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Las voces de los migrantes que buscan llegar a Ecuador y Perú, y no pueden hacerlo

Mientras esperan la reunificación familiar, se quedan en Bucaramanga o planean retornar a Venezuela. Colombia hacen parte de la Comunidad Andina, lo cierto es que esos países son autónomos a la hora de imponer controles.

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Por María Lucía Bayona Flórez / [email protected]

Colombia es el primer país de América Latina en recibir a los migrantes que salen de Venezuela. De acuerdo con datos entregados por Migración Colombia, al 30 de junio de este año, un millón 408 mil 055 se registraban en el territorio nacional, de los cuales 69 mil 159 se ubicaban en Santander.

Bucaramanga es la primera ciudad del área metropolitana en alojar a dicha población. A esa misma fecha, 37 mil 978 migrantes se registran en distintas zonas de esta urbe, la cual, además, sirve para que los venezolanos se queden por un tiempo y luego retomen su viaje hacia el sur del continente, especialmente, Ecuador y Perú, pues muchos buscan la reunificación familiar.

En departamentos fronterizos como Nariño se encuentran 3.586 migrantes asentados, pero el número de los que aspiran pasar a dichos países a diario es el doble, explica Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). No obstante, el proceso se encuentra suspendido actualmente porque los gobiernos de ambos países dieron a conocer una serie de restricciones. El 25 de julio, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció que en el Puente Internacional Rumichaca, en la frontera colombo-ecuatoriana, se encontraban 5 mil venezolanos y que empezaría a solicitar visa para el ingreso a su territorio.

El problema se intensificó un mes después, el sábado 24 de agosto, cuando Perú tomó la decisión de exigir pasaporte por el alto flujo estos en la frontera con Ecuador. Posteriormente, el lunes 26 del mismo mes, ese país hizo efectiva la solicitud de la visa.

Los venezolanos llegaron a Huaquillas, la frontera entre Perú y Ecuador en buses facilitados por las autoridades ecuatorianas horas antes del cierre de la frontera. /FOTO MARÍA LUCÍA BAYONA

Según Acnur, en la primera semana de agosto, ingresaron a Ecuador cerca de 30 mil migrantes (más de cuatro mil por día)”, por lo que, a partir de tales cifras, se llevó a establecer esta medida con el fin de hacer un control migratorio seguro y así atender correctamente a los venezolanos que estaban previamente registrados en el territorio.

Antes de esto, los venezolanos podían ingresar al país con sus documentos de identidad, pero ahora será obligatoria la visa que puede ser de turista y válida por noventa días, o temporal de excepción por razones humanitarias, que además es gratuita, y cuyo formulario para el trámite de su obtención es de 50 dólares americanos; es decir, 168 mil 742 pesos colombianos y 1.077.500 bolívares (ver recuadro). Por la situación actual, cada día aumenta el número de migrantes que abandonan Venezuela, y ya son más de cuatro millones que han emprendido este viaje desde el 2015.

En Bucaramanga se encuentran casos que dan a conocer su interés por emigrar a Ecuador y Perú. Periódico 15 habló con algunos de estos migrantes y esto fue lo que contaron.

Un mejor futuro

La necesidad de una calidad de vida, trabajo con buena remuneración y sacar adelante a sus familiares son unos de los motivos por los cuales los venezolanos tomaron la decisión de migrar a estos territorios vecinos. Así lo manifiesta Maiker José Vallares, de 17 años que, tras vivir con su esposa, su hija, su hermano y la pareja, el pasado 17 de agosto quiso migrar con su matrimonio a Ecuador para tener un mejor futuro, pues allí tiene familiares que lo apoyan en su situación. “Allá en Venezuela tú no puedes comprar nada, de broma uno come”, expresó Vallares. Durante el trayecto de su país natal hacia su destino, se enteró sobre la solicitud de la visa y por esto optaron no seguir hasta ese país, pues no contaban con el dinero para pagar los trámites de los documentos.

A última hora encontraron la solución de ir a Bogotá, y añadió que “a veces uno cree que ya no puede, pero sigue porque uno piensa en su familia, en sus hijos, en sus hermanos, en quererlos ayudar a todos, en darles algo mejor”.

