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La Misión médica de Wisconsin continúa ayudando a los santandereanos

Durante 30 años el equipo de especialistas del Medical Collage The Wisconsin ha beneficiado a más de 5000 pacientes con malformaciones congénitas en el departamento de Santander.

El cirujano Carlos Ramírez indica que las cirugías más frecuentes son las de malformaciones congénitas de paladar hendido. /FOTO KATTYS PAOLA TORRES PAZO

Desde 1986 la Empresa Social del Estado Hospital Universitario de Santander (HUS), la Gobernación de Santander, la Secretaría de Salud Departamental y la Universidad Industrial de Santander (UIS), en asociación con la misión médica Milwaukee (Wisconsin) de Estados Unidos, año tras año se reúnen para llenar de esperanza a través de su labor médica a cada uno de los pacientes que se presentan a la convocaría de este programa social para ser operados gratuitamente.

Historias como la de Ángela Sofía Caballero una niña de seis años, proveniente del municipio de Piedecuesta, quien tiene una malformación en su boca conocida como paladar hendido, es uno de los miles de casos que se han beneficiado de este programa.

“Nosotros estamos muy agradecidos con la misión y todos sus médicos, el trato de ellos es espectacular, realmente son personas muy humanitarias. Aquí uno se da cuenta que siempre el paciente es los más importante”, afirma Claudia Yaneth López, mamá de Ángela Sofía.

La misma alegría la comparte Heidy Yesenia Reyes Cifuentes madre de Dilany Aranza Cifuentes, una bebe de seis meses que nació con síndrome de bandas amnióticas en sus cuatro extremidades y el pasado martes 15 de febrero fue intervenida por primera vez  por los especialistas de la misión para practicarle la liberación de las bandas.

“Me siento en deuda con todos ellos ya que  hicieron tanto por mi hija y por mí sin nada a cambio. Volvieron a traer alegría y esperanza a nuestras vidas”, atestigua Reyes Cifuentes.

En febrero del año 2014 la menor Ángela Sofía fue operada por primera vez por los médicos de la misión para empezar su tratamiento, este año vuelven con la ilusión de que todo salga bien como hace dos años.

“A diferencia de otros médicos a los que he acudido aquí le explican detalladamente al acompañante del paciente lo que le van a hacer en la cirugía y eso hace que estemos más tranquilos”, añade Claudia Yaneth.

Dana Sofía García Cuevas de cuatro años, también es uno de los cientos de pacientes respaldados por Wisconsin. Este año acudió a la jornada por tercera vez para continuar con su proceso ya que posee una enfermedad congénita llamada mano zamba. Andrea Katherine Cuevas Balbuena madre de la menor dio a conocer que a su hija se le han aplicado tres tipos de procedimientos: una centralización de muñeca, una pulgarización y un injerto de tendón y musculo en el dedo pulgar de su mano izquierda.

Del mismo modo en representación de todos los favorecidos por Milwaukee le envió un mensaje a los galenos de la misión. “A todos los que hacen parte de ese hermoso equipo les doy muchísimas gracias y le digo que están haciendo una gran obra de caridad aquí, ojala que puedan seguir viniendo y colaborándole a la gente de bajos recursos”, declara Cuevas Balbuena.

Sonia Dumit-Minkel es Colombiana y Presidenta de la misión Milwaukee de Wisconsin. /FOTO KATTYS PAOLA TORRES PAZO
Sonia Dumit-Minkel es Colombiana y Presidenta de la misión Milwaukee de Wisconsin. /FOTO KATTYS PAOLA TORRES PAZO

“Yo creo que es una obligación humana, pienso que el que tiene debe ayudar al que no tiene, el que sabe tiene que ayudar al que no sabe, es algo que me inculcaron toda mi vida mis padres y continuaré con esta linda tarea hasta que los años me dejen”, señala Sonia Dumit-Minkel, Médica, fisioterapista y Presidenta de la misión Wisconsin.

Por su parte el jefe de cirugía plástica del HUS, Carlos Enrique Ramírez Rivero, quien también es el coordinador en Colombia de la misión, resalta que a la jornada pueden acudir personas de cualquier nivel socioeconómico. “Después de que la persona tenga la necesidad y nosotros le podamos ayudar es bienvenido. Aquí no existe ningún tipo de exclusión”, destaca.

Así mismo revela que el éxito de esta se basa en el seguimiento de cada una de las cirugías practicadas por el personal médico de Estados Unidos.

Por su parte Claudia Yaneth expresa su deseo para que dicha brigada continúe viniendo a la ciudad por muchos años más. “Aquí los niños son muy bien atendidos e incluso les dan obsequios, este programa es una bendición para todas esas mamas o padres que como yo no tenemos los recursos suficientes”, agrega.

