«La vergüenza debe cambiar de bando»

“La vergüenza tiene que cambiar de bando”. Una frase que tiene la fuerza de una mujer que decidió romper el silencio y exponer a sus violadores, pues la culpa ya no debe pesar sobre la víctima sino sobre el transgresor. 

Por: Luz Adriana Prada /lprada608@unab.edu.co, Maria Angélica Uribe /muribe258@unab.educo y Tania Selene Valencia /tvalencia722@unab.edu.co 

Gisele Pelicot llegando al tribunal de Avignon, en el sur de Francia, hoy 18 de septiembre, para el juicio contra su ex pareja Dominique Pelicot. El martes pasado, Dominique Pelicot, acusado de drogar a su esposa para que durmiera y reclutar a decenas de hombres para abusar de ella durante más de 10 años, admitió todos los cargos en lo que fue su primer testimonio desde que comenzó el juicio el 2 de septiembre. / FOTO TOMADA DE: ABACAPRESS.COM

Gisèle Pélicot, de 71 años, denunció a su esposo, Dominique Pélicot, de drogarla durante 9 años para que hombres de 26 a 74 años, abusaran sexualmente de ella.  Se estima que hay alrededor de 80 implicados, de los cuales solo 51 han sido identificados y llamados a presentarse en el macrojuicio que se inició el lunes 2 de septiembre en el Tribunal Penal de Vaucluse en Aviñón; de ellos solo 18 se encuentran en prisión preventiva, mientras que el resto enfrenta cargos en libertad. 

En septiembre de 2020, Dominique Pélicot fue detenido en un supermercado por filmar por debajo de las faldas de tres mujeres. La policía le incautó dos celulares, dos cámaras y sus dispositivos electrónicos, antes de dejarlo en libertad bajo fianza. 

El 2 de noviembre de 2020, la policía se puso en contacto con Gisèle y le pidió que se presentara en la comisaría, ya que en los dispositivos electrónicos de Dominique habían encontrado videos y fotos que dejaban en evidencia el abuso que ella sufría por parte de su esposo. 

Dominique Pelicot en un croquis de una se las sesiones del juicio. / FOTO TOMADA DE: NBC News

El modus operandi de Dominique consistía en mantener a Gisèle inconsciente con somníferos y ansiolíticos. Luego se contactaba con desconocidos a través de una página denominada “sin su consentimiento” para poner una cita en su casa y que estos abusaran de su esposa. 

Él mismo afirmaba que de cada 10 hombres a quienes les ofrecía abusar de su esposa, solo 3 se negaban. Fue violada cinco veces por semana, 285 veces por año, entre julio del 2011 y octubre del 2020.

Durante todo este tiempo Gisèle y su familia no sospechaban nada, ya que Dominique nunca mostró ninguna actitud que generará desconfianza. De lo único que pudieron sacar una conjetura fue de que Gisèle estuviera presentando síntomas de Alzheimer, pues de acuerdo con su hija, Caroline Darían, esta había buscado ayuda médica por una aparente pérdida de memoria y fatiga extrema. Sin embargo, los médicos no hallaron ninguna enfermedad. 

Lista de los 51 hombres llamados al macrojuicio por abuso sexual. / Imagen tomada de: Revista volcánica

El costo de ser mujer

Nacer mujer implica una vulnerabilidad constante al acoso desde el momento en que se nace. Desde temprana edad, a las niñas se les inculca el temor a los peligros que podrían enfrentar, como el acoso. Este miedo se refleja en las estadísticas globales: 376 millones de mujeres han experimentado violencia física o sexual por parte de sus parejas. De acuerdo con la ONU, en 2023, el 51.1% de las víctimas femeninas de violación reportaron ser atacadas por un compañero íntimo, y el 40.8% por un conocido. Según el Mapa Latinoamericano de Feminicidios MLF, en América Latina se registraron 10.548 feminicidios entre 2021 y lo que va de 2024, de los cuales 3.623 fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima.

En Colombia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, en lo que va del año se han registrado 50.374 casos de violencia hacia la mujer,  de los cuales 13.973 fueron por violencia sexual. En comparación con 2023, la tasa de notificación de violencia de género e intrafamiliar ha experimentado una leve disminución. La tasa, medida por cada 100.000 habitantes, bajó de 127.3% en 2023 a 126.2% en 2024, lo que significa una reducción del 1,1 %, según datos del Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila). 

Revictimizadas

La revictimización se refiere a la experiencia de una persona que ha sido víctima de un delito o una agresión y que, al buscar justicia o apoyo, se enfrenta a una  situación en la que reactivan su trauma. 

IMAGEN TOMADA DE: Revista Skopein

Este fenómeno puede ocurrir en diversos contextos, incluyendo el sistema de justicia y los medios de comunicación. La Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM define la revictimización como: “Aquella acción que produce una carga o sufrimiento adicional añadido por parte de instituciones públicas o privadas que son encargadas de brindar la atención a la víctima de un delito o violación a sus derechos humanos”.

En muchos casos, las víctimas optan por no hablar, ni denunciar sobre los abusos que sufrieron debido al miedo de ser tratadas de manera insensible o estar en el ojo público. De acuerdo con un estudio realizado por el Observatorio de Igualdad de Género, en Latinoamérica solo el 5% de las víctimas de abuso sexual notificaron a la policía. Según el psicólogo Germán Cortés, la falta de denuncias puede ser porque  las víctimas tienen miedo a la represalia moral, al enjuiciamiento moral y a la estigmatización.

Entre todxs nos cuidamos 

La cultura machista y patriarcal es un factor que impacta de manera directa e indirecta en el desarrollo de las sociedades, ya que tiende a minimizar y normalizar actos de violencia que atentan contra la integridad de diversas personas. Aunque las mujeres son las principales víctimas de abuso sexual cada año, este delito también afecta a otros grupos vulnerables, como los niños, miembros de la comunidad LGTBIQ+ e incluso a los hombres.  

IMAGEN TOMADA DE: CEPAL – Organización de las Naciones Unidas

Por ello, es fundamental estar atentos a las señales físicas y psicológicas que puedan mostrar quienes han sido o están siendo víctimas de abuso sexual.

La identificación temprana de estos indicios facilita una intervención rápida por parte de profesionales de la salud y entidades públicas y privadas que permitan separar al agresor del entorno que comparte con la víctima. 

Algunas de las señales son:

  • Cambios repentinos en su comportamiento
  • Síntomas de depresión y ansiedad
  • Comportamientos autodestructivos (quemarse o cortarse)
  • Aumento del consumo de drogas y alcohol
  • Bajo rendimiento académico
  • Trastornos alimenticios (comer compulsivamente o no ingerir alimentos)
  • Evita ciertos lugares, personas o situaciones específicas
  • Comportamientos retraídos.

Si eres o conoces a alguna víctima de abuso sexual, acude de inmediato a la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación o cualquier autoridad o institución de tu localidad. Estas entidades están obligadas a brindar información y asegurar una atención rápida sin que las personas afectadas sean revictimizadas.

En Bucaramanga también puedes comunicarte con el Centro Integral de la Mujer que pone a disposición la línea exclusiva +57 3126740066 para denunciar actos de violencia. De igual forma, hay un correo electrónico denunciaanonima@fiscalia.gov.co a través del cual se pueden reportar de forma anónima casos relacionados con violencia sexual, intrafamiliar y trata de personas. 

Recuerda, no estás sola, la vergüenza debe cambiar de bando. La única forma es rompiendo el silencio…