María Ramos Rodríguez Orduz, vendedora ambulante de verduras en la plaza del Kennedy, dice ser una de las afectadas con la contaminación del aire. / FOTO LIDA BENAVIDES

Por Lida Marcela Benavides P. / [email protected]

Los habitantes de Ciudad Norte, en Bucaramanga, dicen estar inconformes por los olores ofensivos que se esparcen diariamente en la zona y que incluso llega a otros municipios del área metropolitana como Girón. Aseguran que ocasiones han tenido de salir de sus casas porque sus hijos se desesperan, que buscan refugio en otros lugares a la espera de que los olores disminuyan y puedan retornar. Afirman que dicha contaminación del aire proviene de las empresas ubicadas en la zona industrial de Bucaramanga, vía Chimitá- Café Madrid, tales como Harinagro, Sandesol, Avidesa Mac Pollo y Sebosander.

Estas empresas realizan el procesamiento de productos animales como plumas, huevos, sangre, huesos, cebo, grasas y vísceras para luego ser transformadas en harinas y aceites comestibles como alimentos concentrados para animales.

Periódico 15 habló con algunos de los afectados. Luz Mila Velázquez Loza, edil de la comuna 12, dice que es una problemática que viene desde hace varios años y hasta el momento no han recibido respuesta por parte de los entes encargados. Expresa, “quiero que esto ayude a buscar soluciones, que no solo sea decir que hay malos olores, pero ¿qué se puede hacer al respecto?, ¿por qué no han solucionado nada?”.

Según la Cdmb, las empresas han realizado una inversión superior a mil millones de pesos en equipos de control de contaminantes. Sin embargo, para la comunidad esto no es suficiente. / FOTO LIDA BENAVIDES

José Alejandro Arciniegas Mutis, habitante del barrio El Tejar, dice que la comunidad y las autoridades son conocedoras de la procedencia de los olores, pero no hace nada al respecto. Afirma que “nosotros le hemos metido el brazo a esto, es muy difícil que una de esas empresas cierre. Quisiera que vinieran los políticos de noche para que supieran cómo son los olores, nosotros nos estamos muriendo, lo principal es la salud”.

Por su parte, Gelver Maldonado Hernández, perteneciente a la junta de acción comunal del norte, comenta que tiene 54 años de edad y desde que habita en dicha zona, ha vivido con los malos olores. “Recuerdo que cuando llegué aquí ya los olores estaban, mire todo el tiempo que ha pasado y hasta ahora ninguna administración se ha interesado por este problema. Esto está afectando mucho a los adultos mayores y los niños. Nos estamos levantando con los malos olores”, explica este ciudadano.

Luis Eduardo Sánchez, edil de la Comuna 1, dice que el deber de los habitantes es comunicarle a la alcaldía lo que está ocurriendo y que sean ellos quienes tomen las medidas. Añade: “aquí hemos puesto tutelas, se han llevado las quejas se ha hecho de todo, reuniones y nada. Estamos sufriendo porque no nos solucionan, nosotros somos los perjudicados, las empresas no tienen ningún control, dicen que van a solucionar y no pasa nada”.

Armando Ayala Santa María, habitante del barrio el Norte, dice que los malos olores empeoran su estado de salud.
FOTO/ LIDA BENAVIDES

Jorge Flórez, concejal de Bucaramanga, expresa que entre la vía Café Madrid y Central de Abasto de Bucaramanga hay una serie de empresas que producen alimentos para animales que generan olores fétidos. Según afirma, se hizo un debate de control político desde el Concejo en 2017, al que se citó al Área Metropolitana, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (Cdmb) y la Secretaría de Medio Ambiente del municipio. “Dijeron que no podían establecer de dónde provienen los olores porque habían varios factores que no les permitía determinar”, acotó Flórez.

¿Qué dicen las entidades encargadas?

Carlos Alberto Patiño Cruz, contratista de la Secretaría de Salud y Medio Ambiente, manifiesta que no ejercen control, no son autoridad ambiental. Lo que han hecho es identificar las fuentes emisoras de los olores ofensivos que son las empresas Harinagro, Sebosander y Avidesa Mac pollo. “Como entidad se deben encargar de realizar la inspección, vigilancia y control a nivel de medidas higiénico sanitarias (pisos, baños, techos, paredes)”, dice Patiño.

La Secretaría se encarga de verificar que el Plan para la Reducción del Impacto por los Olores Ofensivos Prio, se lleve a cabo. Es una herramienta diseñada por el Ministerio de Medio Ambiente, implementada cuando se presentan quejas por parte de la comunidad acerca de olores ofensivos. Sin embargo, dicha entidad determinó que estas empresas cumplen con los requisitos que se les exigen y por ende, no se pueden sancionar.

Patiño Cruz añadió que no tienen solución jurídica frente a esta situación, que “quien tiene la capacidad para tomar control frente a los olores ofensivos son las autoridades ambientales. Nosotros realizamos seguimiento al cumplimiento del Prio, pero quien dice que está bien o mal son las autoridades ambientales. Nosotros a nivel jurídico no tenemos la capacidad para hacer sanción o cierre”.

Mauricio Galván Gómez, ingeniero químico encargado del medio ambiente de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (Cdmb), expresa que desde 2015 se validaron las quejas y se inició el desarrollo del Prio, dividido en dos acciones; las buenas prácticas ambientales que hace referencia a la optimización de los procesos, y las mejores técnicas disponibles que hacen referencia a la puesta en marcha de nuevos equipos de control. Harinagro S.A., es una empresa dedicada al aprovechamiento de productos y subproductos de origen animal, que al ser transformados por procesos industriales permite la obtención de harinas y grasas para su comercialización. Esta es la empresa de la cual se han instaurado más denuncias, ya que su capacidad de procesamiento es alta.

Empresa Harinagro ubicada en la vía Palenque- Café Madrid, parque Industrial ll etapa. / FOTO LIDA BENAVIDES

“La empresa ha realizado una inversión superior a mil millones de pesos en equipos de control de contaminantes. Esa inversión ha sido verificada y se puede decir que la empresa cuenta con los requerimientos”, expresa Galván Gómez.

15 estableció contacto vía correo electrónico con Eliana Jaimes Mendoza, líder de Gestión Ambiental de Harinagro S.A., el 6 de octubre. En dicha comunicación se les preguntaba sobre los controles que aplican para los malos olores, las denuncias de la por parte de los habitantes de Ciudad Norte y en qué va el Prio. El 16 del mismo mes, Jaimes respondió que desde la gerencia estaban trabajando en dar respuesta. Sin embargo, al cierre de esta edición, no se respondieron.

La Cdmb no puede sancionar a esta y otras empresas porque no existe la prueba técnica que lo confirme; por esto, el Ministerio de Ambiente diseñó el Prio en el cual las entidades se comprometen a instalar los equipos de control, a mejorar sus procesos y las corporaciones como la Cdmb, se encargarán de hacerle seguimiento al cumplimiento de esta herramienta.

Universidad Autónoma de Bucaramanga