TARDE, PE(T)RO LLEGÓ.

Gustavo Petro Urrego hizo su entrada a Santander entre la emoción de sus seguidores y el malestar político regional, eso sí, con un notable retraso frente a las horas programadas. Desde la promesa de un nuevo centro universitario hasta las discusiones frente a la propuesta de una condecoración regional, su visita dejó clara la diferencia de pensamientos que existen en la política del departamento y sus posiciones frente al gobierno Petro.

Por Jose Orlando Salazar Lozada / jsalazar817@unab.edu.co

Con cinco horas de retraso en la agenda, el primer mandatario de los colombianos, Gustavo Petro Urrego, llegó a Santander para encabezar dos grandes eventos: en el municipio de Málaga, provincia García Rovira, a 124 kilómetros de Bucaramanga, instaló la primera piedra de lo que será el nuevo “Parque universidad” o sede UIS Málaga, una infraestructura que se augura moderna y de gran impacto no solo para Santander sino Boyacá y Norte de Santander, en especial la provincia de Pamplona.

Luego, tras una larga espera, rompiendo la penumbra de la noche en un helicóptero Black Hawk, Petro Urrego llegó por fin al Auditorio Luis A. Calvo de la UIS, donde ya había un gran aforo. La bienvenida fue con una muestra de café especial Mesa de los Santos y una camisa del Atlético Bucaramanga que le llevó el alcalde de la ciudad bonita, Jaime Beltrán, quien desde su posesión ha marcado distancia de ideas frente a las políticas del Presidente. Aún así, Beltrán aseguró que las diferencias de ideales no pueden ser un obstáculo para trabajar de manera conjunta por el desarrollo que necesita la ciudad de los parques.

Imagen sacada de: Comunicaciones UIS

Luego de la entrega del nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Humanas, UIS, entre aplausos, euforia y vítores que repetían su apellido y marca “Petro, Petro, Petro”; el ex militante del extinto M-19, habló sobre educación, sobre la Fiscalía y las “dudosas manos” en las que quedará esta responsabilidad, así como el rotundo rechazo a la minería en Santurbán.

Previo a su visita, la dicotomía de la percepción sobre Gustavo Petro ya lo había alcanzado sin siquiera llegar a estas tierras. La propuesta de condecorarlo con la orden Luis Carlos Galán, una de las más importantes en Santander, fue rechazada dos veces, la primera en la Asamblea Departamental y la segunda en el Concejo.

Desde la primera, los diputados Giovanni Leal, del Partido Verde y Camilo Torres, del Pacto Histórico, plantearon la condecoración como una estrategia de alianza entre los gobiernos nacional y departamental, pero la intención fue rechazada desde la mesa directiva por la diputada Ligia Patricia Álvarez, del Centro Democrático. Así mismo, a través de un video en sus redes sociales, Martín Gutiérrez, también diputado del Centro Democrático, aseguró que “no es justo condecorar a una persona que permite a través del cese bilateral al fuego, que los grupos terroristas se rearmen y sigan cometiendo actos de violencia y de narcotráfico…Señores Diputados, ustedes no pueden burlarse de los santandereanos cuando hemos sido tan golpeados por esos delincuentes.”

Desde el Concejo la historia fue similar, pero con una jugada estratégica, la falta de quórum evitó que la iniciativa del concejal del Pacto Histórico, Jorge Flores; tuviese éxito. Las posiciones de los ediles ‘ausentes’ fueron más claras que las diáfanas aguas de las lagunas negras del páramo de Santurbán. No había intenciones de votar a favor de la propuesta, cuando ha sido evidente para muchos que “Petro no ha tenido dentro de sus prioridades a Bucaramanga, de lejos, ni el proyecto de La Virgen La Cemento, ni la Ptar, entre otros, no han estado en sus prioridades como para condecorarlo”, como afirmó el concejal del Partido Verde, Carlos Parra.

Hay posiciones que no necesitan explicación, descontento político, pros y contras que sin duda dejan al departamento en un hándicap frente a la atención gubernamental. Aunque el alcalde Beltrán, prefiere mostrarse con iniciativas que “priorizan” el interés colectivo.

Universidad Autónoma de Bucaramanga