Capacitación realizada a los meseros sobre ‘La maniobra de Heimlich’. La actividad hizo parte del congreso realizado por La Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (Scare) en Bucaramanga, del 21 al 24 de agosto. /FOTO DANNA DURÁN

Por Danna Durán Duarte / [email protected]

Cuando se produce un paro cardíaco súbito en un escenario cualquiera, la probabilidad de que la víctima sobreviva va disminuyendo entre 7 y 10 % por cada minuto que pasa. Lo mismo sucede en las situaciones de atragantamiento que son responsables de más de 1.000 muertes al año en Colombia. En la medida en que haya personas capacitadas que puedan responder rápidamente a estas situaciones, va a mejorar la proporción de pacientes que sobreviven.

Cómo parte del XXXIII Congreso Colombiano de Anestesiología, adelantado en Bucaramanga entre el 21 al 24 de agosto, y que reunió a más de 1.500 participantes, se brindó capacitaciones en maniobras de reanimación básica a los meseros de Bucaramanga. La actividad se desarrolló en el Auditorio de Ingenierías de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) y fue adelantada por médicos Anestesiólogos de la UIS y miembros de la Sociedad de Anestesiología de Santander.

Frente a lo primero, los expertos afirmaron que hay dos escenarios teóricos: cuando la víctima queda inconsciente, se debe realizar un proceso de reanimación, por medio de compresiones torácicas, las cuales muchas veces ayudan a expulsar el cuerpo extraño.

Si está consciente, que es la mayoría de los casos, se debe evaluar si la obstrucción de la vía respiratoria es leve o severa. Es leve si la persona todavía es capaz de toser, de hablar, ella misma pide ayuda y se le escucha la respiración. Es severa cuando la persona no puede hablar, se nota que no le entra aire, no puede ni siquiera toser o la tos no le suena, que es un signo característico de que está completamente obstruida la vía.

Hay que tener en cuenta que en personas obesas y mujeres embarazadas este tipo de maniobras se adelantan de forma distinta. /FOTO DANA DURÁN

En las personas obesas existe una maniobra llamada banda presidencial, en la cual se ubica la mano dominante en forma de puño en la boca del estómago y la sobrante va por encima del hombro, para rodear con mayor facilidad a la persona. Luego se hacen las compresiones de la misma manera.

En mujeres embarazadas, como todos los órganos del cuerpo se desplazan hacia arriba, él puño debe ubicarse precisamente en el esternón, que está ubicado entre los senos, desde la unión de las clavículas hasta la boca del estómago. De resto lo demás es igual que en la maniobra de Heimlich.

La reanimación

Los asistentes al taller aprendieron sobre el desfibrilador externo automático (DEA) que tiene como función dar una descarga eléctrica que permite que el corazón reinicie su ritmo normal y es utilizado en caso de paro cardiaco.

El Ministerio de Salud y Protección Social firmó la Ley 1831 del 2017 con la cual se obliga o se define el uso del DEA para los sitios donde hay público masivo, con el objetivo de reducir la mortalidad de eventos cardiovasculares. Dicho aparato tiene un costo en el mercado que alcanza los 5 millones de pesos. En la actividad se instruyó a los meseros frente a cómo se debe usar este aparato que es una herramienta útil no solo en los restaurantes sino también en los espacios públicos, y que para ser implementado se debe estar capacitado. Aun así, destacaron los expertos, su uso es sencillo, prácticamente hace todos los diagnósticos, solo necesita ser transportado y aplicado al paciente, como afirma Luz María Gómez, subdirectora científica de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (Scare)

Taller de reanimación en caso de paro cardiaco dictado a los meseros de Bucaramanga. /FOTO DANNA DURÁN

Si se presenta un caso de atragantamiento

Si el atragantamiento es leve, se debe incitar a que la persona tosa y expulse lo que le obstruye la vía respiratoria. Pero muchas veces no se presenta así y puede ser severa. Para esto tenga en cuenta que puede hacer uso de «la maniobra de Heimlich» que se realiza en adultos y en los niños mayores de un año y para implementarla se debe hacer lo siguiente:

  • Ubicarse atrás de la víctima e indicarle que abra las piernas y posicionar un pie entre las dos piernas.
  • Colocar la cadera de lado para aumentar el soporte e inclinar un poco el cuerpo hacia adelante.
  • La persona que lo acompaña debe cerrar un puño, ubicarlo entre el esternón y la boca del estómago. La otra mano se sitúa cubriendo el puño que se puso inicialmente.
  • Cuando ya se encuentre bien posicionado se hacen presiones hacia arriba y hacia adentro. El golpe debe ser fuerte y seco para tratar de aumentar la presión del abdomen.
  • Se repite el proceso las veces que sea necesario hasta que la persona elimine el cuerpo extraño. Si llega a quedar inconsciente, se debe comenzar el manejo de reanimación.
Universidad Autónoma de Bucaramanga