Por Neidy Yuritza Carrillo Higuera – ncarrillo674@unab.edu.co / Juan Sebastian Pinilla Sánchez – jpinilla730@unab.edu.co / Andrés Felipe Rueda Gómez – arueda43@unab.edu.co
El hombre que abandonó a una perrita en Bucaramanga fue multado con 10 millones de pesos y perdió su empleo
En un acto de crueldad que ha conmocionado a la comunidad de Bucaramanga, un taxista fue filmado abandonando a una perrita en el barrio El Tejar, al norte de la ciudad. El hecho, que se registró en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales, ha generado una ola de indignación entre los internautas, quienes han exigido justicia y el cumplimiento de la ley Ángel, que protege a los animales de maltrato.

El video muestra cómo el taxista, identificado como Diego Mauricio, deja a la perrita, una Beagle llamada Lilo, en las escaleras de un edificio. Lo más impactante del caso es que la perrita no podía moverse, aparentemente debido a una fractura en la columna vertebral. En la grabación, se ve a Lilo tratando de levantarse sin éxito mientras mira al hombre que la abandonó, lo que intensifica el sentimiento de desamparo que vivió la canina en ese momento.
Ante la alarma generada por el incidente, la Policía Ambiental inició la búsqueda del responsable, quien se desplazaba en un vehículo de servicio público. La Alcaldía de Bucaramanga, en coordinación con las autoridades, logró localizar al hombre, quien fue multado con 10 millones de pesos por el abandono de la mascota. Además, debido a la gravedad de sus acciones, el taxista fue desvinculado de su empleo, lo que ha añadido una capa adicional de reproche social hacia su comportamiento.

El hombre, al ser abordado por varios medios de comunicación, ofreció su versión de los hechos. Según Diego Mauricio, encontró a la perrita en la central de abastos de Bucaramanga y trató de llevarla a una veterinaria. Sin embargo, la clínica estaba ocupada en ese momento. El taxista asegura que, ante la imposibilidad de encontrar atención médica inmediata, decidió dejarla en las escaleras de un edificio en El Tejar, justo frente a una clínica veterinaria. En su defensa, explicó que la perra lo mordió, lo que provocó que la arrojara de forma brusca, aunque aseguró que no fue su intención abandonarla de esa manera.
Por su parte, los habitantes de El Tejar, al ver a la perrita en estado de vulnerabilidad, no dudaron en acudir a su ayuda. Recogieron a Lilo y la llevaron a la veterinaria «Dogtor Rey», situada también al norte de Bucaramanga. Allí, el Dr. Wilson Rey, quien se encargó de su atención, informó que la perrita presentaba signos de cuadriplejia, pérdida de sensibilidad en sus patas traseras y un estado físico bastante débil. Además, Lilo padecía de infestaciones de pulgas y garrapatas, lo que agravaba su condición. Según el informe médico, la perrita también estaba muy dolorida debido a la fractura en su columna.
A pesar de la gravedad de su estado, los veterinarios tienen esperanzas de que Lilo pueda recuperarse. El Dr. Rey detalló que, aunque aún se encuentra inestable, los esfuerzos de su equipo y la intervención médica han sido positivos. Se espera que, con el tiempo, la perrita recupere fuerza y pueda someterse a una operación para tratar su fractura. El Dr. Carlos Caballero será el encargado de llevar a cabo la cirugía, si las condiciones de salud de Lilo lo permiten.
El caso ha generado una gran respuesta de la comunidad y diversas organizaciones defensoras de los animales, quienes, junto con la Policía Ambiental y la Alcaldía de Bucaramanga, han mostrado su apoyo a la recuperación de Lilo. En las redes sociales, la indignación sigue siendo fuerte, y muchos piden que se tomen medidas más estrictas contra el maltrato animal, que sigue siendo un problema en varias ciudades del país.
Mientras tanto, los ciudadanos de Bucaramanga mantienen la esperanza de que Lilo se recupere y pueda, algún día, volver a caminar. La historia de la perrita no solo ha conmovido a los residentes de la ciudad, sino que también ha puesto en evidencia la necesidad de seguir fortaleciendo las leyes que protegen a los animales y garantizar que quienes cometan actos de crueldad sean debidamente sancionados.





