Por: Danilo Cárdenas (dcardenas446@unab.edu.co), Alejandra Sierra (msierra516@unab.edu.co) y Sayyid Sarquis (ssarquis@unab.edu.co)
Nancy Mora, pionera del fútbol femenino santandereano, convirtió sus goles en historia. Nacida en La Joya, fue la primera jugadora santandereana en llegar a la Selección Colombia. Hoy entrena a nuevas generaciones, sembrando pasión y coraje. Su talento la llevó a brillar en las canchas, pero también a alzar la voz cuando sus goles no bastaron. Porque abrir camino también es saber cuándo hablar.
Una goleadora nata. Capitana dentro y fuera de la cancha. Una de las mujeres que abrió el camino para que hoy el fútbol femenino en Colombia esté entre los mejores del mundo. Nació en La Joya, jugó sus primeros partidos en la cancha del barrio y hoy es la entrenadora del equipo local. Ella es Nancy Mora, la primera jugadora santandereana en llegar a la Selección Colombia.
La leyenda del fútbol santandereano comenzó a los 8 años, jugando en la cancha de su barrio. Desde entonces, su talento era evidente. Quien la veía se sorprendía: cómo controlaba el balón, cómo se movía, cómo entendía el juego. Todo sin un entrenador, sin escuela, solo por pasión.
Los goles empezaron a hablar por ella. La convocaban a equipos del colegio y del barrio. Empezó a participar en torneos y siempre terminaba como goleadora. Su posición favorita era la de número 9, como los grandes del fútbol colombiano: Falcao, Valenciano, Iguarán. Nancy tenía hambre de gol, era temible en el área y tenía el carácter para levantar a sus compañeras.
Hoy entrena a los equipos sub-12, sub-14 y sub16 de La Joya. En cada entrenamiento les repite lo mismo: se puede jugar bien, pero el éxito está en la energía, la emoción y la pasión con la que se entra a la cancha.
Uno de los torneos que más recuerda fue un interbarrios organizado por Vanguardia Liberal. Ahí ocurrió algo que nadie esperaba: Nancy no jugaría por La Joya, su barrio, sino por Girardot. Un fichaje que parecía sacado del fútbol europeo, al estilo Real Madrid o PSG.
Nancy brilló en el torneo y terminó como goleadora. En la final, Girardot se enfrentó a La Cumbre. Fue un partido intenso, lleno de emoción. Nancy hizo lo suyo: marcó goles. Pero no fue suficiente. Todo se definió en los penales. Ella tendría el último disparo, el decisivo. Pero lo falló. La Cumbre se coronó campeón.
Así es el fútbol. Y así es la vida.
Con el tiempo, Nancy siguió destacándose en las canchas. Su nivel era tan alto que llamó la atención del periodista Luis Carlos Vélez. Al enterarse de que no la iban a convocar para el Sudamericano en Argentina, él la llamó. Le dijo que fuera a la Federación, que hablara.
Por primera vez, sus goles no alcanzaron. Tuvo que hacer valer su voz, su carácter, su convicción. Y lo logró. La primera jugadora santandereana en la “sele”.





