Por: Paula Sofía Orduz Acosta (porduz741@unab.edu.co) y María Fernanda Pineda (mpineda830@unab.edu.co)
La presencia masiva de gallinazos en la línea de aproximación de aviones al aeropuerto Internacional Palonegro, podría causar la suspensión de vuelos en esa terminal aérea. Las aves de carroña, ponen en riesgo la seguridad aérea. Por eso, el 2 de octubre la Procuraduría sacó un comunicado pidiendo a la Aeronáutica Civil evaluar si resulta necesaria la suspensión parcial (en determinadas horas) de operaciones.
Esta situación no es nueva. Desde 2013 hay alertas sobre la presencia de las aves en ese trayecto aéreo. De hecho, en el pronunciamiento la Procuraduría indica que la solicitud es una respuesta a una acción popular interpuesta así como pleitos jurídicos.

El ente de control expresa que “la aparición de estas aves se da por el mal manejo de los residuos sólidos y la proliferación de mataderos clandestinos, criaderos avícolas y porcícolas en la zona adyacente a la terminal aérea, que no cuentan con permiso para su funcionamiento”. Manifiesta que la preocupación aumenta, debido a que el botadero El Carrasco fue habilitado de manera temporal, por lo menos hasta el 1 de abril de 2027.
El Carrasco está a 6 km aproximadamente de uno de los conos de aproximación de la pista del aeropuerto, y, hay que tener presente que por este relleno sanitario ha surgido procesos jurídicos, debido a que personas que habitan lugares aledaños manifiestan distintos inconvenientes como malos olores o incendios.

Por la relevancia del tema, la procuradora Eddy Alexandra Villamizar pidió realizar un plan “que evalúe y determine si es necesario disponer la suspensión parcial de operaciones aéreas, evitando los vuelos en horas diurnas o nocturnas (según los hábitos de las especies de aves predominantes) y de ser necesario, la suspensión total de operaciones, hasta que se efectúen los correctivos pertinentes así como la revisión de las medidas actuales, con el fin de adoptar otras más eficaces”.
La Aeronáutica Civil, manifestó que ha liderado acciones con diferentes sectores a través de mesas de trabajo que buscan integrar medidas para minimizar los riesgos operacionales por la presencia de esta fauna; del mismo modo, han realizado monitoreos que les ha permitido identificar 57 especies de aves. Igualmente, comunicaron que “entre 2014 y 2024 se registraron 229 incidentes con fauna, la mayoría fuera del aeropuerto, lo que refleja la efectividad de las medidas implementadas, aunque no deja de ser un aspecto prioritario”.
Otro punto que se buscaba jurídicamente era reubicar el aeropuerto santandereano, pero la Procuraduría no lo consideró procedente, debido a que no se demostró que existiera esa posibilidad en otro lugar que fuera accesible en el área metropolitana sin riesgo aviario.





