Por: Juan Sebastian Pinilla Sánchez – jpinilla730@unab.edu.co
Bucaramanga se prepara para las elecciones atípicas que se realizarán el 14 de diciembre, después de la anulación del mandato del exalcalde Jaime Andrés Beltrán por doble militancia. Este proceso, que rompe con el calendario y las funciones del poder local, ha generado incertidumbre entre los ciudadanos quienes deberán esperar el anuncio sobre quiénes son los aspirantes al cargo.
La doble militancia fue reglamentada por la Constitución Política de Colombia y regulada por la Ley 1475 de 2011. La Carta señala que quienes tengan cargos de dirección, gobierno, administración o control en partidos políticos, hayan sido o aspiren a ser elegidos para cargos de elección popular, no podrán apoyar públicamente a candidatos de otros partidos. Para el caso, el ahora exalcalde Jaime Andrés Beltrán, respaldó candidatos del Partido de la U para el Concejo, a pesar de pertenecer a Colombia Justas Libres, situación que fue determinante para la sanción.
El periodista político de Vanguardia, Arley Sánchez, explicó que estos comicios son considerados como elecciones atípicas, porque deben realizarse fuera del calendario electoral regular debido a la interrupción de un periodo constitucional. Según Sánchez, el ambiente político “está enrarecido, tensionante”, pues se trata de una campaña inusual que no se había vivido en la ciudad, salvo un caso similar ocurrido en Girón hace alrededor de 4 años.
Desde el Concejo la situación tampoco es sencilla, el edil Carlos Parra aseguró que el ejercicio de control político también se ha visto limitado debido a que la administración es temporal. “El control político funciona a partir de cuestionarios y estos se demoran unos 15 días en responder; digamos que la administración encargada ha sido fugaz”.
Parra hizo un llamado para que el próximo alcalde sea una figura que recupere la confianza de los ciudadanos y devuelva la estabilidad política que necesita la capital de Santander. “La ciudad requiere un liderazgo que transmita confianza en un momento en el que el principal problema es la falta de acciones determinantes frente a la corrupción. Debe ser una administración que brinde estabilidad después de tantas decisiones equivocadas”.
Sobre las prioridades del próximo gobierno, Parra señaló dos tareas urgentes: revisar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), un proceso fundamental para el desarrollo urbano y que ha sido aplazado en repetidas ocasiones, y terminar las obras inconclusas. “Hay que dejar finanzas sanas y una guía clara para que la ciudad tenga bases sólidas hacia el futuro”.
El periodista Arley Sánchez advirtió que las expectativas son bajas y las preocupaciones muchas, pues la suspensión del mandato representa una inestabilidad política y jurídica para Bucaramanga. “El alcalde que llegue deberá continuar con el plan de gobierno aprobado por el Concejo, lo que limita su margen de acción”. Asegura que la incertidumbre ha frenado decisiones de inversión y provocado que el Concejo se muestre reacio a aprobar proyectos clave.
En cuanto a la fecha electoral, Sánchez menciona que dependerá de los fallos de varias tutelas que podrían suspender el calendario si adoptan medidas cautelares, podrían modificarse. Respecto al alcalde interino Eduardo Sánchez, revela que no hizo cambios mayores, salvo la solicitud de renuncia del secretario del Interior, la alcaldía sigue funcionando con normalidad, procurando la continuidad en la gestión pública, aunque sin grandes avances; de hecho en este momento ya el abogado Javier Sarmiento, fue encargado de la administración.
Hará qué esperar que llegue diciembre, sin olvidar que habrá distracción: el mismo día de la elección será la final del fútbol colombiano, Liga Betplay 2025-II. Tanto el deporte como la política son importantes, la jornada electoral definirá el futuro de la ciudad en los próximos dos años, mientras que el fútbol solo define un título deportivo. La ciudadanía se muestra apática, aún no hay candidatos inscritos de manera oficial (hecho que servirá para medir las prioridades y mensajes que envía la población como actores políticos). Ojalá y la abstención no nos meta un gol por distracción.





