LA NUEVA CASA LEOPARDA DE AMERICO MONTANINI

Por: María Camila Monsalve Martínez / mmonsalve131@unab.edu.co y Emmanuel D. Sánchez / esanchez381@unab.edu.co

Hoy más que nunca, los santandereanos estamos unidos con un solo objetivo: ver al leopardo obtener su primera estrella. Desde el 19 de junio, cuando comenzó la Liga BetPlay Dimayor 2024-I, entre lágrimas, barras y mucha alegría, los hinchas del Atlético Bucaramanga mantienen la fe. Solo faltaban 90 minutos en el estadio Nemesio Camacho El Campín.
Pero el triunfo no fue solo construido por el técnico Rafael Dudamel o los 35 jugadores inscritos. Esta pasión auriverde se inició desde hace 75 años con la fundación del club, pero sin duda, nada sería igual sin su casa, el Estadio Alfonso López.
Escenario que desde el martes 11 de junio lleva el nombre de José Américo Montanini, el máximo goleador del Atlético Bucaramanga, mientras que la villa olímpica llevará el nombre de Germán ‘Cuca’ Aceros. Dos ídolos del club que para la mayoría de los hinchas le darán otra “cara” al escenario.

¿Por qué Alfonso López?
Hace 83 años, el estadio fue construido para realizar los V Juegos Nacionales por el espíritu deportivo que caracterizaban a Bucaramanga en su desarrollo. La inauguración tuvo lugar el 12 de diciembre de 1941. Recibió como nombre Unidad deportiva Alfonso López Pumarejo, en honor al expresidente (1934 a 1938 y 1942 a 1945).
“Se le puso nombre al escenario deportivo en honor al Presidente porque él no solo vino al Departamento a inaugurar el estadio, sino también a entregarles a los santandereanos muchas de las obras que su gestión lideró”, dice un escrito publicado en Vanguardia de ese entonces.
El estadio no tuvo un uso específico hasta 1949, cuando se volvió la sede oficial del recién fundado Atlético Bucaramanga; y desde ese entonces le han realizado tres intervenciones, la última en 2017.

Tomado de: El Tiempo

Américo José Montanini
Nacido en Buenos Aires, llegó al leopardo en 1956 y estuvo en dos periodos diferentes de 1956-1961 y 1964-1968, durante los cuales batió récord en la capital santandereana con 135 anotaciones, que aún lo mantienen como el máximo anotador del equipo.
Américo Montanini, a quien le decían la “Bordadora” se caracterizaba no solo por su destreza con el balón si no por su gran corazón que acogía a cada uno de los hinchas del leopardo. Su hija, Claudia Montanini recuerda que solía salir a la tienda 5 minutos y volvía pasada media hora por detenerse a conversar con quien fuese que lo reconociera, sobre todo si era en el estadio. Como ella afirma, “para él, el estadio era su segundo hogar, fue el espacio que le dio vida, donde recibió aplausos, alegrías, el cariño de tanta gente”

Claudia a la izquierda y Martha a la derecha. Suministrada por: Vanguardia

Para que este cambio fuese oficial, se realizó un sondeo con “El Radar” de Vanguardia. Por esto, hoy, con solo 90 minutos restantes de la gran final de su club amado, no pudo ser mejor momento para conmemorar su dedicación y entrega.
“Nosotros hicimos un sondeo que nos dio los resultados, también nos apoyamos en Vanguardia para una encuesta que ellos hicieron la semana pasada. Esos resultados arrojan un 64% para el profesor Américo José Montanini, un 24% para Herman Aceros, y un 14 % para otros nombres”, Indicó el Gobernador de Santander Juvenal Díaz Mateus.
Sin duda, el estadio de fútbol de Bucaramanga es la casa de todos los que hoy sueñan en grande y específicamente con una estrella. “Para mi papá sería un sueño hecho realidad, fueron 75 años de amor y aguante por una estrella, por un sueño de una ciudad y de una hinchada que ha acompañado a un equipo en los malos y buenos momentos” afirma Claudia Montanini.

Suministrada por Vaguardia

Germán Aceros
Ese 24% en las encuestas le alcanzó al aguerrido, multifacético, goleador y leyenda Germán “El Cuca” Aceros, para bautizar la sede de la Villa Olímpica.
Con una historia de superación detrás y nacido el 30 de septiembre de 1930 en Bucaramanga. Germán Aceros ayudaba en su casa vendiendo galletas, mismo trabajo que su padre, y desde la infancia llevó el apodo de “El Cuca” asumiéndolo con orgullo también en el futbol. Se unió al club leopardo a sus 19 años y fue parte del seleccionado colombiano para la Copa Mundial de Fútbol de 1962 en Chile, primer certamen disputado por Colombia, donde anotó un tanto frente a la Unión Soviética en la victoria 4-0.
Aun así, con o sin estrella, el Atlético Bucaramanga logró unir a toda una ciudad, celebrar el fútbol en su mayor expresión sin estratos socioeconómicos, sin violencia y, sobre todo, con mucha fe. Y ahora, que mejor manera de celebrarlo que en la nueva casa leoparda de Américo Montanini.

Universidad Autónoma de Bucaramanga