Si bien se han registrado lluvias importantes en la región Andina durante los últimos días, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambien- tales de Colombia, Ideam, reportó en el informe de la primera semana de abril que el río Magdalena aún registra bajos niveles en su caudal.

Por ahora y gracias a que el pronóstico del tiempo indica que existe la posibilidad de que las lluvias persistan en los Santanderes, Tolima y Antioquia, la fuente hídrica sale de alerta roja y baja a alerta amarilla.

No obstante, la intensa oleada de calor, sumado a la sequía que se registra en los afluentes y ciénagas del país, producto del fenómeno de ‘El Niño’, sigue afectando al mu- nicipio de Barrancabermeja.

Según el Ideam, durante este primer semestre en el puerto petrolero las altas temperaturas, que oscilan entre los 36 y 40 grados centígrados, se mantendrán en una condición fuerte y se estima una fase de neutralidad solo a mediados del año.

En su gira para socializar los acuerdos de cambio climático y los efectos del fenómeno, el minis- tro de Ambiente, Gabriel Vallejo López, se reunió el pasado 18 de febrero con el gobernador de Santander, Didier Alberto Tavera Amado y los alcaldes de los 87 municipios del departamento para resaltar la importancia de cuidar el agua en días críticos. “Vamos a tener ‘El Niño’ hasta el mes de mayo, tenemos una situación delicada en Santander ya que algunos municipios tienen restricciones de agua. Vamos a tomar acciones de choque a corto plazo junto con el Ministerio de Vivienda, que nos permitan solucionar esta problemática”, aseguró el funcionario en la reunión.

Entre las medidas tomadas por la Gobernación se encuentran la movilización de carrotanques que permitan abastecer a los municipios declarados en calamidad e instalar depósitos para distribuir aproximadamente 1000 litros de agua.

Uno de los lugares que, como mencionó Vallejo López, está padeciendo la disminución del recurso natural es, Barrancabermeja, la segunda ciudad más grande del departamento, con aproximada- mente 300.000 habitantes.

En el río Magdalena se ha comprobado una disminución del 60% del caudal, lo que ha

afectado a los pescadores y comerciantes del sector. “Pensamos que tenemos un 90 % de baja en ventas, pues se ha afectado nuestra principal arteria que es el río”, expresó Ulfran Zambrano Puerta, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes de la Rampa Barrancabermeja, Asocoramb.

Según Zambrano Puerta, antes podían pescar en el sector del barrio Cardales en donde está ubicada la plataforma del muelle de embarcaciones menores de La Rampa, lo que ahora es imposible, pues este se ha convertido en un depósito de aguas residuales y para conseguir un buen pescado deben ir a lugares más lejanos.

Lo anterior ha generado dificultades para los pescadores, sobre todo por los gastos de desplazamiento hasta los sitios donde sí es posible la pesca.

Inconvenientes para sacar el pescado

Por causa de la sequía hay escasez de bocachico, bagre y blanquillo, las especies que más se venden.

Si hace un año en una canoa se traían hasta mil bocachicos, hoy solo se traen 100, lo que ha afectado directamente su costo. Antiguamente un pescado grande costaba entre 7.000 mil y 10.000 mil pesos, ahora está en 20.000 mil pesos.

Respecto a eso, los comerciantes advierten que no es que quieran vender el producto caro sino que el precio corresponde a la disminución en la cantidad de este y lo difícil que resulta capturarlo.

Para los pescadores y comerciantes esta época era conocida como subienda porque aumentaban las ventas del pescado; sin embargo, en estos momentos hay un déficit preocupante en las mismas.

Los transportadores también se afectan

Asimismo, los conductores de las embarcaciones fluviales se han visto afectados debido a una reducción en el número de viajeros.

Gonzalo Orozco Real, comerciante y presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Coroncoro, municipio de Cantagallo en el sur de Bolívar, navega constantemente por el río y debido a los bajos niveles que este presenta no puede llevar en la canoa la misma cantidad de alimentos que solía transportar a Barrancabermeja.

“Ya no puedo llevar tanto maíz, yuca y plátano como hacía antes. Lo que hago es llevar me- nos personas, porque tengo que encontrar un equilibrio en el peso para no dejar tan cargada la cha- lupa”, contó Orozco Real.

Una de las alternativas que han tomado los transportadores es detenerse en las playas que se han conformado sobre el afluente para que los viajeros caminen por unos senderos que ha construido la comunidad. Además, de la canoa se deben bajar los bultos de alimentos para que esta pase des- ocupada. Son tramos de por lo menos 200 o 500 metros y duran- te el viaje hay tres sectores así.

De igual forma, los recorridos demoran más. Antes un viaje desde la vereda Coroncoro hasta Barrancabermeja duraba dos horas, pero ahora los conductores se gastan aproximadamente tres horas y media. Lo anterior es debido a que por el bajo caudal no pueden ir a la misma velocidad que cuando este se encuentra alto.

“Hay zonas hondas, pero tampoco son muchas, el resto está seco. Hay partes donde el agua le llega a uno hasta la rodilla o la cintura. También existen lugares en donde la chalupa no puede pasar porque hay hasta un cuarto de agua”, relató Orozco.

Medidas tomadas por el Gobierno departamental

El ente encargado de garantizar la recuperación de la navegación, la adecuación, aprovechamiento y preservación del río Magdalena es la Corporación Autónoma Regional del río Grande de la Magdalena, Cormagdalena.

La subdirectora de navegación de dicha entidad, Claudia Martínez Correa, ratificó que debido a ‘El Niño’ se ha registrado una disminución en la precipitación y por ende, unos bajos niveles en el afluente, lo que ha generado restricciones en la navegación.

“Debido a esta situación se han presentado zonas de sedimentación generando puntos críticos en los trayectos, que obligan a las embarcaciones fluviales a demorar más su recorrido en espera de los mantenimientos que se vienen realizando”, manifestó Martínez Correa.

Actualmente dicha entidad adelanta un contrato en con- junto con Navelena, empresa encargada de realizar obras de adecuación, en el que se estipuló la implementación de obras que permitan una mejor navegabilidad. Dicho contrato entró en vigencia desde 2015 y para el segundo semestre de este año se proyectan las obras en el tramo de Barrancabermeja-Puerto Salgar, Cundinamarca.

Al respecto, el alcalde de Barran- cabermeja, Darío Echeverry Serra- no, mencionó que la Alcaldía no es la entidad responsable de solucionar directamente el problema de la sequía. “Cormagdalena es la encarga- da de administrar los recursos y hacer todas las inversiones en el río con recursos que se otor- gan a nivel nacional. La Alcaldía solo puede hacer inversión en cuestiones específicas como estrategias educativas y preventivas”, explicó.

La Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, realiza controles en las fuentes hídricas del departamento, con el objetivo de establecer los caudales y hacer un control en la región.

Los datos obtenidos sirven para tomar medidas oportunas y contrarrestar el consumo de agua, indicó el subdirector de administración de la oferta de recursos naturales de la CAS, Omar Alfonso Morales Galindo.

El llamado que hace el Ministerio de Ambiente es a crear compromiso y unir esfuerzos, pues “todos los colombianos debemos estar concentrados en el ahorro de agua y energía, quienes lo hagan van a estar compensados y los que no van a recibir multas, al cierre del mes de marzo se han multado 1 millón 200 mil colombianos por derrochar agua”, afirmó el ministro de Ambiente.

Universidad Autónoma de Bucaramanga

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