Selene Valencia – tvalencia722@unab.edu.co

Hace más de 200 años que el tabaco se toma las calles y casas de Piedecuesta. En esta labor artesanal, el oficio se aprende en familia y se transmite con el tiempo, entre manos que seleccionan, enrollan y ajustan cada hoja con precisión. 

La tabacalera Zafiro fue creada en 1947 por Pedro Pinzón, un habitante de Piedecuesta que, a sus 104 años, aún permanece atento al rumbo de la empresa. Actualmente, el negocio está a cargo de su nieto, Pedro Pinzón Martínez, quien no solo continuó con la tradición familiar, sino que también asumió la forma de comprender y ejercer este oficio.

En bodegas y espacios de almacenamiento, los tabacos son organizados antes de su distribución. La empresa funciona con una red de talleres satélite en Piedecuesta que permiten sostener una producción artesanal a gran escala. / Foto tomada por Selene Valencia
La minuciosidad define cada movimiento: manos jóvenes ajustan detalles con paciencia en un oficio que exige destreza y constancia. Él sale más temprano que sus demás compañeros. Algunos trabajan, otros estudian. / Foto tomada por Selene Valencia
Entre paquetes de tabaco y gomina, una mujer levanta la mirada. Refleja la dedicación silenciosa de quienes sostienen esta labor artesanal. / Foto tomada por Selene Valencia
Entre la inocencia y la comodidad, una joven organiza los tabacos ya elaborados que llegan en mazos de 50 unidades tras pasar por los fabriquines. Este proceso hace parte de una producción semanal que oscila entre 300.000 y 400.000 tabacos. / Foto tomada por Selene Valencia
Los tabacos se agrupan uno a uno hasta formar bloques compactos; el orden final revela un proceso que exige prisa. / Foto tomada por: Selene Valencia
Un perro guardián observa desde el exterior de la fábrica, donde el trabajo diario convive con dinámicas familiares. / Foto tomada por Selene Valencia
Don Mario, acomodando con dificultad, pues sus manos no dejan de moverse por una condición médica, cada pegatina en los tabacos. Tiene 73 años y es el trabajador más antiguo del área de sellado. / Foto tomada por Selene Valencia
Un hombre con gran sonrisa está sentado entre paredes desgastadas y cajas apiladas, el descanso también hace parte del oficio. / Foto tomada por: Selene Valencia