Por Cindy Melisa Rodríguez Grass / crodrí[email protected]

Actualmente existen registros de por lo menos 110 especies de anfibios y 131 reptiles en Santander, pero estas cifras son preliminares, ya que varían según las investigaciones que se van realizando en otras zonas inexploradas del departamento. Esto asegura el Grupo de Estudios en Anfibios y Reptiles de Santander (Gears), integrado por estudiantes y egresados de la Universidad Industrial de Santander, UIS. Elson Meneses Pelayo, Juan David Bayona Serrano, Wilfredo Chinchilla Lemus, Jeisson Gómez Robles, Daniel Rodríguez Rueda y otros estudiantes en formación, trabajan desde 2014 en este proyecto, cuyo objetivo es contribuir al conocimiento científico y conservar las especies mediante procesos de educación ambiental en la comunidad.

Uno de los lugares que aloja información sobre Gears es una página web (www.santanderherps.com) en la que se encuentran galerías de las especies, su clasificación taxonómica, las distintas zonas en las que estas se localizan y los sonidos que emiten. El grupo la considera “una guía” para reconocer la riqueza natural de la región. El departamento cuenta con 22 especies endémicas, es decir, que no se encuentran en ningún otro lugar del país. Entre estas, la “rana de lluvia del vino”, y las salamandras de San Gil y de la serranía de los Yariguíes, cuya ubicación terrestre son los bosques andinos o húmedos, que limita con las zonas de páramo.

Nuevos hallazgos

La culebra tierrera de Martha, que tiene el nombre científico Atractus Marthae, es la nueva especie de serpiente encontrada en el municipio de Santa Bárbara, por el investigador Elson Meneses en el año 2015. Puede medir entre 10 y 30 centímetros de longitud y se alimenta de lombrices de tierra. Habita entre la hojarasca de los bosques, cultivos de mora, cebolla, lulo o áreas rocosas. Asimismo la salamandra de los yariguíes, Bolitoglossa yariguiensis, fue hallada por Carlos Andrés Hernández, Oscar Yesid Hernández, Fabio Leonardo Meza y Eliana Ramos Pallares, en una excursión por la Serranía de los Yariguíes ubicado cerca de San Vicente de Chucurí y su nombre es en honor a la etnia indígena.

Educación ambiental

La comunidad debería tener más sentido de pertenencia con estas especies que son patrimonio de la región porque no se encuentran en otro lugar en el país, comenta Elson Meneses Pelayo, biólogo e investigador. Para su preservación es fundamental que se tomen medidas de precaución. “Educar a la población en no botar residuos en las quebradas, ríos y ciénagas porque los anfibios son dependientes del agua y esto afecta la generación que está por crecer”, concluye Meneses Pelayo. Solamente se tienen dos áreas grandes protegidas en esta zona del país, el Parque Nacional Natural Serranía de Los Yariguíes y el Santuario de Fauna y Flora de Guanentá Alto Río Fonce, que está cerca de Charalá.

Adicionalmente, algunos predios que contribuyen a la conservación de los anfibios y reptiles encontrados en el cañón del Chicamocha, Magdalena Medio, Cimitarra y Sabana de Torres, entre otros. Sin embargo, Meneses Pelayo añade que “son pocas las acciones que hay por parte del gobierno para proteger los ecosisM Derechos Ambiente Medio temas y sobre todo en las tierras bajas tenemos megaindustrias como el petróleo, minería, cultivo de Palma africana, hidroeléctricas y ganaderías que causan la extinción de estas especies”. La resolución 1912 del 15 de septiembre de 2017 del Ministerio de Ambiente, establece el listado de las especies silvestres amenazadas de la diversidad biológica colombiana que deben ser protegidas por el Estado y el ciudadano.

Universidad Autónoma de Bucaramanga