Intercambiador del deporte y la recreación

Por Mariana Parra Flórez / mparra326@unab.edu.co

Con motivo de facilitar la movilidad en dos de las vías más transitadas en Bucaramanga, el 22 de diciembre de 2019 se inauguró el intercambiador del Mesón de Los Búcaros. Este proyecto consistió en la construcción de una rotonda y dos vías subterráneas que conectan la avenida Quebrada Seca, la Carrera 27 y el Bulevar Bolívar. Como un valor añadido, en la parte superior de la rotonda se diseñó un parque, el cual se ha convertido en un punto de encuentro para los residentes de los barrios Alarcón, La Aurora, San Alonso y San Francisco.

Vista aérea de la rotonda a las 9 de la mañana. / FOTO MARIANA PARRA F.

Su historia

El nombre “Mesón de los Búcaros” no nació junto con la creación del parque. Es un homenaje a un establecimiento comercial llamado así y que operó durante 56 años. Los santandereanos disfrutaban especialmente de la comida, traguitos y buena música que ofrecía el lugar. José Camacho, administrador del establecimiento, mencionó en una entrevista con TRO que “Era un lugar en el que los clientes amanecían”.

Así era el restaurante “Mesón de los Búcaros”, que durante 56 años sirvió como referente para los bumangueses. / FOTO TOMADA DE MESON DE LOS BUCAROS BUCARAMANGA

En el 2014 se inició la obra que contó con una inversión de más de 65 mil millones de pesos y que cuenta con un aforo para aproximadamente 300 personas. Además, se pensó en ser una vía peatonal alterna y segura para los estudiantes de la Escuela Normal Superior, los trabajadores de la Clínica Comuneros y quienes necesiten transitar diariamente por la zona. Para Alfonso Bautista, antiguo cliente del lugar, fue un espacio que sacaba de la rutina, sin embargo el intercambiador era necesario para este espacio en la ciudad. 

Este fue el espacio que en el 2014 fue demolido para construir el Mesón de los Búcaros. / FOTO TOMADA DEL LIBRO BUCARAMANGA: PASADO Y PRESENTE

Véase también: Infraestructura: así avanza la disputa por la terminación del Mesón de los Búcaros

Una actividad rutinaria

Desde las 5 de la mañana se empieza a aglomerar la gente en el parque, ya sea para hacer ejercicio, sacar a pasear a sus mascotas, asistir a alguna clase de entrenamiento físico en especial o simplemente las vías. “Acá uno se siente más seguro, como está prácticamente encerrado y hay seguridad todo el tiempo, el ambiente es mucho más tranquilo”, afirma Camila Navarro, quien a diario toma el “atajo” del Mesón de los Búcaros para asistir a su trabajo. 

A las 11 de la mañana el flujo constante de personas regresa, esta vez en su mayoría ciudadanos en tránsito, que aprovechan la ubicación estratégica del parque para atravesar la ciudad de manera más rápida y eficiente.

Luego en la tarde, a eso de las 4, vuelve la esencia del parque, cuando familias enteras se reúnen para disfrutar de una tarde al aire libre. Niños corretean por los juegos instalados en el lugar, mientras que adultos trotan alrededor de la rotonda, pasean a sus mascotas, disfrutan el ambiente para leer o pintar en los rincones más tranquilos.

A las 7 de la noche, el parque se transforma en un área de actividad física y social. Grupos de personas se congregan para practicar diversas disciplinas, desde artes marciales como el kung fu y el taekwondo hasta actividades de acondicionamiento físico como el crossfit y las bailoterapias.

Conozca las distintas actividades físicas que pueden efectuar los bumangueses en el parque Mesón de los Búcaros. / VIDEO MARIANA PARRA F.

Definitivamente, el parque intercambiador Mesón de Los Búcaros se ha convertido en un punto de referencia desde el inicio de la pandemia. Su ambiente al aire libre y su moderna infraestructura lo hacen destacar entre otros parques de la ciudad. Aquí, la motivación y la alegría son palpables, brindando un espacio donde los bumangueses encuentran un respiro y cambian la rutina del día a día.

Este es el panorama del Mesón de los Búcaros de noche. / FOTO MARIANA PARRA F.
Universidad Autónoma de Bucaramanga