Geidy Camila Gómez Quitián, Yuly Angélica Delgado Delgado y Sharit Lorena Pabón Remolina, sostienen un kit de cuidado para sus futuros hijos y una mención de honor por haber cumplido en sus totalidad el “curso de preparación y de maternidad segura. FOTO Luis Álvaro Rodríguez Barrera

El mismo día que Nairo Quintana conquistó los alpes en la etapa 18 del Tour de Francia; en Piedecuesta, Geidy, Sharit y Yuly alzaban su diploma como futuras madres responsables. Y aunque la premiación no fue de 11.000 euros (cuarenta millones 400 mil pesos), cifra que recibe un ganador de etapa en esa competición, sí recibieron un certificado de participación en un curso de preparación para la maternidad, etapa que asumirán en pocos meses cuando tengan a sus hijos.

El sol castigaba a quienes hacían fila para solicitar una cita médica en el Centro de Salud La Rioja. En el segundo piso, el panorama no era distinto. Tres adolescentes recibían su última lección de un curso sobre lactancia. Ellas usaban las láminas explicativas para abanicarse y apaciguar la temperatura. Centradas en atender cada punto de la clase, repasaban las últimas instrucciones que la enfermera María Vivina Cárdenas les daba. Al cierre del curso, cada una comentó los motivos que les llevarán a alimentar a sus hijos con leche materna: “sirve para bajar de peso”, “no hay que tomar gaseosa”, “la leche materna es lo mejor para el bebé”.

Sharit Lorena Pabón, Yuly Angélica Delgado y Geidy Camila Gómez de 14, 16 y 17 años, respectivamente, han cumplido con la primer parte del taller. Mientras llenan un formato de selección múltiple sobre lo visto en clase, toman gaseosa, esa misma bebida que posiblemente anulen en sus dietas posparto. Si algo les queda claro a las tres gestantes es que “nada reemplaza la leche materna”, así lo destaca Geidy.

Iliana Milena Ulloa Sabogal (arriba izq.) y Maria Vivina Cárdenas Villabona son docentes de
Enfermería de la Universidad Industrial de Santander, junto a Geidy Camila Gómez Quitián,
Yuly Angélica Delgado Delgado y Sharit Lorena Pabón Remolina, participantes del curso.
FOTO Luis Álvaro Rodríguez Barrera

Lactancia materna exclusiva

El nombre formal de la investigación es “Eficacia de una intervención educativa en gestantes adolescentes para el mantenimiento de la lactancia materna exclusiva”. No obstante, quienes lideran esta iniciativa prefieren traducirlo en la posibilidad para que adolescentes embarazadas entiendan por qué deben darle sólo leche materna a sus futuros hijos, al menos durante los primeros seis meses. Jóvenes, de 14 a 17 años, de sectores  vulnerables del área metropolitana de Bucaramanga son la población objetivo. Por el momento, el Centro de Salud de La Rioja (Piedecuesta) es el piloto, aunque ultiman detalles con la Clínica de Girón y el Centro de Salud de Morrorico (Bucaramanga).

Las líderes del proyecto son las enfermeras y docentes de la Universidad Industrial de Santander, UIS, Iliana Milena Ulloa Sabogal, Claudia Consuelo Domínguez y María Vivina Cárdenas Villabona. Asimismo, se encuentra Mary Alejandra Mendoza Monsalve, joven enfermera cuya investigación fue avalada por el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colciencias, y el comité de ética de su alma máter.

Pese a que ya tengan el diploma en mano y un kit de cuidado para sus bebés, esta no será la últimas vez que Geidy, Sharit y Yuly vean a Iliana y a Mary. Cuando sus hijos cumplan 2, 4 y 6 meses, serán visitadas por las investigadoras para hacer un seguimiento completo. “No es sólo el curso antes del parto, también estamos pendientes de ustedes en sus primeros meses como madres”, les recuerda Iliana. 

Un vistazo nacional

En Colombia, el panorama de lactancia exclusiva no es alentador. Aunque el Plan Decenal (2010-2020) impulsado por el exministro de Protección Social,  Diego Palacios Betancourt –condenado a seis años y ocho meses de prisión por su participación en la ‘yidispolítica’– prometió que “en todo el territorio nacional para el 2015 la duración de la lactancia materna exclusiva sea de seis meses”, ese objetivo no se cumplió.

Según la tercera Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia (Ensin), publicada en 2015, tan solo el 36,1% de los niños menores de seis meses fue alimentado “solo con leche materna”. Este rubro cayó diez puntos porcentuales frente a las cifras de 2005.

La lactancia materna exclusiva es vital durante los primeros seis meses del niño, eso dice la Organización Mundial para la Salud, OMS. A ese mismo objetivo le apunta este plan: conseguir que las madres alimenten a sus hijos con leche materna sin ninguna excusa.

“Serie 2016 Lactancia Materna”, un documento avalado por la OMS, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, la Organización Panamericana de la Salud, OPS, entre otros, destaca que si la lactancia materna exclusiva fuese universal, se evitaría la muerte de 820.000 niños y de 20.000 madres.

Yuly Angélica Delgado Delgado, de 17 años, diligencia el formato de conocimientos sobre lactancia. Posteriormente, las investigadoras revisan qué fortalezas o vacío tienen sobre la lactancia materna / FOTO Luis Álvaro Rodríguez Barrera.

Un proceso vital

La teoría por sí sola no funciona, así lo entendieron las investigadoras. Por ese motivo, se atrevieron a enseñar mediante actividades lúdicas con las futuras madres. Juegos y simuladores de bebés, permiten que las adolescentes pulan la técnica que aprendieron durante los talleres. Más que una clase magistral de cómo ser buena madre, o una tabla de consejos, son técnicas sencillas que les permitirán amamantar correctamente.

Estas adolescentes conocen las ventajas de memoria: desde beneficios para la salud del bebé, hasta el alivio que representa para la salud de ellas mismas; todos estos factores los tienen presentes, por ello, están convencidas de que ningún biberón o cualquier otro invento parecido, reemplazará el acto natural de amamantar.

Y aunque ninguna de ellas sabe el sexo de sus hijos, tienen claro que hay nombres descartados en caso de que sea hombre: Egan, Nairo y Rigoberto. A ellas poco les importa que esa haya sido una semana memorable para el ciclismo colombiano, lo que sí recordarán de esos mismos días, es el último consejo que les dio María Vivina: “por eso no deben darle ni leche en polvo, ni aguas aromáticas. Sólo leche materna, por favor”.

Por Luis Álvaro Rodríguez Barrera / [email protected]

Universidad Autónoma de Bucaramanga