Por: Juana Gabriela Rueda Parra | jrueda400@unab.edu.co
El festival de cerveza “La PolaFest” transformó a Bucaramanga en un punto de encuentro cultural y económico. Más allá de la música, la gastronomía y las degustaciones, el evento se consolidó como un motor de dinamización para la economía local, movilizó grandes inversiones, atrajo a visitantes de distintas regiones y fortaleció la visibilidad de pequeños y medianos productores cerveceros.
Los empresarios participantes resaltaron que la feria implica altos costos, pero también abre oportunidades. Ricardo Lasso, de la empresa Bar Tending, explicó que su stand representó una inversión de aproximadamente 4 millones de pesos, destinada principalmente a posicionar su nueva cerveza local. “Lo importante es que la marca se haga visible y que la gente la recuerde cuando esté en su vida cotidiana”, afirmó.
En el caso de Bruder Cerveza, originaria de Tunja, el esfuerzo económico fue mayor, entre 15 y 20 millones de pesos en logística, transporte y productos. “Más que un retorno económico inmediato, buscamos reconocimiento en una región donde aún no somos tan conocidos. La feria es una vitrina para darnos a conocer y proyectarnos hacia nuevas metas”, comentó su representante, Óscar Martínez.
Para los emprendedores locales, el festival fue también un escenario estratégico. Nicolás Acosta, de Guarapería Leoparda, destacó la importancia de los espacios presenciales que luego se amplifican en lo digital: “Aquí la gente nos toma fotos, nos etiqueta en redes sociales y eso genera reconocimiento. Este año esperamos un impacto mayor que en las ediciones anteriores”, aseguró.
En la misma línea, Diego Luna, creador de Wiibeer, subrayó que su meta es duplicar las ganancias y mostrar propuestas innovadoras, como sus cervezas infusionadas con compuestos de cannabis. “En Santander hay mucho talento y la gente está dispuesta a probar cosas nuevas”.
El impacto económico de La PolaFest no se limita a las ventas dentro del evento. Sectores como la hotelería, la gastronomía y el transporte registraron un incremento en la demanda gracias al flujo de turistas y asistentes. Además, la feria generó empleos temporales, desde personal logístico hasta promotores de marca, fortaleciendo el tejido laboral de la ciudad durante los días de actividad.
La seguridad también formó parte del engranaje económico. Según el subintendente Archila, la Policía desplegó un dispositivo de 25 uniformados distribuidos estratégicamente y acompañados de un plan de tránsito para evitar que conductores en estado de embriaguez pusieran en riesgo a la comunidad “el objetivo fue garantizar que el evento se desarrollara en un ambiente seguro para todos”.
En el contexto nacional, la feria se inserta en una tendencia de crecimiento sostenido de la industria cervecera. La cerveza artesanal ha registrado un incremento del 51 % en ventas en los últimos años. A pesar de esa cifra, Colombia cuenta con más de 250 cervecerías artesanales y el sector continúa en expansión. Según cifras de Euromonitor, el consumo per cápita de cerveza en el país alcanza los 49,9 litros, lo que evidencia el potencial de crecimiento de esta industria. (Forbes Colombia, 2023).
Este panorama demuestra que eventos como La PolaFest son fundamentales para que pequeños y medianos productores puedan ganar espacio frente a grandes marcas y consolidar su presencia en el país. Además, el crecimiento sostenido del sector abre oportunidades de inversión y posicionamiento para regiones como Santander, que buscan diversificar su economía a través de iniciativas culturales y comerciales.





