Inicio Medioambiente Las orquídeas, un tesoro natural de Santander con años de tradición

Las orquídeas, un tesoro natural de Santander con años de tradición

La Orchidacea, como se conoce científicamente, pertenece a la familia de plantas monocotiledóneas. En el departamento, su cultivo, estudio e investigación se han convertido en una tradición para los amantes de esta exótica flor.

Cattleya trianae, la flor nacional. María Elena Díaz junto a su esposo con los únicos en Santander que poseen un laboratorio para realizar el cultivo in vitro. /FOTO CINDY DANIE MARTÍNEZ OSTOS

En Santander, escondida en medio de los troncos, crece una de las especies más diversas de la flora colombiana. Se trata de la flor nacional por excelencia, que con sus variados colores y formas ha encantado a más de una persona convirtiendo su cultivo en una tradición para la región: la orquídea.

En Santander, según un estudio realizado por la Universidad Militar Nueva Granada en 2015, existen 581 especies de orquídeas en 142 géneros, cifras que lo convierten en el segundo departamento más diverso de Colombia después de Antioquia.

El gusto de muchas de las personas que se dedican a su cultivo nace desde la infancia, pues los campos de la región andina siempre se les han visto solitarias y coloridas. “Cuando uno corría por el campo iba viendo esta flor sin saber de qué se trataba, de ahí nació la afición de muchos de los que cultivamos hoy en día esta flor”, afirma Jairo Pallares Navarro, tesorero de la Asociación de Orquideología de Santander, Asorquisan.

Elenita orquídeas

María  Elena  Díaz  Delgado  es una santandereana que se dedica hace más de 30 años al cultivo e investigación de las orquídeas. Vive con su esposo en la Mesa de los Santos donde afirma tenerlo todo, sus laboratorios e invernaderos. “Estamos tranquilos y nos sentimos felices; mi esposo toca el piano, tiene su biblioteca sobre las orquídeas, tenemos todo lo que hay en la ciudad”.

La Paphiopedilum o Zapatico de Dama, es una de las especies más exóticas y al mismo tiempo, de las más amenazadas. Los principales agentes enemigos de las orquídeas son las babosas, caracoles y el virus del tabaco./FOTO CINDY DANIELA MARTÍNEZ OSTOS.

Hace aproximadamente 15 años decidieron establecer una marca para su empresa, ‘Elenita Orquídeas’ es su nombre. La creación de esta organización y pertenecer a varias asociaciones nacionales, entre esas a la Sociedad Colombiana de Orquideología, les ha permitido recorrer el país y ganar numerosos premios. En 2011 tuvieron la oportunidad de viajar a una exposición  internacional  en  Malasia, de donde trajeron unas especies para Colombia.

Amor desde la infancia

Del 26 de marzo al 1 de abril Bucaramanga fue sede de la IX Exposición Nacional de Orquídeas 2018, que tuvo lugar en el Parque de las Mejoras Públicas.

En  esta  exposición  se  contó   con   14   stands   repartidos entre comisiones de Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga y municipios  aledaños  como  Matanza, así como coleccionistas de Venezuela. Este certamen contó con la participación de jurados de talla internacional como Francisco Villegas y Gustavo Adolfo Aguirre, integrantes de Sociedad Colombiana de Orquideología, también, jurados de Venezuela y Francia.

La cattleya una especie que se caracteriza por la variedad de colores, es una de las más comercializadas en el país. /FOTO CINDY DANIELA MARTÍNEZ OSTOS.

Jairo Pallares Navarro se alzó con el primer puesto con su planta Pragmipedium Sedenii, un arbusto que lleva cultivando 14 años. En  cuanto  a  su  afición asegura que se ha convertido en un modo de vida. “Cuando tú empiezas ya no puedes parar. Yo trabajo con eso y los premios que he ganado me abren las puertas para que se convierta en una forma de vivir. Además, me siento feliz porque estoy haciendo un aporte al cuidado de la naturaleza”, afirma con una expresión de alegría.

Durante su recorrido con estas flores ha  tenido  tropiezos,  pues tuvo que trasladarse del Alto de los Padres, donde tenía todos sus cultivos, a la Mesa de Ruitoque, esto representó la pérdida de algunos de sus ejemplares, pues el clima y las corrientes de aires son diferentes en ambos lugares. Sin embargo, este primer premio representa una retribución a todo el esfuerzo.

Pallares es un amante de la flora santandereana desde que era un
niño y observaba con curiosidad estas pequeñas plantas que sobresalían entres los troncos. Desde que era joven dentro de sus labores diarias y cuidados hacia sus plantas incluye la conversación argumentando que “ellas escuchan y responden”.

Una labor incansable

Lucila Guarín Anaya es malagueña, actualmente está radicada en Bucaramanga y se dedica a la plantación de orquídeas. Tiene a su cargo la secretaría de Asorquisan, y desde su puesto de trabajo estudia, enseña y motiva a la gente para que conozcan las orquídeas. “Somos estudiosos de la orquídea, nos encanta hacer estos eventos para exhibirlas y para que la gente vaya tomando la cultura de preservación de estas plantas.

Los principales agentes enemigos de las orquídeas son las babosas, caracoles y el virus del tabaco. /FOTO CINDY DANIELA MARTÍNEZ OSTOS.

Debemos darnos cuenta que tenemos unas especies bellísimas en el departamento y que hay que conservarlas”. Guarín Anaya también participó en la IX Exposición Nacional de Orquídeas 2018 donde arrasó con los premios, pues obtuvo siete primeros puestos. “Tengo un cultivo grande ubicado en Piedecuesta, son más o menos 2500 orquídeas, tengo una colección bellísima de toda especie”. Añade que ese número tan grande se debe a que muchas veces las orquídeas crecen mucho, cuando esto pasa se pueden abrir y obtener dos o tres plantas más, estas plantas extras que se obtiene sirven para el intercambio con los colegas, “es una bonita forma de conseguir otras plantas”, señala.

Gómez advierte que, si bien en Santander hay plantas en estado juvenil, el empleo de químicos de manera excesiva puede provocar que las poblaciones de orquídeas disminuyan. “Si se continúa arrasando con las pocas zonas boscosas que quedan, las poblaciones de plantas en estado adulto van a disminuir e incluso desaparecer lo cual llevaría a la reducción de la producción de semillas y por ende a largo plazo, a la desaparición de las orquídeas en la región”.

Por Cindy Daniela Martínez O.

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Universidad Autónoma de Bucaramanga