Por Luis Álvaro Rodríguez Barrera / [email protected]

Cuando el gobernador de Santander, Didier Alberto Tavera Amado, y el alcalde de Girón, John Abiud Ramírez Barrientos, cortaron la cinta de inauguración de la biblioteca pública Gabriel García Márquez en Nuevo Girón todo fue alegría. La celebración ocurrió el viernes 26 de octubre de 2018. Un día después, la Gobernación de Santander, en su portal web, presentó la obra como «el escenario perfecto para acceder al conocimiento, leer, escribir, dejarse contagiar por el arte y la cultura, y cerrarle la puerta a los malos vicios».

Tres meses después, la biblioteca fue noticia nacional porque no tenía libros. Frente a la situación el alcalde se defendió aludiendo a los trámites «la dotación no es una cosa que se soluciona de la noche a la mañana», le expresó al diario El Espectador.

Luego del escándalo que suscitó ese hecho, el 18 de julio, de este año, la Alcaldía y el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, llegaron a un acuerdo de arrendamiento gratuito para el funcionamiento del programa ‘Tecnoacademia’, que brinda cursos de robótica y nanotecnología, entre otros. El contrato tendrá vigencia por cinco años.

Luego de la avalancha

En febrero de 2005, el desbordamiento del río de Oro arrasó con viviendas y enseres de 1.845 familias gironesas. Para la reubicación de los afectados, diferentes entes gubernamentales aportaron capital, como la Gobernación de Santander, el Fondo Nacional de Vivienda y la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb. Como informó Periódico 15 en los dos primeros años las obras para la construcción del nuevo barrio transcurrieron “a paso de tortuga”.

El 20 de diciembre de 2016 fue firmado el convenio interadministrativo entre Gobernación de Santander y la Alcaldía de Girón para la construcción de la biblioteca pública. El costo de la obra fue de 2.572 millones de pesos. / FOTO YEIDER YORNEY ESPINOZA GÉLVEZ

Los damnificados tuvieron que esperar cuatro años desde que ocurrió la avalancha para que les entregaron las primeras viviendas. Desde entonces, miles de familias fueron reubicadas en la Ciudadela Nuevo Girón, construida a un costado de la vía que comunica a Girón con Zapatoca y está dividida en siete sectores en donde, según cifras del municipio, viven cerca de trece mil habitantes en condición de vulnerabilidad, por eso, la idea de una biblioteca caló en la comunidad.

En junio 2016, como parte de la socialización que adelantó la Secretaría de Cultura de Girón, 40 habitantes de la ciudadela firmaron, en representación de la comunidad, para declarar como prioritaria la construcción de la biblioteca pública en ese sector. El convenio interadministrativo, suscrito entre la Gobernación y la Alcaldía alcanzó los dos mil quinientos millones de pesos, entes que aportaron el 73,6% y 26,3% respectivamente, pero contemplaba únicamente lo relacionado con infraestructura, no incluía la dotación.

¿Y los libros para cuándo?

Aunque se cumplieron los plazos de entrega pactados y la obra fue inaugurada con ‘bombos y platillos’ por Tavera Amado y Ramírez Barrientos, la dotación de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas no llegó. Fue por eso que el 29 de enero de este año, todos los reflectores apuntaron a la ciudadela. Medios de comunicación atravesaron los otros seis sectores para llegar al último, donde se erige la construcción e informar sobre la paradójica “biblioteca sin libros”.

Como alternativa a la ausencia de material bibliográfico, y en medio de la tensión mediática, la Alcaldía trasladó 19 computadores del Punto Digital desde la sede del Poblado, hasta Nuevo Girón. Por su parte, la directora de la Biblioteca Nacional, Diana Patricia Restrepo, respondió que antes de que finalice este año esperan realizar la distribución del material. “Sí, van a llegar los libros a final de año. Confiamos en que la entrega se haga en el mes de diciembre”, aseguró Restrepo.

Calles amplias y casas uniformadas por el gris del hormigón componen la panorámica. La biblioteca corta la secuencia por ser una de las pocas construcciones pintadas y su estructura: un área de mil quinientos metros cuadrados, diez veces más que una casa promedio del sector. / FOTO Luis Álvaro Rodríguez Barrera

Lo que viene

Pasada la polémica, la Alcaldía de Girón optó por darle un nuevo uso a la construcción y el 25 de junio de este año firmó un contrato de comodato con el Sena. A costo cero y durante cinco años, las instalaciones servirán como sede del del programa ‘Tecnoacademia’, que en Santander operaba en el Centro Cultural del Oriente ubicado en Bucaramanga. Aunque el Sena dispondrá de las instalaciones para realizar los cursos en los que contempla vincular a jóvenes estudiantes entre los grados séptimo y undécimo, se seguirán prestando los servicios de biblioteca pública. Mientras se adecuan las instalaciones, el lugar permanecerá cerrado.

Según el secretario de Comunicaciones de Girón, Esteban Téllez Romero, las operaciones se reiniciarán a mediados del mes de septiembre. “Un espacio donde los jóvenes y niños pueden aprender de nanotecnología, robótica y tecnología de punta”, comentó Téllez Romero, sobre la llegada del proyecto a la ciudadela. Ambos servicios -cursos del Sena y préstamo de libros- deben prestarse y funcionar de manera óptima, pues así lo enfatiza uno de los puntos del acuerdo que busca el desarrollo y su ejecución en simultáneo. No obstante, el documento firmado no deja claro cómo será la distribución del espacio.

Periódico 15 se comunicó con el secretario de Cultura de Girón, Julián Andrés Quintero Rodríguez, pero se negó a responder cómo será la reorganización de la biblioteca luego del acuerdo con el Sena. Al cierre de esta edición, Quintero Rodríguez manifestó no tener tiempo para hablar sobre la el tema, pues, según él, se encontraba en la organización de las ferias del municipio.

A la espera de una reorganización, sillas y pupitres permanecen arrumados en la biblioteca para ser distribuidas en el segundo piso, con miras a la ejecución del programa ‘Tecnoacademia’ del Sena. / FOTO Luis Álvaro Rodríguez Barrera

Lo único seguro es que las siete aulas del segundo piso serán empleadas por el Sena, por eso los computadores del Punto Digital serán reubicados y los tres televisores con sus respectivas consolas de videojuego permanecerán ‘parqueadas’ en el primer piso mientras se les asigna un espacio.

Por ahora, la biblioteca de Nuevo Girón, bautizada con el nombre del Nobel de literatura colombiano, Gabriel García Márquez, sólo dispone de algunos libros donados, que no ocupan más de cuatro estantantes, y está lejos de ser la Bibliotech de San Antonio, Texas, (Estados Unidos), conocida por ser la primera biblioteca pública sin libros de papel en el mundo.

Universidad Autónoma de Bucaramanga