en el proceso. En 1996, el Gobierno colombiano le otorga un permiso especial a “Antonio García” y a varios guerrilleros para que visiten el antiguo continente. En su viaje arriban a países como España, Francia, Alemania y El Vaticano.

Tras el regreso de los ‘elenos’ a Colombia estalla el escándalo de la captura de Mauss y su esposa italiana en Medellín, Micaela Mollner, por su participación como intermediarios en los secuestros de extranjeros por parte de esta guerrilla. Esto hizo que las negociaciones de paz se frenaran nuevamente.

A comienzos de 1998 se conocen nuevas conversaciones que los comandantes Mario Pieschacón, alias “Francisco Galán”, y Carlos Arturo Velandia, alias “Felipe Torres”, sostenían con funcionarios de la embajada española, con la intermediación del español Gregorio Manuel Pérez, más conocido como “El Cura Pérez”. Dichas conversaciones apuntaban a continuar los diálogos con el gobierno de Samper tras el fracaso de la gira por Europa.

Esta vez el equipo de negociadores por parte del Gobierno lo integraron José Noé Ríos y Daniel García-Peña; como delegados del Eln estuvieron alias “Milton Hernández” y “Juan Vásquez”. De allí surgió el documento conocido como el “Pre-Acuerdo del Palacio de Viana”, en Madrid, en el que las partes y los garantes del gobierno español se comprometieron a mantener en secreto el contenido del manuscrito, que finalmente fue firmado. No obstante, días después fue filtrado a la prensa y publicado por el diario ABC de España en su totalidad. Esto echó para atrás todo lo acordado.

En junio de ese mismo año representantes de las conferencias episcopales de Colombia y Alemania unen esfuerzos para retomar lo ya pactado. Los representantes de dichos gobiernos continuaron las reuniones en las ciudades alemanas de Maguncia y Wurzburg, con la participación del Comando Central del Eln (Coce). En julio de 1998 presentaron lo que se conoció como las bases del “Acuerdo Puerta del Cielo”. Es allí donde por primera vez se vislumbra por parte del Eln la posibilidad de acabar con la práctica del secuestro, si se accede a la financiación de esta guerrilla. Sin embargo, esta iniciativa también fracasó, especialmente porque los ataques a la población civil y los secuestros no cesaron por parte de este grupo armado.

La participación de distintos sectores y de la sociedad civil –que en la actualidad define el primer punto de la agenda de negociación entre el Eln y el gobierno de Juan Manuel Santos– jugaron un papel importante en este último acercamiento, ya que durante las elecciones de autoridades locales del 26 de octubre de 1997, se depositaron diez millones de votos a favor de la paz, de una salida negociada del conflicto y por el respeto al Derecho Internacional Humanitario. Esto también se conoció como el “Mandato Ciudadano por la Paz, la Vida y la Libertad”, el cual, en 1998, dio origen al Consejo Nacional de Paz.

1998 y 2002: Incrementaron los secuestros y los atentados

Durante el gobierno de Andrés Pastrana Arango (Partido Conservador), el Eln retomó el diálogo. Esta vez los negociadores tuvieron como punto de encuentro Ginebra, Suiza; Caracas, Venezuela; La Habana, Cuba, y Bogotá, Colombia.

Dicha conversación se da en medio de una tensa calma en 1999, con el antecedente no solo del fracaso de los diálogos en el gobierno de Samper, sino con un atentado que marcó la vida de los pobladores de Machuca, en Segovia, Antioquia: La voladura de un oleoducto que dejó como saldo 80 personas muertas, así como el secuestro del Fokker de Avianca cuyo vuelo iba de Bogotá a Bucaramanga, y el incremento de los secuestros. Y un año después, la negativa de la sociedad civil al conocerse que el sur de Bolívar podría ser el punto de encuentro de la Convención Nacional de esta guerrilla.