Nisyely Valera, una comerciante de 25 años, llegó a Colombia hace nueve meses, ya que su trabajo en el Estado de Cojedes no fue suficiente para cubrir los gastos necesarios. Lleva aproximadamente 20 días en Bucaramanga, con la intención de ahorrar para poder viajar hacia Perú. Añade que quiere conocer ese país y saber qué tal es su estilo de vida, porque hay hay más oportunidades. Mientras estuvo ocho meses en Cúcuta, conoció a Dannis Hernández, de 33 años que, a pesar de tener un trabajo estable en la ciudad de Miranda, se atrevió a experimentar qué tal era la situación en Colombia.

“He pensado en devolverme porque aquí los venezolanos no tenemos chance”, asegura Hernández. No obstante, su meta es llegar a Ecuador donde sus amistades le han dicho que la calidad de vida es superior.

Nisyely Valera y Dannis Hernández se conocieron en Cúcuta. Ambos quieren llegar a Ecuador porque quieren mejorar su calidad de vida. / FOTO MARÍA LUCÍA BAYONA

Ambos tienen la tarea de mantener a sus familias desde Colombia. Hernández tiene a su mamá y a sus hijos en Venezuela, y trabaja vendiendo papas rellenas y café para enviarles dinero y cubrir su manutención, al igual que Valera, que, siendo vendedora ambulante, quiere ayudar a su mamá. “Me toca salir adelante y también lo hago por mis dos hijas”, agregó la joven. Asimismo, Vallares cuenta con familiares en Ecuador, y esperará a que abran nuevamente la frontera para entrar al país con los documentos que tiene, que son su pasaporte y el carné migratorio. Andrés Olivera, de 31 años, quiere regresar a Perú para estar con sus primos y hermanos.

Retornar también es una opción

Pero algunos venezolanos se están devolviendo de sus nuevos hogares para estar con sus familias, como es el caso de Yoneiver Mariño, de 19 años que, que luego de haber vivido casi dos años en Perú, laboró como electricista y conductor, y ahora viaja a Cúcuta para así regresar temporalmente a su casa. Quiere reencontrarse con su mamá a quien no ve desde que dejó Venezuela en enero del 2018. Expresa que volverá a Perú para seguir ayudándola, pero que no la llevará con él porque es duro.

Quienes no quieren entrar ilegalmente por no tener el presupuesto para la visa, como lo decidió Maiker Vallares porque sería un riesgo para él y para su familia, optarán por quedarse en Colombia. Pero quienes se mantienen firmes por ir a estos dos destinos, tomarán vías alternas de ingreso a estos dos países. Mariño explicó que, “los que estuvimos por allá ya sabemos cómo es el camino, pero podemos pasar por el pueblo La Hormiga, de Pasto, y no se presentan papeles”.

Desde el 18 de agosto Ecuador exige pasaporte para ingresar. / FOTO MARÍA LUCÍA BAYONA

Solicitud desde Colombia

El defensor del Pueblo Carlos Alfonso Negret, solicitó un corredor humanitario a Perú y Ecuador para estos migrantes. Considera que este cierre es una “falta de respeto”, pues impide la reunificación de familias venezolanas. “Las fronteras andinas tienen que estar abiertas porque somos hermanos. ¿En dónde quedó la famosa norma de la Comunidad Andina donde podíamos pasar solamente con la cédula y sin ninguna restricción?”, añadió Negret en una comunicación a los medios nacionales.

Esta norma, que cubre los derechos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, asegura la integración de estos países para alcanzar un desarrollo integral, equilibrado y autónomo, por lo tanto, exige que, con el apoyo de los miembros de la Comunidad, los ciudadanos de esta región tengan un mejoramiento en sus estilos de vida.

La Acnur, bajo el apoyo del Gobierno ecuatoriano, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y de las Naciones Unidas, seguirá en el proceso de protección y asistencia a los venezolanos. De acuerdo a las declaraciones de esta agencia, está intensificando su presencia en la frontera norte de Ecuador y tiene previsto apoyar el sur del país, en cuanto a los refugios y primeros auxilios para los más vulnerables.

Universidad Autónoma de Bucaramanga