El grupo de participantes durante la dinámica de lectura creativa. / FOTO JULIÁN RODRÍGUEZ

Por Madeleine Sugey García D. / [email protected]

En enero del año 2016 nació la estrategia Casas para Nuevos Liderazgos, programa de la Secretaría del Interior de la Alcaldía de Bucaramanga para la transformación Social y Cultural de Ciudad Norte – Ciudad Jardín, con la idea de “llevar al Estado a la comunidad”, en palabras de José Nelson Ramírez Rubio, quien actualmente lidera esta casa cultural, ubicada en “La antena”, como coloquialmente se llama al punto más alto del barrio Los Colorados.

Dentro de las estrategias de trabajo está laborar a partir de la realidad de la comunidad: “se planteó no hacer asistencialismo, porque la política pública no es para eso. Si no se hace nada, es porque la comunidad no propone nada”, dice Ramírez Rubio. Las personas atendieron al llamado, y hoy en la Casa se llevan a cabo proyectos como la huerta familiar, que integra más de 26 personas entre padres de familia y jóvenes del grupo Nuevos Liderazgos de Colorados; capacitaciones en artes audiovisuales con la Universidad Autónoma de Bucaramanga; formación en habilidades comunicativas y orientación vocacional, también con la Unab, y recientemente se inició con un programa de atención de mascotas, que hasta la fecha ha atendido más de 65 animales. Se llevó a cabo el proyecto ‘Gen-Te’ (Archivo, Memoria y Territorio).

José Nelson Ramírez Rubio, encargado de la Casa para Nuevos Liderazgos del barrio Los Colorados. / FOTO JULIÁN RODRÍGUEZ

Entre otras actividades, cada sábado por la mañana los niños tienen clases de artes plásticas, curso de guitarra y lectura. Aproximadamente se reúnen entre 8 y 22. “A medida que vamos conectando con los infantes de la comunidad, trabajamos la lectura como un hábito, una forma diferente de aprender, ya que la gente se educa para consumir radio y televisión”, comentó. Idea contraria a lo promovido por la Casa que es ‘educar para ser trabajadores y emprendedores’, que se centra en enseñarles a ganar dinero desde lo que saben hacer. “La idea es que amen la estrategia, para hacer otro tipo de cosas que tengan que ver con lo que les gusta, porque es la fórmula para ser exitosos”, expresó. “Mi profesor de matemáticas nos leía antes de empezar las clases, por eso yo amo la lectura y quiero que estos jóvenes y niños también la amen”, agregó.

Además de esto, la casa cuenta con una biblioteca de aproximadamente mil libros, que se han ido reuniendo gracias a donaciones de gente de la ciudad. “Los últimos libros que nos llegaron, los recibimos hace pocos días de alguien que por redes conoció el proyecto y preguntó si en la casa había niños. Esta persona me comentó que había una señora que tenía muchos libros repetidos, que quería aportarlos. También estoy por recibir unos libros de una señora del Café Madrid”, manifestó. La comunidad ha identificado que existe un espacio donde concurren niños y jóvenes, y en esa medida se han vinculado. De esa manera han logrado ampliar su portafolio de libros.

Los nuevos liderazgos

Leidy Tatiana Cárdenas Suárez, de 17 años de edad, es quien está a cargo de las clases de lectura. Cada sábado Leidy Tatiana procura hacer de las clases un espacio de lectura creativa. “Yo sé que los niños quieren estar jugando, entonces intento hacerlo lo más didáctico posible porque ellos tienen mucha energía”, comentó. Una de las estrategias que usa es que utilicen su cuerpo y que ellos mismos se las ingenien para desarrollar la actividad. “Si yo les digo báilenme como lo estaría haciendo el lobo feroz, ellos mismos se imaginan cómo lo haría el lobo feroz y lo hacen”, agregó.

Leidy Tatiana Cárdenas Suárez, líder encargada de las clases de lectura con los niños, junto con Óscar Santiago Corredor Leal. / FOTO JULIÁN RODRÍGUEZ

Durante una hora, Cárdenas Suárez intenta que expresen a través de dibujos y mímicas lo que están leyendo. “Trato de que vean la lectura como un arte. Les digo que hasta las matemáticas lo son, aunque no les guste”, aseguró mientras le enseñaba a Óscar Santiago Corredor Leal a leer y escribir. “Yo amo trabajar con ellos porque se acoplan a mí. Instruí a uno de mis primos menores, y ahora enseño aquí”. Apasionada por enseñar, Cárdenas Suárez espera que no solo se quede en clases de lectura para niños, sino que se abra un grupo de lectura juvenil para que tengan el hábito.

El acompañamiento de los padres

Johana Gil, madre de Litzy Mora, se destaca por llevar a su hija a las clases y seguirla durante el proceso. “Pienso que mientras más aprovechen el tiempo libre, aprenden a ser más cultos, y cuando me enteré de esto la vinculé”, dijo. Gracias al acompañamiento de Johana, Litzy Mora ha obtenido logros. “Mi hija ganó el premio de Literatura Infantil del Mega Colegio Fe y Alegría por parte de la Arquidiócesis. Escribió un cuento sobre la paz y lo ilustró”, agregó. En el concurso se presentaron más de 200 niños de varios colegios de Bucaramanga. “Lo que más me gusta de venir a leer es que aprendo a usar mi imaginación, a hacer dibujos que más adelante me pueden servir, a tener buena escritura y gracias a eso me gané un premio”, aseguró Litzy Mora.

Universidad Autónoma de Bucaramanga