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La discapacidad no quita la habilidad

“Chucho”, es así como lo llaman sus amigos y familiares a este joven deportista, que, con solo 21 años, cuenta cómo el tenis de mesa ha sido un método de motivación ante su discapacidad, para hacer realidad sus sueños y metas.


Por una caída que tuvo cuando tan solo tenía nueve años, Jesús Gonzalo García Bernal, también conocido por sus amigos y familiares como “Chucho”, fue diagnosticado con una enfermedad que ni la medicina, ni él o sus padres pueden explicar. “Sentía un dolor muy fuerte como si se me estuviera rompiendo todo por dentro”, es la descripción de Jesús Gonzalo tras las terapias que el medico ordeno.

Con el paso del tiempo, la molestia era cada vez más intensa razón por lo que un día decidió dirigirse al médico, ya que el tratamiento que le estaban realizando no funcionaba. Luego de unos exámenes y una radiografía, que afirmaba que sus caderas estaban en riesgo, el fémur, hueso del cuerpo humano más fuerte y voluminoso, estaba a punto de salirse de su pierna, fue en ese momento cuando lo diagnosticaron con deslizamiento epifisario.

Torneo en la Liga Santandereana de Tenis de Mesa. foto tomada por:@fundaciónfederico

Jesús García vivía en Barrancabermeja junto a su familia, por ello les tocó dirigirse a Bucaramanga para que le practicaran una cirugía, de la que se creía que sería la cura de su incidente. Pero no fue así, por la cirugía se le impregnó una bacteria llamada Estafilococo, la cual le consumió la medula del hueso y las articulaciones de la cadera, por lo que le tocó usar bastón.

El deporte como ayuda

“Me enteré que era discapacitado hace aproximadamente cinco años”, afirma García con una sonrisa. No consciente del todo creía que su vida era igual a la de las personas que lo rodeaban, sus papás, David García y Luz Bernal, ignoraban que su hijo tenía una discapacidad, pues para ellos, él era como un joven que no tenía ninguna limitación.

El tenis de mesa llegó a su vida sin buscarlo, entre sus días cotidianos, un compañero del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela en donde hizo sus estudios de bachiller, le comentó sobre el deporte como un método de ayuda. Inicialmente entrenaban en la sala de juego de la institución, luego decidieron ir a la Liga Santandereana de Tenis de Mesa. No obstante, Jesús Gonzalo sentía que no tenía buen rendimiento para este deporte, por lo que decidió dejarlo.

En el 2015 sin esperarlo llegó el profesor Diego Rodríguez, quien lo animó para que no se rindiera y luchara por superarse. Le explicó que allí había una fase paralímpica en la que las personas con discapacidad o limitación física también tenían protagonismo. Desde ese entonces García empezó a ver esta actividad de otra manera.

“Los entrenadores tienen la capacidad de decir mentiras que se vuelven verdades, es decir, él le puede decir que usted sirve para esto, aun sabiendo que sus habilidades son menores a la de una persona que tiene el talento, pero ellos le meten a usted eso en la cabeza y termina por ser verdad”, aseguró.

Allí no solo les brindan la oportunidad de creer en ellos, sino que los entusiasman para conseguirlo. Uno de sus mayores retos como deportista paralímpico ha sido entender que si quiere lograr algo debe esforzarse en ello y utilizar sus habilidades para alcanzar esos objetivos, pues solo así podrá hacerlo con mayor facilidad.

Logros

El deporte no solo le ha enseñado a ver la vida de otra manera, a superar sus miedos y lograr sus objetivos, también lo ha llevado a vivir experiencias que él no esperaba.

“Gonzalo inicialmente no tuvo un buen rendimiento, pero con el tiempo se logró formar. Era un jugador Allround, es decir, él sumaba los tres aspectos en el tenis de mesa: jugador de ataque, defensivo y de control”, afirma su entrenador Freddy Arciniegas, profesional en Cultura Física, Deporte y Recreación


Jesús Gonzalo García Bernal en la Liga Santandereana de Tenis de Mesa, representando a Boyacá. foto tomada por:@fundaciónfederico

Debido a la formación y dedicación que han tenido tanto él como sus entrenadores, en el 2015 y 2016 compitió en torneos nacionales desarrollados en Bogotá, Medellín, Sopó, Tunja, Eje Cafetero, Guajira, entre otras; representando su actual equipo: la Selección Boyacá. En su primer torneo nacional obtuvo la medalla de bronce y fue elegido como deportista de la Selección Colombia para representar al país en torneos internacionales, como los Juegos Panamericanos que se realizaron en Brasil, en donde participó en la categoria juvenil. De esta competencia logró traer la medalla de plata.

Para Jesús Gonzalo, llegar allí ha sido un proceso bastante largo, desde pre-selecciones, selecciones, exámenes médicos, hasta físicos. Actualmente estudia derecho en la Universidad de Santander (Udes), y pertenece a la selección de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun) de la misma, por otro lado, representa a la Selección Boyacá, y aunque la Liga Santandereana de Tenis de Mesa es quien le presta sus instalaciones y su entrenador es santandereano, legalmente no está constituida como liga para personas con discapacidad.

Así como lo afirma su entrenador, “todos los seres humanos tenemos debilidades y fortalezas, para él la discapacidad se convierte en una fortaleza. Lo que yo le digo a Jesús es: – ‘usted tiene una ventaja sobre los deportistas, todos nos estamos moviendo con dos piernas, usted se está moviendo con tres, porque tiene los dos apoyos suyos natural más el bastón’-”.

Durante todo este tiempo el deporte le ha dejado a García Bernal muchas enseñanzas, que le permiten contar su vida como una historia de superación y ser un ejemplo para las demás personas con alguna limitación física.

Por Julieth Solano Sarmiento

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Universidad Autónoma de Bucaramanga