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Santurbán, el fiel de la balanza para la segunda vuelta en Santander

Aunque en buena parte del país el debate para conquistar a los fajardistas indecisos para la segunda vuelta está entre el antipetrismo y el antiuribismo, en el departamento la narrativa está girando en torno a la defensa del páramo.

Marcha en defensa del agua el 6 de octubre de 2017. Cerca de 65 habitantes de Bucaramanga, el área metropolitana y de los municipios de la provincia de Soto Norte hicieron presencia en dicha manifestación. / FOTO DANIEL FELIPE VALENCIA

Mientras que la mayoría de líderes con votos de la centro izquierda del departamento se han volcado a respaldar a Gustavo Petro porque está en contra de la explotación minera en ese páramo, el senador electo del Polo Leonidas Gómez levantó una polvareda al irse con el voto en blanco.

Lo que suceda con Santurbán en el nuevo gobierno podría convertirse en la primera prueba de fuego de ese voto de opinión en la región.

El derrotero

Como lo anticipó La Silla, la defensa del páramo de Santurbán entró en el centro del debate para la segunda vuelta en Santander.

Lo hizo no solo porque desde el año pasado, cuando el proyecto de la minera árabe Minesa encendió motores para extraer 9 millones de onzas de oro en inmediaciones del páramo, se revivió la discusión sobre su protección; sino también porque desde que la Corte Constitucional ordenó redelimitarlo por fallas en la concertación que hizo el Minambiente, el debate volvió nuevamente a uno de sus puntos más álgidos.

En ambas discusiones los líderes más visibles de la hoy Coalición Colombia (además del alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández) se convirtieron en los principales voceros de la defensa del páramo en la región.

Además de que el año pasado lideraron una marcha que movilizó a miles de personas de Bucaramanga y el área metropolitana, en las legislativas enfocaron parte de su campaña en la defensa de Santurbán.

Así que para una parte de sus votantes en Santander la decisión para segunda vuelta ese tema se convirtió en el centro de gravedad y en una manifestación de coherencia respecto a lo que han defendido.

Especialmente porque mientras Gustavo Petro fue el único candidato que asumió una posición directa en contra del proyecto de Minesa, Iván Duque se refirió tangencialmente al tema diciendo que respetaría la línea de páramo y, sin embargo, como lo contamos, en un foro en Santander en agosto del año pasado, el uribismo le hizo un guiño a Minesa.

Algo que toma especial relevancia porque todo el proceso para redelimitar Santurbán tiene como fecha límite el 16 de noviembre, y debido a que apenas ha cumplido una de las cuatro etapas que se trazaron, lo más probable es que el nuevo Gobierno sea el que decida cómo será la nueva línea de protección del páramo y en esa medida el futuro de los proyectos mineros en la zona.

Y precisamente siguiendo esa lógica fue que en Santander los líderes fajardistas decidieron aterrizar en la campaña de Gustavo Petro.

La Silla habló con todos los que integraron la lista de Alternativa Santandereana (integrada por el Polo, ASI, Compromiso Ciudadano y Alianza Verde) y encontró que todos menos  Roberto Schmalbach (militante del Moir de Jorge Robledo que va por el voto en blanco) decidieron llegar allá porque la narrativa para segunda vuelta en Santander se centró Santurbán vs Minería.

“Estamos convencidos de que tenemos que unirnos en lo fundamental que es la defensa del agua y del páramo. Ese es el referente santandereano de lucha en Colombia. Colombia sabe que existe el páramo por las marchas que se han hecho y que han abrazado todas las vertientes. Por eso es que los dirigentes de la Coalición Colombia deben unirse. Es que estamos defendiendo el agua”, le dijo a La Silla Cindy Núñez, excandidata.

Incluso el representante electo de esa lista, Fabián Díaz, quien en primera vuelta se quedó quieto, según él porque quienes lo eligieron estaban divididos entre las opciones de Fajardo, De La Calle y Petro y no quería parcializarse, decidió tomar posición.

El blanco de Leonidas

Desde el miércoles pasado, cuando el senador del Polo, Leonidas Gómez, anunció que para segunda vuelta se irá con el voto en blanco e invitó a sus seguidores a hacer lo mismo.

En su comunicado explicó que la decisión la tomaba porque “los candidatos que pasaron la primera vuelta presidencial no representan los intereses de la nación” y aseguró que era “para continuar siendo fieles a nuestro discurso”.

Además, señaló “no vamos a caer en la vieja trampa de votar por el menos malo”.

Más allá de los candidatos a la Cámara de Alternativa Santandereana, él ha ha sido uno de los defensores más visibles del páramo, y por eso un sector de sus seguidores interpretó la decisión como el abandono a esa pelea, además porque no solo anunció su decisión personal, sino que invitó a votar en blanco.

Eso terminó poniendo a prueba su electorado (en Santander sacó 81 mil de los 84 mil votos que obtuvo), porque aunque el voto de opinión que él representa no es endosable, su posición puede jalonar.

Lo complejo de la decisión está demostrado además en que miembros de la junta directiva de Dignidad Santandereana, el movimiento con el que Leonidas Gómez fue candidato a la Gobernación, contrario a él ya anunciaron su apoyo a la campaña de Petro.

Es el caso de Carlos Sotomonte, miembro del Comité por la Defensa del Páramo de Santurbán y miembro de la junta directiva del acueducto de Bucaramanga, y del diputado del Polo, Camilo Torres.

Ambos coincidieron en que respetaban la decisión de Leonidas pero que no se acogían a ella y el diputado agregó que no le habían consultado la decisión del voto en blanco.

Así que la pregunta que queda es si la posición activa de Leonidas frente al voto en blanco, le jugará eventualmente en contra.

Sobre todo, porque como su electorado es netamente santandereano (81 mil de los 84 mil votos que sacó fueron en Santander) y de opinión, un tema tan polémico como el páramo de Santurbán podría pasarle factura si termina intervenido en el siguiente gobierno.  

Por Ana Karietna León

[email protected]

Universidad Autónoma de Bucaramanga