Lo primero que se acordó en Ginebra, Suiza, en marzo de 2001, fue un encuentro entre el expresidente Pastrana y el jefe del Comando Central o Coce del Eln, alias “Gabino”, así como una reunión en Caracas, Venezuela, para determinar un protocolo e iniciar la negociación. En esta gestión participaron organizaciones sociales, la Comisión Facilitadora de la Sociedad Civil (algunos de sus integrantes eran María Emma Mejía y Jaime Bernal Cuéllar), varios militares (entre los que se encontraba el general (r) Jorge Enrique Mora Rangel, actual negociador del gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc-EP); el Comisionado Adjunto de Paz, Jorge Mario Eastman, y delegados de dicha guerrilla como alias “Ramiro Vargas” y “Milton Hernández”.

La principal preocupación era la negativa de comandantes como “Antonio García”, quien aseguraba que el Eln no llegaría a ningún acuerdo con el Gobierno debido a que el presidente Pastrana negociaba lo que ya se había tratado en pasadas negociaciones; además, porque no se le ponía freno a la ofensiva paramilitar de la época, tampoco se veía una postura clara frente a temas como las fumigaciones con glifosato y la ofensiva militar contra esta guerrillera no frenaba. Una de las acciones más recordadas fue el secuestro de un grupo de ingenieros de la Occidental Petroleum Corporation (Oxy), en Arauca.

Pese a esto, ese mismo año se da la reunión en Caracas. En ella se acuerda la desmilitarización del territorio comprendido entre los municipios de San Pablo y Cantagallo, sur de Bolívar, pese a la oposición de la población y de los mandatarios locales, bajo la presión de grupos paramilitares de la zona.

Finalmente, Israel Ramírez Pineda, alias “Pablo Beltrán”, anuncia que el diálogo llegaba a su fin por los incumplimientos del Gobierno.

2002 – 2010: Siete años de conversaciones infructíferas

Durante el primer mandato de Álvaro Uribe Vélez, esta guerrilla mantuvo un diálogo con el Gobierno durante dos años y dos meses de manera ininterrumpida, entre el 2002 y el 2007. El primer paso lo dio la guerrilla al anunciar que sí existía voluntad para propiciar el diálogo. Fue entonces cuando el expresidente Uribe nombra a Luis Carlos Restrepo como Alto Comisionado de Paz, hoy prófugo de la justicia debido a las acusaciones que tiene en su contra por las irregularidades que se presentaron en la desmovilización de varios guerrilleros del Frente Cacica La Gaitana, de las Farc, en 2006, en Tolima, ya que se conoció que cerca de 20 de los 60 supuestos desmovilizados eran civiles vestidos de camuflado incorporados a última hora. Además, se definió la participación de miembros del Eln que estaban presos en la cárcel de Itagüí, como “Francisco Galán” y “Felipe Torres”, como voceros de la agrupación armada. Galán logró salir de prisión en 2004 y participar en distintas conversaciones sobre el desminado, al cese al fuego y la liberación de guerrilleros.

Como en anteriores negociaciones, también se contempló La Habana, Cuba, como punto de encuentro para los diálogos, e igualmente en 2004, se pidió al gobierno de México, en cabeza de Vicente Fox, que actuara como facilitador en el tema del cese de hostilidades, previo a la apertura de la mesa de negociación.

Pero en 2005, instalados en Cuba, los diálogos se suspenden. Solo dos años después Hugo Chávez Frías, presidente en ese momento de Venezuela, se unió a las conversaciones e hizo acercamientos con “Antonio García” y el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo. No obstante, esto tampoco logró que el proceso finalizara de la mejor manera, pues el Eln arremetió con acciones militares y además, según la inteligencia de la Policía Nacional, en ese momento liderada por el general (r) Óscar Naranjo (también negociador del gobierno Santos con las Farc-EP), la guerrilla actuaba en varias regiones del país de la mano de bandas criminales.

Por Wendy Paola Pinto


wpinto68@unab.edu.co
Karol Fernanda Barragán
Kbarragan724@unab.edu.co
Xiomara K. Montañez
xmontanez@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga

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