Inicio Cultura ‘Paciente’ y ‘El valle sin sombras’ en la reciente muestra departamental Nómadoc

‘Paciente’ y ‘El valle sin sombras’ en la reciente muestra departamental Nómadoc

En la película ‘El valle sin sombras’ una de las sobrevivientes a la tragedia de Armero, recorre la zona entre las ruinas y las tumbas de familiares, amigos y vecinos. /FOTO TOMADA DE INTERNET

El fin de semana que inició el viernes 21 de octubre coincidió con una alta actividad cinematográfica en Bucaramanga. Por un lado comenzó el 15 Festival de Cine Francés, también se programó la maratónica jornada de grabación de diversos cortometrajes en la ciudad inscritos en ‘Bucaramanga 48 Hour film Proyect’, concurso que consiste en grabar una película en 48 horas bajo el parámetro de algunas pistas que son dadas por la organización minutos antes de iniciar la jornada, en el que al parecer se grabaron más de 10 proyectos en la ciudad, según la organización del concurso, los cuales se proyectarán a inicios de noviembre en las salas de Royal Films del Centro Comercial Acrópolis.

En este mismo fin de semana inició la primera Muestra Nómada de Cine Documental ‘Nómadoc’, una iniciativa de algunas empresas locales, documentalistas y docentes del audiovisual, dedicados a la gestión y realización de este cine de no ficción, o cine de lo real, que decidieron crear un espacio con el fin de programar en la ciudad películas documentales contemporáneas, que difícilmente iban a llegar a través de la cadena habitual de distribución y exhibición del cine de ficción.

De esta manera, importantes títulos nacionales y extranjeros pudieron proyectarse en salas alternas en Bucaramanga, Piedecuesta, San Gil y Socorro, en jornadas gratuitas, que incluyeron foros y charlas alrededor de documental, y que tuvieron una sorprendente acogida, teniendo en cuenta que la formación de público alrededor del cine documental es incipiente en la región.

Entre estos títulos resaltaron dos largometrajes documentales nacionales. El primero de ellos es ‘Paciente’, de Jorge Caballero, que cuenta la historia de Nubia Martínez, madre de Leidy Johanna Ortegón, una joven que fue diagnosticada con un cáncer en estado avanzado. El documental da cuenta del periplo de esta madre que lucha por conseguirle la mejor atención a su hija, en medio de un sistema de salud saturado y deficiente, en donde la inoperancia es tematizada a través de la burocracia, para poder acceder a cada medicamento. La madre debe correr incesantemente por los pasillos del hospital en búsqueda de una orden, de una firma o de un ‘sellito’ que le hace falta a los documentos de su hija. No es la primera vez que Caballero escoge como escenario un espacio institucional, en donde el sujeto corriente debe enfrentarse a un sistema, algunas veces inhumano, al igual que documentalistas como Raymond Depardon.

Parte de la obra de Caballero se ha desarrollado en estos espacios; por ejemplo, su primer documental ‘Bagatela’ se grabó al interior de los juzgados bogotanos, en donde los sujetos capturados en flagrancia por hurto son entrevistados por los funcionarios de estos espacios. Es un tipo de documental que a través del cine directo busca registrar la cotidianidad latente en este tipo de espacios. Otra de las obras proyectadas fue ‘El valle sin sombras’, de Rubén Mendoza, relato que a partir de los testimonios de los sobrevivientes de la tragedia de Armero de 1985, quiere dar cuenta de diversos procesos de revictimización que sufrieron las víctimas.

Es una obra que utiliza formas habituales del documental, como la interacción y la entrevista, pero que a partir del manejo de los encuadres, movimientos de cámara y de la banda sonora logra ciertos momentos reflexivos y poéticos que sumergen al espectador en un estado de reflexión sobre la situación cruel y real que soportaron sus protagonistas, que son los sobrevivientes.

En la narración, la tragedia como tal pasa a un segundo plano, y el relato se hace desesperanzador, porque sobre estos sujetos recae la total inoperancia de los organismos policiales, de rescate, y del gobierno en general, organismos estatales que, en algunos casos, terminan configurándose como los grandes verdugos de las víctimas, incluso, más allá de la misma tragedia que, entre otras cosas, la película evidencia que la fatal avalancha pudo haberse evitado.

Por René Alexander Palomino*
rpalomino@unab.edu.co

*Docente del Programa de Artes Audiovisuales
de la UNAB

Universidad Autónoma de Bucaramanga

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