Una labor hecha con pasión
La misión Wisconsin generalmente se lleva a cabo en Bucaramanga los primeros meses del año. Esta vez la jornada se desarrolla desde el 15 hasta el 26 de febrero, donde participan 29 especialistas provenientes de Estados Unidos  entre los que se destacan cirujanos plásticos, anestesiólogos, instrumentadores quirúrgicos, fisioterapistas, enfermeras, residentes y personal de apoyo del HUS.

Brindar un tratamiento integral a niños, jóvenes y adultos que presenten malformaciones congénitas de cráneo, oreja, mano, paladar hendido y labio leporino, así como secuelas de quemaduras y reconstrucción de seno por cáncer, es el objetivo principal de misiónMilwaukee en el país.

En el primer día de la misión 2016 se operaron a nueve pacientes. /FOTO KATTYS PAOLA TORRES PAZO
En el primer día de la misión 2016 se operaron a nueve pacientes. /FOTO KATTYS PAOLA TORRES PAZO

Ya se cumplen tres décadas que de este equipo de profesionales decide año tras año convertir sus vacaciones en una labor social. “Siempre mi experiencia es maravillosa, no la cambio por nada, son las mejores vacaciones del mundo”, dice Dumit-Minkel.

Desde el mes de junio hasta diciembre es el tiempo que tiene los interesados en el programa para inscribirse. Por lo general a esta jornada acuden aproximadamente 600 personas cada año. Para la misión 2016 fueron citados 191 pacientes a valoración por el jefe de cirugía plástica del HUS.

“El número de intervenciones quirúrgicas que se llevan a cabo es variable dependiendo de la complejidad, así como hay unas que requieren hasta seis u ocho horas también hay de dos o menos tiempo”, comenta Ramírez Rivero.

En tres quirófanos dispuestos por la Unidad de Quemados del HUS los médicos de Wisconsin trabajan ininterrumpidamente durante dos semanas desde las 7 a.m hasta las 5 p.m para mejorar la condición de vida de los beneficiados. Ramírez Rivero explica que: “básicamente lo que se hace es trasladar los quirófanos desde Estados Unidos hasta acá”.

Más de 100 pacientes son favorecidos en cada misión sin necesidad de cubrir ningún tipo de costos. “Aquí nadie paga nada e incluso nosotros como médicos de la misión costeamos todos nuestros gastos de transporte, alojamiento, alimentación, instrumentales, suturas y medicamentos que necesitemos”, aclara el coordinador de la misión. También recuerda que en una ocasión gastaron casi 40 millones de pesos en un paciente.

Por su parte la fisioterapista hace énfasis en que: “este equipo de trabajo está aquí para hacer calidad y no cantidad. Pude que los números no sean extraordinarios pero no estamos interesados en hacer números sino en hacer las cosas bien”.

También les recomienda a los estudiantes de medicina en la ciudad que aprovechen cualquier oportunidad de intercambio que se les presente, ya que a través de los convenios de especialidad en cirugía existentes en Estados Unidos pueden enriquecer sus conocimientos.

“Nosotros en este momento hemos traído tres residentes desde allá para que aprendan de las técnicas con las que trabajan los cirujanos en Colombia y la idea es que más adelante ellos se queden y nos podamos llevar residentes de aquí”, concluye Dumit-Minkel.

¿Cómo llega la misión a Bucaramanga?
La historia de esta misión comienza gracias a Hani Matloub un cirujano plástico, libanés, residente en Estados Unidos quien tenía el deseo de hacer una labor social por medio de su trabajo en cualquier parte del mundo.

En la primera semana de la misión Milwaukee de Wisconsin se operaron 40 pacientes con malformaciones congénitas.
En la primera semana de la misión Milwaukee de Wisconsin se operaron 40 pacientes con malformaciones congénitas.

Es así como después de muchos contactos hechos en Colombia por  una familia estadounidense que había adoptado a una niña de Bucaramanga, que el doctor Carlos Ramírez Rivero, logra comunicarse con el cirujano para hacerle saber su interés de  que visiten a dicho país.

Pero todo esto no hubiese sido posible gracias a la fisioterapista Sonia Dumit-Minkel ya que fue ella quien tradujo el mensaje que Ramírez envió a Matloub y desde hace 30 años llegan de alegría y esperanza a cada uno de los pacientes que intervienen.

Por kattys Paola torres pazo
ktorres3@unab.edu.co

 

Universidad Autónoma de Bucaramanga

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